Seguinos

Mundo

Trágico final para alpinista rusa

3 de septiembre de 2025

Una alpinista de nacionalidad rusa quedó atrapada el 12 de agosto en la cima del Pico Pobeda, en Kirguistán, y fue declarada oficialmente muerta por la Federación de Alpinismo de ese país. La mujer no pudo ser rescatada y su caso desató un gran debate en el montañismo a nivel mundial.

Aunque todos los expertos ya lo daban por hecho, teniendo en cuenta que Natalia Nagovitsyna se quebró una pierna y quedó atrapada a 7.200 metros hace más de tres semanas, su muerte adquiere carácter oficial.

«Con tristeza debemos admitir este hecho lamentable para todos nosotros», señaló la Federación de Alpinismo de Kirguistán. El organismo explicó que todos los videos de la operación para verificar si la alpinista seguía con vida serán entregados a su hijo, Mijail, quien durante todo este tiempo clamó a las autoridades rusas y de Kirguistán que no abandonaran la búsqueda de su madre.

Mijail apelaba a la experiencia de su madre en la montaña para insistir en que seguía viva.

Las imágenes de un dron enviado los últimos días apagaron todas las esperanzas y el cuerpo de Nagovitsyna no será recuperado hasta el próximo año, cuando pase el invierno y el tiempo mejore para hacer viable llegar hasta ese punto elevado al que había llegado la alpinista.

Hasta entonces, dicen los expertos, intentarlo sería abordar una misión suicida.

«En la historia del Pico Pobeda no hubo ninguna operación de rescate exitosa a 7.200 metros y no teníamos derecho a seguir arriesgando la vida de los rescatistas-alpinistas», afirmó el experto Eduard Kubatov.

Lo mismo hizo previamente el jefe del campamento instalado a 6.400 metros en esa misma montaña, desmantelado desde hace ya más de una semana por la llegada del invierno al Pico Pobeda, que arranca ya desde septiembre, con unas condiciones todavía más peligrosas y extremas en el lugar.

«Enterrar a más personas para retirar el cuerpo es simplemente un delito», subrayó, dijo, recordando que jamás nadie había sido rescatado en ese pico desde 1955.

Los intentos de rescate

Pese a ello, las últimas tres semanas hubo varios intentos por rescatarla y todos fracasaron. Alguno de ellos incluso terminó en tragedia. De hecho, el alpinista italiano Luca Sinigiglia, quien iba con ella en la expedición, murió el 15 de agosto por congelación y un edema cerebral tras intentar ayudarla.

Nagovitsyna quedó atrapada, con la pierna rota, sola y con apenas una tienda de campaña, un mechero con una bombona de gas y apenas algunos víveres.

El 16 de agosto un helicóptero militar intentó una operación para rescatarla, pero fracasó después de un aterrizaje forzoso a 4.600 metros, aún muy lejos de la alpinista, en un incidente en el que resultaron heridas tres personas, incluido el piloto.

El 19 de agosto, un dron la detectó moviendo las manos y dando señales de vida en su tienda de campaña. Sin embargo, el continuo empeoramiento de las condiciones hizo imposible que llegasen hasta ella.

Ante ello, las autoridades de Kirguistán la declararon oficialmente desaparecida, lo que en la práctica asumía la incapacidad de llegar hasta Nagovitsyna para encontrarla viva o muerta.

Ahora, tras todo este tiempo y tras dos nuevas comprobaciones de un dron que no detectó señales de vida, la Federación de Alpinismo de Kirguistán confirma lo que ya todos daban por hecho: que la alpinista murió en esa cumbre.

La declaración oficial de su muerte no alcanza a tapar otra polémica, ya que otro alpinista y triatleta, Alexander Ishchenko, afirmó que Nagovitsyna pudo haber engañado a la expedición con la que ascendió al Pico Pobeda, dado que en mayo había subido una doble fractura de pierna y es imposible que se hubiese recuperado para cuando inició la subida a esa cima.

«Mi pregunta es: ¿cómo terminó allí dos meses después de una doble fractura?», declaró Ishchenko a un medio ruso, dando a entender que Nagovitsyna engañó al guía para subir hasta allí.

