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El riesgo climático golpea sobre la economía global

24 de febrero de 2025

Los riesgos que el cambio climático representa para los mercados financieros se ha convertido en un hecho innegable. A tal punto que el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), con sede en Basilea, Suiza, advirtió que los desastres naturales como inundaciones, sequías, incendios y tormentas están generando un impacto económico que podría desencadenar un pánico generalizado en los mercados, y afectar tanto a los préstamos como a la confianza de los inversores.

El FSB destacó que el aumento de las temperaturas globales, que en 2022 superaron por primera vez los 1.5 °C por encima de los niveles preindustriales, aumenta la probabilidad de catástrofes medioambientales más severas.

En este contexto apuntó que el cambio climático está afectando al sector asegurador. Señalan que las primas de seguros han subido en zonas vulnerables, mientras que algunas aseguradoras optaron por retirarse de mercados considerados demasiado riesgosos. La expansión de esta tendencia deja a millones de personas sin cobertura ante los desastres naturales. Esto hizo que en 2023, el 62% de las pérdidas generadas por estas catástrofes carecieran de coberturas.

En total, se calcula que el cambio climático ha provocado pérdidas por valor de 600.000 millones de dólares y ha sido la principal causa de más de un tercio de todas las pérdidas de seguros relacionadas con el clima en los últimos 20 años.

El último reporte de desastres climáticos de AON revela que en 2024 las catástrofes naturales globales causaron 368.000 millones de dólares en pérdidas económicas, impulsadas por huracanes y tormentas convectivas severas (SCS) en los Estados Unidos. La cifra representa un 14% por encima del promedio del siglo XXI y el noveno año consecutivo de pérdidas superiores a 300.000 millones de dólares.

El informe Climate and Catastrophe Insight señala que el aumento de la población, la riqueza y la exposición general a los peligros naturales en zonas de alto riesgo sigue siendo un componente crucial del aumento de las pérdidas por desastres.

En 2024 hubo, al menos, 54 eventos catastróficos globales y cada uno de ellos resultó en pérdidas económicas superiores a mil millones de dólares. En términos de clima, 2024 fue el año más cálido registrado. El informe de Aon también muestra que con una mayor resiliencia y medidas de mitigación, las economías globales podrían reducir los daños y la pérdida de vidas.

Los seguros frente al cambio climático

CIDeS (Centro de Investigaciones del Desarrollo y del Seguro) es una sociedad sin fines de lucro creada en diciembre de 2023 como un think tank de la industria aseguradora en Argentina.

“Su propósito es generar conocimiento y promover el debate sobre los principales desafíos que enfrenta el sector, con el objetivo de contribuir a la formulación de políticas públicas y regulaciones que favorezcan el desarrollo del seguro en el país. La entidad se inspira en modelos internacionales, como la Asociación de Ginebra, y busca posicionarse como un espacio de referencia en el análisis técnico y académico del seguro y su impacto en la economía”, explica su director ejecutivo, Armando Riopedre.

“CIDeS aborda problemáticas relevantes para la industria aseguradora y su impacto en la economía. Algunos de los ejes principales incluyen la litigiosidad y su impacto en el seguro, el rol del seguro en la gestión de riesgos climáticos y catastróficos. También abordamos el desarrollo del mercado de capitales, su contribución a la estabilidad económica, y las tendencias regulatorias, impositivas y normativas que afectan a la industria”, manifiesta.

“El aumento de la frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos representa un desafío significativo para el sector asegurador. No sólo incrementa los costos de siniestralidad, sino que también genera incertidumbre en la capacidad de cobertura y en la sostenibilidad del negocio. Desde CIDeS analizamos esta problemática en un contexto más amplio, considerando la importancia de la adaptación del sistema asegurador a los efectos del cambio climático y la necesidad de políticas públicas que promuevan la resiliencia frente a estos eventos”, explica.

