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El único argentino campeón del Super Bowl que cumplió un sueño americano
8 de febrero de 2026
A Martín Gramática el destino lo encontró cumpliendo el sueño de cualquier chico estadounidense amante de deporte, pero que no era su sueño. Sus fantasías no tenían forma de pelota ovalada. Y aquel nene que apoyaba la cabeza en la almohada pensando alguna vez con meter un gol en La Bombonera y jugar con la camiseta de Boca, terminó siendo el pateador de los Tampa Bay Buccaneers, equipo en el que en 2002 marcó 12 de los 48 puntos con los que venció a Oakland Raiders y se consagró campeón del Super Bowl por primera y única vez en la historia.
El fútbol americano se entrometió por azar en la vida del único argentino que llegó a jugar en la NFL (siglas en inglés de la Liga Nacional de Fútbol Americano). “Fue muy de casualidad porque no me gustaba para nada y no lo entendía. Vine a los 9 años a Estados Unidos y siempre jugué al fútbol soccer, el fútbol nuestro, que es lo que me apasionaba y me gustaba. Cuando llegamos acá penábamos que era un estilo de rugby con protección”, comenzó relatando en una charla con Filo.
“La final del mundo”: cómo se vive el Super Bowl desde adentro
Y continuó: “En mi último año de secundario, me pidieron ayuda en el colegio porque no tenían pateador. Intenté, pero no me gustó para nada. Así y todo me fue más o menos bien y cuando me vio patear la primera práctica el técnico vino a casa y le dijo a mi mamá: ‘Puede ganar becas, llegar a profesional, es buenísimo’. Y la verdad que no éramos tan buenos, lo que pasa es que nunca habían tenido pateadores en nuestro colegio. Ahí decidí dejar el fútbol nuestro y dedicarme al fútbol americano y conseguir la beca”.
La Universidad de Kansas fue su casa durante cinco años, hasta que los Tampa Bay Buccaneers le abrieron las puertas en el draft en 1999.
El éxito y el fracaso coquetean en cuestión de milésimas y centímetros en un puesto tan ingrato como el de pateador, que el argentino de 44 años explica con un claro paralelismo. “El pateador del fútbol americano interviene muy poco. Es muy parecido al arquero, porque por ahí te patean tres pelotas y las tenés que sacar. Acá el pateador es lo mismo, pateas tres pelotas y las tenés que meter porque errás una y te puede costar el partido”, explicó, al tiempo que resaltó la dificultad de mantener la concentración al no estar involucrado desde que empieza hasta que termina el juego.
Martín Gramática: “En la ciudad nos recuerdan mucho, hay compañeros que entraron al Salón de la Fama”. Así y todo, su forma de ser lo llevó a diferenciarse de sus colegas: “Les gustaba mucho como festejaba los goles de campo porque lo hacía como un gol de fútbol y les parecía raro. Además, al pateador no lo ven como parte del equipo porque por lo general practican y se van a la casa o a jugar al golf. Pero a mi me gustaba quedarme en la práctica, en el vestuario y compartir con los compañeros. Entonces me veían como algo raro, no estaban acostumbrados”.
Una sonrisa se dibuja en la voz de Gramática cuando recuerda el día que fue protagonista del Super Bowl. “El partido fue increíble. Lo que más me acuerdo fue toda la trayectoria de esa temporada, que fue muy linda. Y el día del Super Bowl por suerte la defensa nuestra fue buenísima y ganamos como si fuese por goleada. Entonces no tuve que estresarme tanto”, rememoró.
“Nunca soñé que iba a llegar a un Super Bowl porque de chico nunca había pensado jugar al fútbol americano. Estaba cumpliendo un sueño que realmente no había sido mi sueño”.
