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La industria pyme tuvo una retracción de 16,9% en el año
22 de septiembre de 2024
Según CAME, el sector no muestra señales firmes como para asegurar la existencia de un cambio de tendencia o de reactivación, más que algunos focos aleatorios mes a mes.
La actividad manufacturera de las pymes descendió un 8,7 por ciento interanual en agosto y acumuló así una retracción de 16,9 por ciento en los primeros ocho meses del año frente al mismo periodo de 2023, según el relevamiento que dio a conocer este domingo la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Según remarcó la CAME, las industrias pymes aún no muestran señales firmes como para asegurar la existencia de un cambio de tendencia o de reactivación, más que algunos focos los cuales van siendo aleatorios mes a mes.
Asimismo, señaló que en la comparación mensual desestacionalizada, la actividad creció 3%, un incremento suave en virtud de los niveles de descenso que se vienen sucediendo.
En cuanto al uso de la capacidad instalada, se ubicó en 60% en el octavo mes del año, esto es 0,6 puntos por debajo de julio (60,6%) pero a 10 puntos de distancia de los valores de principio de año, que de por sí acusaban las dificultades en la demanda interna.
Todos estos resultados surgen del Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) que elabora CAME, con una muestra que alcanzó a 414 industrias pyme a nivel federal.
Aunque en diferentes magnitudes, los seis sectores manufactureros del segmento pyme tuvieron declives en la comparación anual, pero los más afectados fueron «Papel e Impresiones» (-21,1 por ciento) y «Químicos y plásticos» (-15,5 por ciento). En tanto, el rubro «Maderas y Muebles» fue el que menos cayó (-1,1 por ciento).
Por otra parte, en el relevamiento de la CAME se consultó, en diferentes sectores industriales, si la pyme tuvo dificultades para afrontar el pago de salarios del mes en curso.
Allí, el 16,7 por ciento de las firmas presentaron problemas para pagar salarios (sin incluir aguinaldo u otros conceptos) unos 2,6 puntos porcentuales menos que el mes pasado.
Los sectores más afectados fueron «Alimentos y bebidas» y «Textil e indumentaria» con tasas de dificultades del orden del 22,8% y 21,1%, respectivamente.
El siguiente es el análisis por sector:
-Alimentos y bebidas: el sector registró una caída de 10,8% anual a precios constantes en agosto y una mejora de 0,9% en la comparación mensual. Para los primeros ocho meses del año acumula una baja de 16,4% anual. Las industrias operaron con 60,4% de su capacidad instalada en el octavo mes del año, es 1,2 puntos por debajo de julio. Desde las industrias consultadas valoraron el impacto positivo de la mayor estabilidad de precios, pero también manifestaron la fuerte baja en los pedidos de producción, como consecuencia de que muchos distribuidores y comercios se fueron «stockeando» en meses anteriores y están reponiendo mercadería más lentamente. Las empresas vinculadas a la exportación son las que menos cayeron en la comparación interanual.
-Textiles e indumentaria: la producción se retrajo 3,6% anual en agosto, y -0,9% frente a julio. Hasta agosto suma una caída de 3,7%. Las industrias operaron con 60,9% de su capacidad instalada, los mismos valores que en julio. Fue un mes muy tranquilo para la industria textil, con menos pedidos de lo habitual para esta época. Si bien comienza a salir la indumentaria de primavera, desde las empresas señalan que todavía los pedidos no se despertaron. Hay preocupación en el sector por el ingreso de productos importados, especialmente en indumentaria de hombre y blanquería, un problema al que el sector se había desacostumbrado.
-Maderas y Muebles: en agosto, el sector se retrajo 1,1% anual a precios constantes, y creció 4,3% en la comparación mensual desestacionalizada. En el periodo enero-agosto la actividad cayó 15,6% frente a iguales meses del año pasado. Durante el mes, las industrias operaron con 61,1% de su capacidad instalada (vs. 60,9% en julio). La actividad del rubro se activó después de meses muy parados, impulsados por el recambio de mobiliario hogareño y el repunte en la construcción. Si bien subieron algunos insumos, como la madera melamina, en general en las empresas valoraron como positivo la estabilidad de precios y las opciones de financiamiento que se abrieron con eso.
-Metal, maquinaria y equipo, y material de transporte: el rubro tuvo una contracción anual de 4,8% en agosto, a precios constantes y creció 5,9% en la comparación mensual. Para los primeros ocho meses del año, acumula un declive del 18,6%, siempre comparado a los mismos meses de 2023. Las industrias operaron al 60% de su capacidad instalada, son 0,9 puntos porcentuales por encima del mes anterior. En el sector notó un mayor movimiento, especialmente los que están orientados al agro y la construcción. En cambio, las firmas que trabajan vinculadas al sector petrolero tuvieron un comportamiento menos favorable. En las empresas consultadas manifestaron que este año la estacionalidad se rompió porque los meses se están comportando con patrones diferentes a los esperados.