Para mitigar el impacto de estas catástrofes en el negocio asegurador, las estrategias del sector incluyen varias alternativas. En esta línea Riopedre menciona los reaseguros ya que es necesaria “mayor participación de reaseguradores globales para distribuir el riesgo”.

“Otro de los caminos es avanzar con modelos de predicción y tarifación ajustada al riesgo a través de la incorporación de tecnología y big data para evaluar mejor los riesgos climáticos”, señala.

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España combate el mayor incendio forestal de su historia

España enfrenta el mayor incendio forestal de su historia reciente, con cerca de 77.000 hectáreas afectadas por el fuego en distintos frentes, mientras que en Francia los bomberos enfrentan una "tormenta de fuego" a apenas 15 km de la periferia de Burdeos. En ambos países las autoridades han debido evacuar a 325.000 personas, muchas de las cuales dejaron sus casas con lo puesto.

Varios focos en la región de Madrid y en las provincias vecinas amenazaron con converger en un enorme incendio alrededor de la capital y forzaron la evacuación de unas 60.000 personas. Uno de esos focos, en Ávila, afectó cerca de 50.000 hectáreas. Este es el "mayor incendio forestal de la historia reciente" de España, afirmó la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen.

La situación sigue siendo "muy compleja" en el centro del país, aunque los equipos de extinción comenzaron a contener el avance de varios focos. "Hay solo unas cabezas activas en las que se está trabajando y hoy esperamos que las condiciones (atmosféricas) nos permitan trabajar todas esas zonas que están fuera de control", explicó el teniente coronel de la Unidad Militar de Emergencias (UME) Alfonso Arribas.

Por ahora, la zona más activa del fuego se sitúa en el valle del río Tiétar, de alto valor medioambiental. Además de las grandes pérdidas arbóreas, cientos de casas, automóviles, empresas, fábricas, otros negocios e infraestructuras quedaron destruidos, y al menos 40 carreteras secundarias permanecen cortadas en cuatro provincias.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, confirmó que la evolución del control de los incendios está siendo muy positiva y algunos focos están ya "consolidados", pero advirtió de que los equipos afrontan aún horas "muy complejas". Además, dijo que la magnitud del desastre es difícil de asumir. "Estamos hablando de 150.000 hectáreas quemadas (desde el 1 de enero), 20.000 hectáreas más que hace 24 horas", lamentó.

En tanto, en la costa atlántica de Francia, en Burdeos, los bomberos enfrentan un fenómeno conocido como "tormenta de fuego", que hace que las llamas se vuelvan incontrolables, explicó el teniente coronel Éric Brocardi, portavoz de la Federación Nacional de Bomberos. En el centro del incendio, el calor es tan intenso que "provoca la autocombustión de todo lo que se cruza en su camino. En su interior se forman relámpagos que atacan las brasas en el suelo y siguen alimentando el incendio", afirmó.

Las autoridades advirtieron que una ola de calor prevista a partir del martes en Francia puede agravar la situación con temperaturas previstas de 40 grados. Miles de bomberos exhaustos, ayudados por 1.500 militares y 1.200 policías, combaten las columnas de fuego que devoran casi todo a su paso.

Además de este gigantesco incendio, los bomberos franceses también combaten desde hace días fuegos en las regiones de Las Landas (suroeste), el Var (sureste) y en la turística isla de Córcega. "Se están combatiendo entre 30 y 40 incendios simultáneamente", afirmó este domingo el ministro del Interior, Laurent Nuñez, a la cadena France 2. DZC (EFE, AFP)

Foto: Un avión hidrante lanza agua sobre las llamas cerca de Madrid.Imagen: Cesar Manso/AFP

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Incendios arrasan España y Francia

Los incendios descontrolados que siguen arrasando este sábado la región de Burdeos y los alrededores de Madrid forzaron la evacuación de casi 260.000 personas, ennegreciendo el cielo de la capital española y destruyendo más de un centenar de viviendas en el suroeste de Francia.

