POLÍTICA
Intendente del interior de Santa Fé es el nuevo presidente de la UCR
13 de diciembre de 2025


El Plenario de Delegados de la UCR eligió este viernes a Leonel Chiarella, intendente de Venado Tuerto, como nuevo presidente del Comité Nacional del partido con 81 votos a favor. El santafesino de 36 años sucederá a Martín Lousteau tras un acuerdo entre los gobernadores de Provincias Unidas.
De este modo, Chiarella se convirtió en el presidente más joven de los 134 años de historia del radicalismo, desplazando al cordobés Gabriel Oddone, que asumió con 41 años luego de la muerte de Marcelo T de Alvear en 1942; y a Hipólito Yrigoyen, que asumió con 45 años en 1897.
Chiarella estará acompañada por la ex presidenta de la FUA, Piera Fernández como secretaria General, Inés Brizuela y Doria (La Rioja) cómo vice 1ra, Javier Bee Sellares (Córdoba) como vice 2do y María Inés Zigarán (Jujuy) como vice 3ra; En la mesa también estarán como secretarios: Daniel Kroneberger (La Pampa), Gabriela Valenzuela (Corrientes), Marcos Ressico (Chaco), Danya Tavela (Buenos Aires), Ramón Mestre (Córdoba), Agustina Madariaga (Río Negro), y Daniel Angelici (CABA).
De los 106 integrantes que conforman el Plenario de Delegados, asistieron unos 90 en representación de las provincias, además de los representantes de la Juventud Radical, la Franja Morada, el Foro de Intendentes, la Organización de Trabajadores Radicales y la UCR Diversidad.
El acto contó con la presencia del gobernador santafesino Maximiliano Pullaro, que fue quien propuso al intendente de Venado Tuerto para suceder a Martín Lousteau. También estuvieron Gerardo Morales (Jujuy) y Gustavo y Juan Pablo Valdés (Corrientes). A último momento apareció Alfredo Cornejo para expresar su disconformidad con la elección y decidió que sus delegados no integren la mesa. El mendocino representa al sector opositor a la estrategia que impulsan los integrantes de Provincias Unidas. Todos encabezaron una reunión previo a la votación en la que intercambiaron miradas sobre el futuro del partido.
POLÍTICA
León XIV reclamó por la soberanía de Venezuela tras la captura de Maduro
El papa León XIV manifestó este domingo su profunda preocupación por la situación en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro a manos de fuerzas estadounidenses, subrayando que "el bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer sobre toda otra consideración".
Durante el rezo del Ángelus en el Palacio Apostólico, el pontífice instó a las partes involucradas a abandonar el camino de la violencia y abogar por una salida basada en la justicia, la estabilidad y el respeto irrestricto al marco constitucional.
En su mensaje desde la ventana de la Plaza de San Pedro, el líder de la Iglesia Católica fue tajante al reclamar que se garantice la soberanía del país sudamericano y se asegure "el Estado de Derecho inscrito en la Constitución".
Asimismo, según informó la Agencia Noticias Argentinas, hizo un llamado especial a no descuidar los derechos humanos y civiles, poniendo el foco en los sectores más vulnerables que padecen la crisis económica. El papa, de origen estadounidense pero con una fuerte impronta latinoamericana por su labor misionera en Perú, pidió la intercesión de la Virgen de Coromoto por el futuro de la nación caribeña.
La postura de León XIV mantiene la línea de cautela y diálogo que ha caracterizado su gestión desde su elección en mayo pasado. En diciembre, durante su regreso de una visita a Líbano, el pontífice ya había marcado distancia de las amenazas militares de Donald Trump al sostener que "siempre es mejor buscar maneras de diálogo o presión, quizá presiones económicas, pero buscando otra manera para cambiar". Esta búsqueda de una transición pacífica incluso había sido agradecida públicamente por el propio Maduro meses atrás.
El Vaticano sigue de cerca la crisis no solo por la vocación diplomática del papa, sino por el peso de figuras clave en su administración, como el arzobispo venezolano Edgar Peña Parra, actual "número dos" de la Secretaría de Estado.
Mientras la comunidad internacional debate la legalidad de la intervención, la Santa Sede refuerza su pedido de una salida que evite mayores sufrimientos a la población y respete la autodeterminación venezolana.