-Químicos y plásticos: en agosto, el ramo experimentó una significativa contracción del 15,5% anual, siempre a precios constantes, y un repunte de 2,1% en la comparación mensual. Para los primeros ocho meses del año, la caída acumulada es de 24,3%. Durante este mes, las industrias operaron con apenas 57,3% de su capacidad instalada, son 3,2 puntos por debajo de julio (60,5%). El sector es de por sí muy heterogéneo y los resultados también lo están siendo estos meses. Aunque hay un segmento de empresas con buena dinámica, como el ramo más vinculado a vacunas y medicamentos, pero otros como los de pinturas y solventes se vieron más afectados. Lo mismo sucedió con productos plásticos, que tuvo un mes muy malo.
-Papel e impresiones: la actividad se retrajo 21,1% anual a precios constantes, siendo nuevamente el sector con mayor retroceso. En términos mensuales, la actividad creció 4,2% mientras que el declive hasta agosto suma un 18,2%, frente a los mismos meses del 2023. Las empresas operaron con 60,6% de su capacidad instalada, niveles menores a julio (62,8%), La industria se movió mayormente con la actividad de diseño, y tuvieron mejor mes las gráficas aquellas que trabajaron para «eventos», realizando ploteos y cartelería en general. La actividad de impresión estuvo muy retraída. El incremento en el costo de los servicios impactó negativamente en la rentabilidad. En tanto, los empresarios resumen la situación explicando que enfrentan un escenario de bajísima demanda y crecimiento en costos operativos que será difícil sostener si no repunta la salida.
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Nuevo DNI electrónico y cambios en el pasaporte
El presidente Javier Milei encabezó la presentación del nuevo DNI electrónico y la actualización del pasaporte argentino, documentos que incorporan tecnología de última generación para elevar los estándares de seguridad y que el propio mandatario estrenó durante el acto.
Según revela la Agencia Noticias Argentinas, la ceremonia contó con la participación de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el ministro del Interior, Diego Santilli. La iniciativa se enmarca en un proceso de modernización integral para colocar al país entre los estándares más altos del mundo en confiabilidad documental.
El nuevo DNI representa un cambio histórico al estar fabricado en policarbonato, lo que mejora su durabilidad, e incluye un chip electrónico seguro. Este dispositivo almacena los datos del titular de forma encriptada y permite validar la identidad sin necesidad de acceder a bases de datos externas, haciendo que la falsificación sea "prácticamente imposible".
Por su parte, el renovado pasaporte argentino también suma páginas de policarbonato y grabado láser en la hoja de datos, además de nuevos elementos de seguridad visibles y no visibles. Con esta actualización, el documento de viaje alcanza el máximo estándar global, alineándose con los sistemas utilizados por los países más avanzados.
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El INDEC actualizó el IPC: qué cambia en la medición de la inflación
Tras el anuncio del INDEC sobre la modificación en el régimen de medición de la inflación, conversamos con la Decana de la Facultad de Ciencias Económicas UFASTA, Cdra. Gabriela Alejandra Comas, para conocer en detalle las nuevas reglas y el funcionamiento técnico que va a tener de ahora en más.
Comas explicó que: “el INDEC implementa una actualización en la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con el objetivo de modernizar el sistema de medición y adecuarlo a los actuales patrones de consumo de los hogares argentinos. La nueva medición se basa en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017–2018, que reemplaza a la utilizada hasta ahora, correspondiente al período 2004–2005, permitiendo reflejar con mayor precisión el peso real de los distintos bienes y servicios en el gasto de las familias”.
“Entre los principales cambios se destacan la ampliación del relevamiento de precios, que pasa de aproximadamente 320.000 a cerca de 500.000 registros mensuales, la digitalización del proceso de recolección de datos mediante dispositivos móviles y la adopción de la clasificación internacional COICOP 2018, lo que mejora la precisión del índice y su comparabilidad con otros países”, explicó la Decana.
Además, Comas aclaró que: “en este nuevo esquema, ganan relevancia los servicios como vivienda, transporte, comunicaciones y recreación, mientras que otros como alimentos, vestimenta y salud reducen su incidencia proporcional en el cálculo final”.
“El nuevo índice mejora la representatividad de las distintas regiones del país, incorporando de manera más precisa los hábitos de consumo del interior en relación con el área metropolitana”, aclaró.