En el oeste de la región de Madrid dos siniestros forestales independientes se unieron el viernes para convertirse en un enorme incendio, que estuvo a punto de fusionarse con otro más en la vecina región de Castilla y León.

Las llamas ya han quemado 25.000 hectáreas en Madrid y la aledaña provincia de Ávila, y más de 60.000 personas (una cifra revisada a la baja) se han visto obligadas a abandonar sus hogares según las autoridades, que calificaron el incendio como el “peor de la historia” en la región madrileña.

Además, cerca de 1200 personas mayores y con discapacidad fueron evacuadas el viernes de centros sanitarios y residencias de ancianos.

Españoles en un polideportivo tras ser evacuados de sus hogares debido a la amenaza de un incendio forestal en Villamanta, provincia de Madrid
Españoles en un polideportivo tras ser evacuados de sus hogares debido a la amenaza de un incendio forestal en Villamanta, provincia de MadridManu Fernandez - AP

“Europa está al lado de Francia y España frente a los devastadores incendios que las golpean. Cinco aviones y dos helicópteros de la flota rescate están ahora desplegados en Francia y cuatro aviones llegan hoy a España”, escribió en las redes sociales la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al comentar los incendios que destruyeron algunos de los paisajes más bellos de la Unión.

Aunque todavía lejos de la capital española, las llamas afectan a municipios residenciales bastante poblados, a menudo rodeados de colinas, zonas boscosas y matorrales que propician la propagación del fuego.

“Pensé que se iba a incendiar todo, la casa, todo. Ya había alistado una maleta para cosas básicas”, contó la peruana Jacqueline Villafranca, de 38 años, que el viernes fue evacuada de la localidad de Navalagamella (3000 habitantes) y trasladada en ómnibus junto a su marido y sus dos hijas, de 16 y 2 años, al municipio madrileño de Alcobendas.

“Aquí se respira el aire normal, ayer era insostenible. La vista te arde. Mi hija llegó del campamento y me dijo ‘Mamá, no puedo abrir los ojos, me arden los ojos’. Y empezaron a sonar esas alertas” en los teléfonos, relata.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó este sábado desde una de las zonas afectadas que la “prioridad” es “salvaguardar vidas”.

La situación “sigue siendo compleja” porque “las temperaturas han bajado pero no sabemos exactamente cuál va a ser la evolución de los vientos”, agregó.

Por el momento, las autoridades no reportaron víctimas pero el gobierno regional de Madrid indicó en X que más de 2000 personas estaban siendo atendidas en 14 centros de urgencias.

En Francia, el fuego se concentra en dos departamentos del suroeste del país, Gironda y Las Landas, y se teme que amenace la ciudad de Burdeos.

Esta vista aérea muestra una zona residencial calcinada tras un incendio forestal en Le Porge, en el departamento de Gironda, al suroeste de Francia
Esta vista aérea muestra una zona residencial calcinada tras un incendio forestal en Le Porge, en el departamento de Gironda, al suroeste de FranciaFLORIAN PLAUCHEUR - AFP

Las autoridades indicaron este sábado que cerca de 200.000 personas habían sido evacuadas hasta ahora.

“Es la desolación”, suspira Matthieu Plessis, de 40 años, al descubrir el sábado sus gallinas con el plumaje ennegrecido y las ruinas aún humeantes de su casa, cercana a la localidad de Lège-Cap-Ferret, en Gironda.

“Fue un infierno. A las tres de la tarde era de noche, de tanto humo que había”, cuenta.

Las llamas en Gironda ya han arrasado más de 32.000 hectáreas, tres veces la superficie de París, y han destruido al menos 140 viviendas, según las autoridades.

“La amenaza sigue siendo muy grave” dijo la prefecta Sophie Brocas, quien pidió “no bajar la guardia” aunque que reconoció que el fuego “ha perdido algo de su virulencia”.

