País
La Iglesia rechaza bajar la edad de imputabilidad de menores
26 de marzo de 2025
La Pastoral Social publicó un comunicado, en el que afirma que la solución a la delincuencia juvenil pasa por “contención social y educación”. Pidió darles motivos para creer en un futuro con esperanza y combatir el narcotráfico.
El comunicado de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Iglesia Católica Argentina:
Una realidad que nos interpela
Desde hace muchos años, la sociedad argentina viene padeciendo las consecuencias de administraciones políticas que no han sido capaces de crear una cultura del trabajo que incluya a todos los habitantes y que permita a todas las familias del país vivir con dignidad y procurarse los bienes necesarios para un auténtico desarrollo humano, laboral, social, económico y psicoactivo. Esto ha provocado innumerables problemas entre los que se encuentra la inseguridad y la delincuencia juvenil.
En medio del debate social y político respecto de la baja de la edad de imputabilidad deseamos, en primer lugar, expresar nuestra solidaridad con tantas personas que han sido víctimas de la violencia, algunas de ellas víctimas de delitos cometidos por menores de edad, en ocasiones con violencia extrema que dejan heridas difíciles de cerrar. A diario experimentamos esta realidad cuando nos toca de cerca, porque sufrimos en carne propia esta situación y también nos duele cuando las víctimas son personas queridas, familiares y hermanos de nuestras comunidades.
Ante estas situaciones dolorosas se fortalecen las propuestas que hacen foco en los menores, como si fueran los únicos y los numéricamente más responsables de los delitos. Lo que sabemos, por la estadística oficial, es que los menores no son los que más delitos cometen. De acuerdo con la estadística oficial del Sistema Nacional de Información Criminal – Sistema Alerta Temprana (SNIC_SAT), del Ministerio de Seguridad Nacional, en 2023 (último dato publicado), en Argentina, los menores inculpados por delitos conforman un porcentaje muy bajo del total.
Escuchar a todos
En los debates públicos y mediáticos se escuchan los testimonios de jueces, comunicadores, dirigentes políticos y de ciudadanos “de a pie”, por lo general víctimas de delitos. Pero la realidad es más diversa y la problemática de la delincuencia juvenil está atravesada por una enorme cantidad de factores que hacen necesarias las voces de especialistas como psicólogos, psiquiatras, psicopedagogos y docentes. No aparecen con tanta frecuencia estas opiniones calificadas en los debates mediáticos. Cuando se escuchan estas voces, los abordajes más complejos de la problemática, la propuesta de bajar la edad de imputabilidad no parece ser la más razonable.
Narcotráfico, consumo de drogas y falta de oportunidades
Es una idealización creer que la solución de la inseguridad es bajar la edad de imputabilidad y no considerar sus causas. Por ejemplo, hoy los adolescentes y jóvenes tienen muy fácil acceso al consumo de drogas. Las drogas los están destruyendo y el consumo es una de las principales causas de la violencia. La droga sigue penetrando fácilmente en nuestros barrios y pueblos. A los hechos nos remitimos. Por ello ¡Es necesario combatir el narcotráfico!
Pero de esto se habla poco. Si miramos la realidad, el narcotráfico en nuestro país, desde hace décadas, viene ganando territorio y ampliando sus negocios dejando tiradas y destruidas un montón de vidas y familias, particularmente a los jóvenes.
También podemos preguntarnos todos: ¿qué mundo estamos creando los adultos para el crecimiento y desarrollo de niños y jóvenes? Muchos crecen sin oportunidades de una buena educación o de una necesaria formación laboral, o de contención familiar y social. Es imprescindible comprender que es necesario promover una “cultura del cuidado” que garantice las condiciones para el desarrollo integral y pleno de cada persona.
Más lugares para la contención social y educación
Nos preguntamos: si se concreta la baja de edad de imputabilidad, ¿dónde van a recluir a los menores? ¿Cuáles son los dispositivos apropiados en las provincias para alojar a adolescentes y jóvenes que delinquen? ¿Qué alternativas reales tenemos para ofrecerles, educarlos y reinsertarlos socialmente? Sabemos cómo es la realidad de los establecimientos penitenciarios. ¿En serio creemos que esa es la solución? La edad que ya prevé la ley en la actualidad es la de 16 y 17 años. Consideramos que no es necesario modificar la edad, aunque sí es imprescindible un régimen penal juvenil/adolescente que tenga una mirada humana, integral, abierta a la esperanza.
Nos preguntamos: para un proyecto de país inclusivo, fraterno, desarrollado, ¿qué necesitamos?, ¿más cárceles o más escuelas? ¿Más guardiacárceles o más docentes con salarios dignos y capacitados? Cualquier reforma del Régimen Penal Juvenil debe hacer foco prioritariamente en la reinserción social y en la educación.