El deporte por excelencia de Estados Unidos animó buena parte de la vida de Gramática, le dio amigos para siempre y hasta la chance de poder dedicarle un gol de campo a Nicolás, su hijo mayor. “Jugaba para los Cowboys en Dallas. Hacía más de un año que estaba afuera de las canchas por lesión y en mi primer partido me toca meter de 47 yardas. Ese fue el primer gol de campo siendo papá. Mi hijo tenía un año y quería meterla como sea para poder un día decirle que la primer patada que me tocó patear como padre la metí y la pude compartir con él”, se enorgulleció.
Fanático de Boca, Martín Gramática visitó una pretemporada del equipo que dirigía Guillermo Barros Schelotto junto a sus hijos
“Ahora de fútbol americano cero. Acá los chicos que me piden ayudarlos con el pateo y se los paso a Santiago, mi hermano”, comenta entre risas y sin renegar de su pasado. Es que 17 años después de la gloriosa conquista, se está dando el gusto de disfrutar del deporte que más ama, desarrollándose como técnico de fútbol en infantiles y con la innegociable satisfacción de entrenar a su hijo mayor y a su “nena”, Emi, de 7 años (además es papá de Gastón, de 11).
Cuando sus hijos sean más grandes, Gramática no descarta iniciar algún proyecto de fútbol en Argentina. “Me encantaría”, sentenció el hombre que cumplió un sueño impensado, y que no descarta ir en busca de otros en el fútbol que más le gusta. TN

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Hinchas se quejan por altos precios de entradas del Mundial
Una agrupación de aficionados del fútbol ha formalizado una queja ante la Comisión Europea contra la FIFA debido a los altos precios de las entradas para el Mundial 2026. Football Supporters Europe (FSE) se unió al grupo de consumidores Euroconsumers para argumentar que el organismo que rige el fútbol mundial ha abusado de su posición dominante al imponer tarifas excesivas.
En un comunicado emitido el martes, la FSE acusó a la FIFA de haber cometido una "traición monumental" en diciembre, cuando se pusieron a la venta las entradas generales con precios que oscilaban entre 140 dólares para los partidos de grupo más económicos y 8.680 dólares para la final.
Las entradas más accesibles para la final tenían un costo de 4.185 dólares, y todos los precios están sujetos a variaciones, dado que la FIFA implementará por primera vez un sistema de precios dinámicos en este Mundial coorganizado por Estados Unidos, Canadá y México.
La FSE y Euroconsumers señalaron que "la FIFA posee un monopolio sobre la venta de entradas para el Mundial de 2026 y ha utilizado ese poder para imponer condiciones a los aficionados que no serían aceptables en un mercado competitivo".
Ante la respuesta negativa de los aficionados en diciembre, la FIFA decidió reducir algunos precios, estableciendo tarifas de 60 dólares para todas las rondas hasta la final, las cuales los equipos podrán distribuir entre sus aficionados más leales.
Además de los precios exorbitantes, la FSE también criticó las tácticas de venta bajo presión utilizadas por la FIFA y cuestionó la transparencia del proceso de venta de entradas.
La organización ha solicitado que los precios se mantengan congelados durante la próxima ronda de ventas programada para abril y que se elimine la estrategia de tarificación dinámica para los aficionados en Europa. "La tarificación dinámica convierte la lealtad de los aficionados en una guerra de pujas, inflando los costos sin ofrecer valor agregado y dejando fuera a muchos seguidores", manifestó Els Bruggeman, jefa de políticas y cumplimiento en Euroconsumers.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, comentó en enero que la demanda de entradas era equivalente a "1.000 años de Mundiales a la vez", afirmando que los 104 partidos del Mundial se agotarían, lo que podría resultar en que "las entradas se revendan a precios aún más altos".
La FSE también ha expresado su descontento con la plataforma oficial de reventa de la FIFA, donde se han visto entradas anunciadas a precios muy superiores a su valor nominal, y de la cual la organización se queda con un 30% de comisión por cada venta realizada.
"La FIFA destaca sus cifras de ventas no confirmadas como una justificación para sus prácticas injustas de venta de entradas, cuando la realidad es que deja a los aficionados leales con una única opción: pagar o quedarse fuera", enfatizó Ronan Evain, director ejecutivo de la FSE.