Tres mil personas, evacuadas previamente por la amenaza de las llamas, podrán volver a sus viviendas el sábado por la noche en Biscarrosse, al sur de Burdeos, indicaron las autoridades locales.

Francia movilizará un total de 1500 militares para apoyar las evacuaciones y proteger las viviendas que hayan quedado sin vigilancia. Además utilizó por primera vez un avión militar de transporte A400M para descarga de productos para ralentizar el fuego.

“Reconstruiremos, repararemos y estaremos presentes todo el tiempo que sea necesario” en las zonas más afectadas, aseguró el sábado Emmanuel Macron en X.

En lo que va de año, los incendios han quemado más de 168.000 hectáreas en España, según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (Effis). Y en Francia 98.000, según el ministro del Interior, Laurent Nuñez.

Estos incendios son consecuencia de la mayor inflamabilidad de los bosques y la vegetación debido a la sequía y a las olas de calor excepcionales que se han sucedido desde junio en Europa, consecuencia, según los científicos, del cambio climático.

Los bomberos se preparan para rociar agua en el borde de un bosque durante un incendio forestal cerca de la localidad de Lege-Cap-Ferret, en el suroeste de Francia
Los bomberos se preparan para rociar agua en el borde de un bosque durante un incendio forestal cerca de la localidad de Lege-Cap-Ferret, en Francia JULIEN DE ROSA - AFP

En otro incendio distinto en la localidad de Manises, cerca de la ciudad de Valencia, en el este de España, murió una persona aunque el fuego ya está controlado, indicó el ayuntamiento.

LA NACION /AFP y ANSA

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Ola de incendios en Francia, Italia y España

Una extensa ola de incendios se desató en el sur de Europa y obligó a miles a dejar sus hogares y a turistas a abandonar zonas costeras. La situación alcanzó dramáticas cifras: al menos tres bomberos murieron y, según el sistema Effis, este año es el segundo con más superficie quemada en 20 años.


Evacuaciones masivas
En la región de Aquitania, un foco cerca de Burdeos, en Le Porge, consumió unas 3400 hectáreas y puso en alarma a comunidades turísticas. La prefecta de Gironda informó que se movilizaron cerca de 700 bomberos y que el fuego “se acercó a menos de 300 metros de las primeras viviendas en Lège”.

Martineau, de 69 años, contó: “Los gendarmes vinieron a tocar puerta por puerta. El fuego estaba a 500 metros”. Añadió: “Tenemos miedo y es difícil de comprender. Es surrealista”. Las autoridades investigan el origen del siniestro.


En el departamento del Var, otro incendio iniciado el martes arrasó cerca de 2500 hectáreas y obligó a evacuar a más de 300 personas, mientras los servicios informaron de la reactivación de múltiples focos. Fuentes señalaron que en uno de los incendios habría intervenido un trabajo de desbroce en un camino forestal.

La ola de incendios en Francia llevó al ministro del Interior a alertar que desde comienzos de año se contabilizaron más de 12.500 focos y que ya ardieron unas 44.000 hectáreas, cifras inéditas para este período. Lo señaló el grupo World Weather Attribution tras analizar datos climáticos y las condiciones meteorológicas extremas empeoraron la situación.

Italia también sufre fuegos, especialmente en Sicilia, donde temperaturas superiores a 40 °C obligaron a desalojos. El presidente regional, Renato Schifani, dijo: “Se han desplegado 6000 efectivos y están operando 20 medios aéreos”. Allí permanecían activos cerca de 50 fuegos de los 344 reportados, y Calabria sumó más de 160 incidentes.

En España, el foco más grave está en Guadalajara, al norte de Madrid, con unas 32.000 hectáreas arrasadas. Por precaución se evacuó a 3500 habitantes de una localidad vía ES-Alert. La bombera Mara Mora lamentó: “Hay zonas de alto valor ecológico, de árboles que no va a volver a haber aquí hasta dentro de 50 años”.

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