El deterioro educativo y la deserción escolar es una realidad que requiere pronta solución. ¿Cómo se está trabajando para remediar esta tragedia educativa? Si los jóvenes hoy necesitan espacios de contención y cuidado, ¡manos a la obra! A reformar urgente el sistema educativo. En los barrios más desfavorecidos hay que repensar la estructura de las escuelas y potenciar los lugares de participación y proyección que existen: clubes, polideportivos, capillas, centros vecinales, etc.Radioinforme 3
¡Es necesaria la grandeza política!
Es necesario ofrecer un verdadero proyecto de vida para nuestros adolescentes y jóvenes. Que tengan motivos para soñar y para creer que es posible un futuro con esperanza, y una salida que no sea «Ezeiza», las drogas, las armas o el cementerio. Pero, para ello, se requiere un debate serio, un compromiso profundo y la grandeza de pensar políticas públicas a largo plazo y no solo medidas que pueden sonar bien en periodos electorales, pero que se quedan muy cortas. La solución de fondo es mucho más compleja que bajar la edad de imputabilidad: requiere un abordaje integral, profundo y a largo plazo. ¡Es necesaria la grandeza política!
Ante esta triste realidad, nos vemos en la obligación de expresar nuestro parecer en este debate complejo y de hacer nuestro aporte desde lo que a diario constatamos y muchas veces también padecemos, porque, como la mayoría de los argentinos, deseamos un país viable, con paz, sin violencia y con posibilidades para todos.
El Estado nacional, los estados provinciales y municipales y la dirigencia política tienen un rol preponderante en este propósito. Pero también los dirigentes de movimientos sociales, los sindicalistas, los clubes, los religiosos, el mundo empresario y los ciudadanos en general tenemos que aportar lo que sea necesario para ampliar las oportunidades de educación, de formación, de cercanía con los niños, adolescentes y jóvenes vulnerables. Es imprescindible vencer todo tipo de indiferencia, superar la cultura del descarte y llenar con propuestas superadoras el vacío que dejamos cuando evadimos nuestras responsabilidades como adultos. Esto es determinante porque, como nos recuerda el papa Francisco, estamos todos en la misma barca y nos salvamos juntos o nos hundimos todos.
Los jóvenes, nuestra esperanza
Son tantos los adolescentes y jóvenes en nuestro país que no dejan de soñar, que con esfuerzo luchan por sus ideales, que no pactan con la violencia y la aborrecen. Son tantos los jóvenes que se solidarizan con otros jóvenes, que se comprometen con causas nobles y que, ante la adversidad, no bajan los brazos. Son tantos los adolescentes y jóvenes que nos inspiran esperanza y nos permiten creer que un futuro mejor es realmente posible si somos capaces de pensar en grande y de caminar juntos.
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El desempleo subió llegó al 7,9%
El desempleo en la Argentina llegó al 7,9% en el segundo trimestre de 2026, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC). A partir de las cifras, se proyecta que 1,8 millones de personas sufrieron la falta de trabajo durante ese período.
En tanto, la desocupación en Mar del Plata es de 9,9% y afecta a 34 mil personas, lo que marca una suba de respecto al mismo período del año pasado cuando fue de 6,3%.El índice de desempleo de General Pueyrredon supera la media nacional que fue de 7,9%.
El dato que publicó el INDEC releva el mercado de trabajo en un grupo de 31 aglomerados urbanos. Para alcanzar ese cálculo, se tienen en cuenta la estimación de la población y el porcentaje de los desocupados dentro de la población económicamente activa.
En la comparación interanual, el desempleo se incrementó 0,3 puntos, al subir de 7,6% en el segundo trimestre de 2025 al 7,9% en el mismo período de este año.
El INDEC también indicó que la tasa de actividad —que mide la población económicamente activa (PEA) sobre el total— alcanzó el 48,9%; mientras que la tasa de empleo —que mide la proporción de personas ocupadas con relación a la población total— se ubicó en 45%.
Por su parte, la tasa de desocupación —personas que no tienen ocupación, están disponibles para trabajar y buscan empleo activamente, como proporción de la PEA— se ubicó en 7,9%.
En la comparación interanual, la informalidad en el empleo presentó un aumento de 1 punto con respecto al mismo trimestre del año anterior, mientras que la proporción de trabajadores por cuenta propia dentro de los informales aumentó 3 puntos, de 34,3% a 37,3%).