Mundo

León XIV rechazó la pena de muerte tras la ejecución fallida de Christa Pike

A menos de un mes para su llegada a la Argentina, el Papa León XIV dijo este sábado que "la pena de muerte es inadmisible". Sus declaraciones tuvieron eco dentro de la discusión sobre el caso de Christa Pike, la mujer que fue internada en Estados Unidos tras recibir una doble inyección letal en la cárcel.

La máxima autoridad de la Iglesia católica expresó claramente es postura en contra de las sentencias judiciales para matar a quien cometió un delito. A través de redes sociales, señaló que una condena de ese tipo "atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona".

"El bien común puede protegerse y los requisitos de la Justicia pueden salvaguardarse sin recurrir a la pena capital", manifestó el sumo pontífice en un comunicado breve. Luego, apuntó: "Ya se han desarrollado sistemas penitenciarios eficaces que protegen a los ciudadanos y, al mismo tiempo, no privan por completo a los culpables de la posibilidad de redimirse".

El caso de Christa Pike y la pena de muerte
El mensaje de Robert Prevost trascendió a diez días de la internación de Pike, que llevaba tres décadas tras las rejas y había sido condenada por el asesinato de una joven. La reclusa iba a ser la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años, pero el procedimiento no tuvo el resultado esperado.

Un tribunal de apelaciones había detenido la inyección letal apenas una hora antes del inicio. Horas más tarde, la Corte Suprema de Estados Unidos revocó esa suspensión. Finalmente, la presa fue hospitalizada miércoles 30 de septiembre. Desde entonces, su estado de salud mejoró y una semana más tarde se despertó, aunque todavía no está claro el pronóstico en cuanto a su recuperación.

El día del cumplimiento de la sentencia, Pike recibió dos dosis completas de pentobarbital y se convirtió en la primera persona que sobrevive a este tipo de procedimiento. Unos cinco minutos después de la inoculación, levantó la cabeza y dijo que le dolía el brazo. En algún momento pareció perder el conocimiento, pero se la escuchaba respirar con dificultad hasta que los periodistas presentes fueron escoltados fuera de la sala de testigos, casi 90 minutos después de iniciada la ejecución y la retiraron en ambulancia.

El doctor Joel Zivot, profesor de anestesiología y cirugía en Atlanta que asesoró a la defensa, dijo que podrían pasar semanas o meses antes de que alguien sepa exactamente cómo será su recuperación. Tampoco sabe si se podrá restablecer su capacidad mental para que el Estado pueda repetir el uso de la inyección letal.

"Aparentemente, ningún miembro del equipo de ejecución se percató de que las vías intravenosas no estaban bien colocadas o de que las venas habían reventado", señalaron desde los representantes de la condenada en el expediente. En particular, indicaron que el fármaco no ingresó al torrente sanguíneo, sino que se alojó en el tejido circundante.

Continuar Leyendo

Mundo

América no deja de temblar

Entre junio y octubre de 2026, América Latina registró cinco terremotos de magnitud superior a 7 que sacudieron Venezuela, Colombia, Perú y Panamá.

El impacto fue muy desigual: mientras uno provocó una emergencia humanitaria con miles de muertos, otros pasaron sin víctimas fatales confirmadas en los primeros balances oficiales.

El 24 de junio, Venezuela sufrió dos sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 separados por apenas 39 segundos, ambos al oeste de Caracas. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los dos tuvieron una profundidad de 10 kilómetros: el primero se ubicó al este de San Felipe y el segundo al oeste de Catia La Mar.

Una evaluación del Banco Mundial difundida el 23 de julio calculó en 19.600 millones de dólares los daños físicos directos, casi la mitad en edificios residenciales, y advirtió que la reconstrucción podría costar 50.000 millones de dólares. Según los reportes oficiales, el desastre dejó miles de fallecidos.

El 10 de agosto, un sismo de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia, con epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y a 103 kilómetros de profundidad. De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, se sintió en 16 departamentos y le siguieron cientos de réplicas.

Un balance de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) del 15 de septiembre informó 335 muertos, 4.516 heridos y 105 desaparecidos, además de daños en viviendas, escuelas, centros de salud y rutas. El registro oficial de damnificados contabilizaba cientos de miles de afectados, con cifras sujetas a actualización.