Como explicó la decana, el nuevo IPC permite reflejar con mayor precisión los cambios en el estilo de vida actual de los hogares. En ese sentido, señaló que los servicios adquieren un mayor peso dentro del índice, especialmente los vinculados a servicios públicos como luz, gas y agua, así como también los relacionados con la comunicación, como internet y telefonía.
Asimismo, indicó que la nueva metodología incorpora o refuerza consumos propios de la era digital, entre ellos los servicios de streaming, los servicios financieros digitales y las nuevas modalidades de transporte privado.
En esta línea, remarcó que el rubro alimentos, que históricamente tenía una incidencia muy elevada cercana al 27 %, reduce levemente su participación hasta alrededor del 22,7 %, lo que refleja una diversificación del gasto de los hogares hacia otros bienes y servicios, especialmente vinculados a la tecnología y a los servicios.
Para finalizar, Comas destacó la importancia de que la sociedad comprenda cómo se realizan estas mediciones: “comprender cómo se mide el IPC es fundamental porque permite a las familias entender por qué cambia el poder adquisitivo de sus salarios y planificar mejor su economía personal. Cuando la sociedad sabe que el índice se construye con métodos científicos y actualizados, se genera mayor confianza y se reducen las sospechas sobre posibles manipulaciones”.
“Además, el IPC no solo refleja la evolución de los precios, sino que también impacta en otras variables clave de la economía, como la actualización de tarifas, contratos de alquiler, impuestos y prestaciones de la ANSES, como jubilaciones y pensiones. Entender su funcionamiento también permite diferenciar un aumento puntual de precios de un proceso inflacionario generalizado”, concluyó.
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CAMBIOS EN EL INDEC
El economista Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), una decisión que sacudió al organismo en la previa de un hito técnico clave: la publicación del primer Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado con la nueva metodología.
La salida fue confirmada por fuentes oficiales y se produce en un clima de “ruidos internos”, atravesado por el congelamiento salarial dentro del instituto y el consecuente malestar entre los trabajadores.
Desde ATE Indec manifestaron su preocupación por el momento elegido para el recambio. “Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a ocho días de la salida del IPC con la nueva ponderación”, advirtió el delegado Raúl Llaneza, quien volvió a reclamar un “Indec independiente del poder político”.
Lavagna había asumido al frente del organismo el 30 de diciembre de 2019, al inicio de la presidencia de Alberto Fernández. Con pasado legislativo en el Frente Renovador, su perfil técnico le permitió sostenerse en el cargo incluso tras la llegada de Javier Milei y el giro político del Gobierno. Durante su gestión, el Indec continuó el proceso de normalización y consolidación de estadísticas públicas, preservando los estándares de transparencia recuperados luego de los años de intervención.
Su partida coincide con la puesta en marcha del renovado IPC, una actualización largamente postergada que busca reflejar con mayor fidelidad los hábitos de consumo actuales de los hogares argentinos. El nuevo índice adopta la clasificación Coicop 2018, que eleva a 13 las divisiones de relevamiento al incorporar “Seguros y servicios financieros”, y utiliza como base de ponderación la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, en reemplazo del relevamiento de 2004.
Entre los cambios más relevantes se destaca el mayor peso de Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, cuya incidencia pasa de 9,4% a 14,5%. Esto implica que los ajustes tarifarios tendrán ahora un impacto más directo en el nivel general de inflación. Transporte también gana protagonismo, al subir de 11% a 14,3%, con mayor influencia de combustibles y boletos. Comunicaciones prácticamente duplica su ponderación, de 2,8% a 5,1%, reflejando la centralidad de internet y telefonía celular, mientras que Educación aumenta de 2,3% a 3,1%.
Otros rubros como Salud se mantienen relativamente estables, al pasar de 8% a 9,1%. En cambio, Alimentos y Bebidas reduce su peso del 26,9% al 22,7%, una modificación relevante si se tiene en cuenta que este capítulo explicó buena parte de la aceleración inflacionaria del último cuatrimestre de 2025. La nueva canasta también captura una mayor participación de alimentos procesados, donde pesan más los componentes industriales, logísticos y comerciales.
Prendas de Vestir y Calzado pierden relevancia (de 9% a 6,8%), mientras que Recreación y Cultura sube de 7,3% a 8,6%, en línea con un mayor gasto en esparcimiento.
En términos generales, los analistas señalan que el nuevo esquema puede arrojar registros más altos si los servicios aumentan por encima de los bienes, y una inflación más moderada en el escenario inverso. A modo ilustrativo, una suba del 10% en la carne habría sumado 1,07 puntos al IPC con la canasta anterior, contra 1,03 con la metodología actual. DIB