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Dónde está Julio López
El 18 de septiembre de 2006, Jorge Julio López se preparó para dejar su casa en el barrio platense de Los Hornos. Lo iba a ir a buscar un sobrino para asistir a las últimas horas del juicio contra el represor Miguel Osvaldo Etchecolatz. El hombre, de 76 años en ese momento, había ofrecido un testimonio clave del juicio que terminó condenando al excomisario a prisión perpetua. López cerró con llave, salió, y los últimos que lo vieron fueron unos vecinos. Había desaparecido durante la dictadura; desapareció de nuevo en 2006. Veinte años después, nada de sabe de él y, así, corre el riesgo de desaparecer por tercera vez, esta vez de la memoria. Mientras tanto, tanto la Nación como el Gobierno bonaerense mantienen activas sendas recompensas por cualquier dato que conduzca a su paradero.
López había nacido en General Villegas, provincia de Buenos Aires, el 25 de noviembre de 1929. Se instaló en Los Hornos hacia 1955 y en 1973 comenzó a colaborar con la unidad básica Juan Pablo Maestre, ubicada a pocas cuadras de su casa.
La noche del 27 de octubre de 1976 fuerzas de seguridad ingresaron a Los Hornos con el fin de secuestrar a los militantes del barrio. Entre los detenidos-desaparecidos se encontraba Jorge Julio López.
Las fuerzas que lo secuestraron junto a las demás personas estaban bajo el mando de Etchecolatz, por entonces director de Investigaciones de la Policía Bonaerense y mano derecha del entonces jefe de Policía de la provincia, Ramón Camps. Etchecolatz dirigía los 21 centros clandestinos de detención (CCD) que había instalado la Bonaerense.
López estuvo detenido-desaparecido en cuatro centros clandestinos: Cuatrerismo, Pozo de Arana, la Comisaría Quinta y la Comisaría Octava. Allí sufrió torturas y presenció varios asesinatos, entre ellos los de dos compañeros de militancia en el barrio, Ambrosio Francisco de Marco y Patricia Dell'Orto.
El 4 de abril de 1977, cinco meses y cinco días después de haber sido secuestrado, fue "blanqueado" cuando el dictador Jorge Rafael Videla dispuso formalmente su detención sin juicio en la Unidad Penal N.º 9 de La Plata, de donde fue liberado el 25 de junio de 1979.
Luego de su liberación, López se mantuvo en silencio sobre el tema durante muchos años. Recién dos décadas después, el 7 de julio de 1999 declaró como testigo en el Juicio por la Verdad de La Plata, sin que se enterara ningún miembro de su familia. Allí relató en detalle, ante los jueces de la Cámara de Federal de Apelaciones, su secuestro, las torturas sufridas, los asesinatos, violaciones y demás delitos de lesa humanidad que presenció, y los diferentes centros clandestinos en los que estuvo.

Jorge Julio López declara en el juicio contra Etchecolatz.
Más tarde, bajo la presidencia de Néstor Kirchner, el Congreso de la Nación anuló las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. La causa por delitos de lesa humanidad contra Miguel Etchecolatz fue la primera en ser reabierta y Jorge Julio López fue uno de los testigos directos que declaró en el juicio sobre los crímenes que se le imputaban al represor.
López declaró en esa causa el 28 de junio de 2006. Sus hijos, hasta ese momento, nunca lo habían oído contar que alguna vez hubiera estado detenido.
Dos meses y medio después, el 18 de septiembre de 2006 era el día de los alegatos. López había arreglado con su sobrino Hugo Savegnago que lo pasara a buscar por su casa, con el fin de asistir al tribunal. Pero cuando Savegnano llegó a su casa no lo encontró. Según testimonios de los vecinos, salió de su casa por su propia voluntad y fue visto caminando solo por las cuadras adyacentes.
Al día siguiente, Etchecolatz y otros catorce represores fueron condenados por delitos cometidos en el centro de detención clandestino de La Cacha. Mientras se leía la sentencia, el fotógrafo Leo Vaca, del portal Infojus, tomó varias fotografías a Etchecolatz sosteniendo un papel, donde se leía escrita a mano la siguiente anotación: "Jorge Julio López".
La causa judicial formada para investigar su desaparición fue asignada al Juzgado Federal N.º 1 de La Plata, a cargo del juez Manuel Blanco hasta su muerte en 2014. Al principio, la causa fue caratulada como desaparición simple y la investigación del hecho quedó a cargo de la Policía Bonaerense, la misma fuerza de la que Etchecolatz había sido un alto funcionario.
En mayo de 2008, la causa fue caratulada “López, Jorge Julio, s/ desaparición forzada de personas” y la Policía Bonaerense fue apartada de la investigación.
En estos últimos 20 años hubo muchas ideas y vueltas sobre el paradero del albañil. Se habló al principio de un shock traumático que lo habría llevado a extraviarse, luego de grupos de extrema derecha que lo habrían secuestrado, y hasta se siguió una pista que apuntaba a su hijo Rubén López como responsable de su desaparición.