POLÍTICA
Le dieron el alta médica
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner recibió el alta en el Sanatorio Otamendi tras permanecer internada por un cuadro de apendicitis, según el parte médico.
“Informamos que la Dra. Cristina Fernández de Kirchner finalizó su intervención por su cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio, por lo que ha sido dada de alta”, sostiene el documento emitido por el nosocomio.
En este sentido, las autoridades del centro asistencial indicaron que “previamente se retiró el drenaje peritoneal”, motivo por el que la paciente “pasó a tratamiento antibiótico vía oral”.
Ahora, la exvicepresidenta continuará con el tratamiento en su domicilio San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, donde cumple prisión domiciliaria por la condena a seis años en la causa Vialidad.
“Será seguida en su domicilio por su propio equipo médico personal”, finaliza el texto.
Cabe reciordar que Fernández de Kirchner -de 72 años- había sido intervenida el 20 de diciembre pasado, debido a un cuadro de apendicitis aguda, con peritonitis localizada, que derivó una operación más compleja de lo esperado y en una lenta recuperación del íleo postoperatorio.
La salida de la exvicepresidenta del Sanatorio Otamendi se concretó en medio de una compleja situación judicial, y de las estrictas medidas que ratificaron las autoridades del judiciales del Tribunal Oral Criminal Federal 2 con respecto al régimen de visitas y otras cuestiones inherentes a su prisión domiciliaria.
De hecho, sus abogados defensores (Carlos Beraldi y Ary Llernovoy) habían presentado un pedido para solicitar una ampliación en el régimen de visitas, como así también el retiro de la tobillera electrónica y las horas de permanencia en la terraza del edificio, pero el mismo fue rechazado.
POLÍTICA
Pelea Milei -Tapia: ‘Segundos afuera’
Luego de que el cuestionado presidente de AFA Claudio “Chiqui” Tapia denunciara una supuesta avanzada del Gobierno, el primer mandatario Javier Milei negó cualquier tipo de intervención y fue tajante sobre su postura institucional.
Milei evitó dar definiciones contra la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) y su titular, Claudio “Chiqui” Tapia, luego de que fuera imputado junto a su mano derecha Pablo Toviggino y la cúpula de la entidad deportiva por la presunta retención indebida de tributos por unos $19.000 millones.
“En la dinámica lógica de la FIFA, los gobiernos no se pueden meter en las cuestiones deportivas, por lo tanto, no tengo nada que opinar en cuestiones deportivas más allá de preferencias de hincha”, comenzó su argumento.
Y siguió: “El segundo punto es que la FIFA condena los actos de corrupción. Si hay un acto de corrupción, eso tiene que caer de la Justicia. Yo no interfiero en la Justicia ni me entrometo, con lo cual: que actúe la Justicia”.
HITO HISTÓRICO
En otro orden, el Presidente consideró a la aprobación del Presupuesto 2026 como un evento de enorme magnitud. “Lo de ayer fue un hito histórico. Probablemente estemos frente a la jornada legislativa más importante de la historia argentina por dos eventos: haber sancionado un presupuesto con déficit cero y por una ley que, sin lugar a dudas, debe ser una de las más importantes de los últimos 100 años, que es la ley que restaura el principio de inocencia en temas impositivos”, señaló.
El oficialismo necesitaba la aprobación de la ley de leyes para así enviar una señal de gobernabilidad a los mercados y de previsibilidad al Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo con el que deberá negociar la deuda que vence en enero. Sobre esto último, Milei aseguró que el Gobierno pagará la deuda en febrero. “Hoy en el mundo se habla del milagro económico argentino y la primera pieza de ese andamiaje fue lograr el equilibrio fiscal”, sostuvo.
Sobre el Presupuesto, remarcó la importancia de que el proyecto incluya el déficit cero en su composición. “Tener déficit fiscal es profundamente inmoral porque lo vas a tener que financiar. Si lo financiás con deuda es aberrante porque es como si uno se fuera de fiesta y cuando hay que pagar la cuenta diga ‘la tiene que pagar mi nieto’. La deuda es impuestos futuros: la fiesta de hoy la pagan generaciones que capaz ni siquiera nacieron”, expresó.