Por su parte, la FIFA comunicó a The Associated Press que no ha recibido formalmente la queja y añadió que, al ser una organización sin fines de lucro, los ingresos generados por el Mundial se reinvierten en el desarrollo del fútbol.
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LLEGÓ EL MESÍAS
Lionel Messi arribó este martes al país procedente de Estados Unidos y se sumó al plantel de la selección argentina que se entrenará en el predio que lleva su nombre en Ezeiza.
Messi llegó a las 6.45 al Aeropuerto de Ezeiza y se trasladó hacia el citado predio donde el equipo argentino tendrá una práctica desde las 17 a puertas cerradas con vistas al partido frente a Mauritania que se llevará a cabo el viernes en el estadio de Boca.
Messi regresa a Argentina tras haber logrado un nuevo récord en su carrera deportiva al alcanzar los 900 goles, mientras que, además, viene de convertir un nuevo tanto en el encuentro en el que Inter Miami venció a New York City por 3 a 2 en la quinta fecha de la Major League Soccer de Estados Unidos.
El astro argentino también estaría presente en el partido en el cual la selección argentina se enfrentará a Zambia el próximo martes 31 de marzo y que será el último en suelo nacional antes del Mundial 2026.
Messi su suma a los futbolistas que llegaron el lunes al país, entre los que se encuentran Exequiel Palacios, Nicolás Otamendi, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Thiago Almada, Franco Mastantuono, Julián Álvarez, Nahuel Molina, Nicolás González, Giuliano Simeone Nicolás Tagliafico y Joaquín Panichelli.IP
La Selección argentina se enfrentará a Mauritania el próximo viernes desde las 20.15 en La Bombonera, mientras que el martes 31 de marzo jugará en el mismo estadio ante Zambia.
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Martínez Quarta vuelve a la Selección
La Selección Argentina sumó una nueva cara en su lista para los amistosos previos al Mundial: el marplatense Lucas Martínez Quarta fue convocado a último momento tras la lesión de Leonardo Balerdi.
El defensor de Olympique de Marsella terminó con molestias físicas luego de la derrota 2-1 ante Lille. Si bien completó los 90 minutos, una dolencia muscular lo dejó afuera de la convocatoria, lo que abrió la puerta para el regreso del zaguero de River.
De esta manera, el “chino” se suma al plantel que dirige Lionel Scaloni para los amistosos ante Mauritania (27 de marzo) y Zambia (31), ambos en la Bombonera.
Para Martínez Quarta se trata de una nueva oportunidad en la Selección. El defensor, que supo formar parte de los planteles campeones de América, tuvo participación en esas competencias pero quedó afuera del Mundial de Qatar. Ahora, vuelve a meterse en la consideración del cuerpo técnico en la antesala de una nueva Copa del Mundo.
El central de 29 años atraviesa un buen presente en River, donde es capitán desde la llegada de Eduardo Coudet y viene mostrando un nivel en alza. Su experiencia en el fútbol europeo y su liderazgo dentro del equipo lo posicionan como una alternativa confiable para la defensa albiceleste.
En la zaga central, los habituales titulares son Cristian Romero y Lisandro Martínez, aunque este último tampoco estará disponible por lesión. Ante este escenario, Nicolás Otamendi aparece como principal opción, mientras que también integran la lista Marcos Senesi, Tomás Palacios y ahora Martínez Quarta.
Además, el defensor se convirtió en uno de los varios jugadores de River convocados a distintas selecciones en esta fecha FIFA. Junto a él, también fueron citados Marcos Acuña y Gonzalo Montiel, mientras que otros futbolistas del club viajarán con sus respectivos seleccionados.
Así, Martínez Quarta vuelve a la órbita de la Selección en un momento clave, con la ilusión de ganarse un lugar de cara a lo que viene.