Pero nada se sabe todavía.
En los últimos meses, el Gobierno de Axel Kicillof aumentó la recompensa para quienes aporten datos que permitan determinar el paradero de López. Según se informó, la suma será de entre $ 5 millones y $ 10 millones, de acuerdo con la relevancia de la información aportada y los resultados que permita obtener en la investigación.
Desde el Gobierno provincial recordaron que la recompensa había sido establecida originalmente en 2006 y que posteriormente fue incrementada en varias oportunidades.
Mientras tanto, el Ministerio de Seguridad de la Nación ofrece una recompensa de $ 5 millones por la misma causa.
Detalle: en septiembre de 2010 el entonces ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, afirmó que la recompensa por datos de López se había llevado a 1,5 millones de pesos. Esa suma equivalía a casi US$ 380.000, que traducidos al cambio actual son 590 millones de pesos. Nada menos.
Desde 2007, cuando se cumplió el primer año de la desaparición de Jorge Julio López, se realizan marchas cada 17 de septiembre en varios puntos del país en reclamo de justicia por el hecho.
Las marchas más fuertes se llevan a cabo en la ciudad de La Plata, con fuertes críticas a los gobiernos nacional y bonaerense.
Un mural en 7 y 48, en el centro platense, busca mantener la memoria del albañil que desapareció dos veces. Cada año los artistas modifican el número que marca el tiempo que pasó desde ese 17 de septiembre de 2006, y debajo aparece la frase “¿A qué te podés acostumbrar?”.
Además, en las paredes de la capital de la provincia grafitis, esténciles y otras intervenciones urbanas recordaban su figura con versiones modificadas de un famoso retrato de la fotógrafa Helen Zout.
Intervención urbana en La Plata durante la marcha por Jorge Julio López el 17 de septiembre de 2010. DIB | Marcelo Metayer
Uno de los esténciles, pintado hacia 2009, afirmaba: “Ya me olvidarás”.
Esténcil de Julio López en diagonal 73, La Plata. DIB | Marcelo Metayer
Dos décadas después de aquella mañana misteriosa en Los Hornos, ese olvido parece que quiere llevar a López a su tercera desaparición. DIB. PorMarcelo Metayer
Foto :Una placa con la cara de Jorge Julio López, elaborada con baldosas por la fábrica Zanon, reclamándole al gobierno de Néstor Kirchner la aparición de Jorge Julio López, en la Pirámide de Mayo.
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ATENCIÓN! Modifican el sistema de control de la AUH
El Gobierno nacional modificó el sistema utilizado para controlar el cumplimiento de los requisitos exigidos para cobrar la Asignación Universal por Hijo (AUH) y amplió el mecanismo de verificación automática de las condiciones de salud, vacunación y escolaridad.
La medida fue oficializada a través de la Resolución 508/2026 de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, publicada en el Boletín Oficial. La medida se conoce horas después que el Gobierno mandara el Presupuesto 2027 al Congreso y entre su articulado está la intención de eliminar los aumentos automáticos de las asignaciones familiares y la AUH.
Hasta ahora, la Ley 24.714 establecía que el 80% de la asignación se abonaba mensualmente y que el 20% restante quedaba retenido hasta que el titular acreditara el cumplimiento de determinadas condiciones.
En el caso de los menores de hasta cuatro años, debían comprobarse los controles sanitarios y el calendario de vacunación obligatorio, mientras que para los niños y adolescentes en edad escolar también debía acreditarse la asistencia al ciclo lectivo correspondiente.
En los considerandos de la flamante normativa, el Gobierno recordó que mediante la Resolución 1170/2025 se había implementado un mecanismo de verificación automática únicamente para los controles sanitarios y de vacunación de los menores de hasta cuatro años. Ahora, se decidió ampliar ese sistema "tanto de salud como de educación, a todos los beneficiarios de dicha prestación".
Los cambios en la AUH
La principal modificación establece que "el cumplimiento de ambas condicionalidades se acreditará en forma automática a través del intercambio de información segura entre el Ministerio de Salud, la Secretaría de Educación del Ministerio de Capital Humano y la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses)".
La resolución mantiene, sin embargo, una vía alternativa para aquellos casos en los que la información no esté disponible en las bases oficiales. En esos casos, "el titular podrá presentar la documentación correspondiente ante la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) a través de los procedimientos que dicho organismo determine al efecto".
Según el nuevo esquema, cuando se verifique automáticamente el cumplimiento de los controles sanitarios y de vacunación de los niños de hasta cuatro años, "el monto reservado se liquidará automáticamente y de forma mensual junto con el ochenta por ciento (80%) del monto de la prestación".