El 20 de agosto, un terremoto de magnitud 7,2 golpeó la región peruana de Ayacucho. El Instituto Geofísico del Perú ubicó el epicentro al norte de Coracora y a 108 kilómetros de profundidad. Las primeras evaluaciones no confirmaron muertos ni daños estructurales graves, y la Marina de Guerra descartó un tsunami.

El episodio más reciente ocurrió este viernes 9 de octubre en Panamá: un sismo de magnitud 7,7 con epicentro en la provincia de Herrera y una profundidad de 12,6 kilómetros, el más superficial de los cinco. Provocó evacuaciones, cortes de servicios, daños en edificios públicos, comercios e iglesias, heridos y más de 100 réplicas, sin fallecidos confirmados en los primeros balances.

La comparación muestra que la magnitud no define por sí sola la devastación: la profundidad, la ubicación del epicentro y la calidad de las construcciones pesan tanto como la cifra en la escala, junto con el tipo de suelo y la densidad de población de cada zona afectada.

Continuar Leyendo

Mundo

Temblor en Panamá provoca que países de América estén bajo alerta de tsunami

Distintas construcciones fueron gravemente afectadas en Panamá por el terremoto.

DEl sector comprendido por la franja sur del Caribe y el sector noroeste de Sudamérica continúa padeciendo movimientos telúricos de consideración. Tras los sismos registrados en Venezuela, en junio, y en Colombia y Perú, en agosto, este viernes un nuevo terremoto sacudió a todo Panamá.

El sismo, de magnitud 7,7 en la Escala de Richter, se registró en la zona sur de Panamá pero se sintió en varios puntos de América Latina. De hecho, tanto el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico como el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos advirtieron por olas potencialmente peligrosas junto a un aumento en las corrientes del mar en nueve países del continente en nueve países costeros.

Si bien aún no se registraron víctimas fatales, sí se reportaron daños estructurales tanto de edificios históricos como de estructuras más modernas, como hoteles de lujo, producto de distintas réplicas que acontecieron luego del sismo inicial.

El director del Instituto de Geociencias de Panamá, Néstor Luque, informó a la emisora pública SERTV que hasta esta tarde se registraron 46 réplicas y que es de esperar que haya más movimientos en las próximas horas. Por su parte, la subdirectora general del Sistema Nacional de Protección Civil del país, Malitzie Rivera, dijo que la réplica más fuerte hasta ahora ha sido de 5,2 en la escala mencionada más arriba.

El foco sísmico estuvo localizado a 12,6 km de profundidad y el epicentro estuvo ubicado a 12 km al este-noreste de Pitaloza Arriba. En la tarde, se viralizaron imágenes de un noticiero local en el que se vio cómo sus conductores atravesaron el momento del temblor al aire.

El terremoto se sintió con fuerza en la capital, Ciudad de Panamá, donde muchas personas abandonaron edificios y permanecieron en las calles por temor a nuevos movimientos. En la provincia de Herrera, próxima al área del epicentro, residentes reportaron que el temblor derribó objetos en las viviendas. También se percibió en Costa Rica y en algunas zonas de Colombia.

El sismo disparó una advertencia del sistema estadounidense de alerta de tsunamis por la posibilidad de olas potencialmente peligrosas en zonas costeras del Pacífico. La alerta incluyó a sectores de Panamá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y México, y el sistema indicó además una posible amenaza para Hawái, Estados Unidos. Más tarde se desactivó la alerta de tsunami en El Salvador.

Es importante destacar que la advertencia no implicaba que se hubiese confirmado un tsunami destructivo en todos esos territorios, sino que existía un riesgo que debía ser evaluado por los organismos especializados.

El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile reportó este viernes una amenaza de tsunami y estableció un estado de precaución para la Isla de Pascua, en el océano Pacífico Sur, tras el terremoto que sacudió a Panamá.

El territorio chileno, también conocido como la Isla de Rapa Nui y ubicado a unos 3.700 kilómetros al oeste de la costa continental del país austral, recibirá el impacto del fenómeno, indicaron las autoridades, a las 22.41 hora continental de Chile, agrega el reporte. El estado de precaución implica que las personas deben alejarse al menos 80 metros de la línea de la costa.

Continuar Leyendo