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Ley Bases: apoyo desde el campo
13 de junio de 2024
El Senado aprobó de manera general, este miércoles por la noche, el proyecto de Ley Bases, que de esta manera quedó sancionado por el Congreso, puesto que ya tenía el aval correspondiente de la Cámara de Diputados.
Esto se logró con el voto decisivo de la presidenta de la Cámara Alta, Victoria Villarruel, quien debió desempatar luego de que la votación terminara con 36 votos a favor y 36 en contra.
Minutos después de conocida esta aprobación, la Oficina del Presidente emitió un comunicado en el que celebró este hecho como “histórico” y dijo que se logró pese a “grupos terroristas atacando el Congreso” y “con la casta política resistiendo y operando hasta último momento”.
“El de esta noche es un triunfo del pueblo argentino y el primer paso hacia la recuperación de nuestra grandeza, habiendo aprobado la reforma legislativa más ambiciosa de los últimos 40 años”, resaltaron.
En este marco, desde Presidencia adelantaron que una vez que acabe el proceso legislativo, el presidente Javier Milei convocará a gobernadores, expresidentes, legisladores y demás dirigentes que apoyaron la Ley Bases para “abandonar las viejas recetas de fracaso, olvidar las diferencias políticas, abrazar las idas de libertad y establecer 10 política refundacionales para devolver el futuro a los argentinos”.
En este contexto, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) fue la primera en emitir su opinión respecto a la sanción de la Ley.
“Establece principios fundamentales que servirán de sostén para las políticas del gobierno nacional anunciadas en su campaña electoral -y que fueron votadas por los ciudadanos-, pero que en su gran mayoría no ha podido ejecutar hasta ahora”, mencionó CRA.
Y agregó: “Debemos confiar en que la Ley de Bases contribuya a una mayor seguridad jurídica, lo que es vital para el desarrollo económico y social, ya que brindará a ciudadanos y empresas un entorno más estable para planificar sus actividades y decisiones”.
También dijo que confía en que esta norma “resulte esencial para la adaptación del sistema legal argentino a las necesidades y desafíos del siglo XXI”.
“En un mundo cada vez más globalizado e interconectado, contar con un marco legal sólido y actualizado es fundamental para que Argentina pueda integrarse de manera más eficiente en la comunidad internacional”, sostuvo CRA.
En tanto, añadió también que “la Ley de Bases puede servir como un cimiento sobre el cual construir las columnas sólidas del gobierno, pero no es una herramienta mágica ni debe prescindir del diálogo. Se trata sólo de un comienzo y de una excelente oportunidad de elaborar Políticas de Estado junto a todos los sectores de la Argentina y donde el campo ocupa un lugar de suma importancia”.
Por su parte, las autoridades de la Sociedad Rural Argentina (SRA) se reunieron con el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona.
“Le manifestamos la importancia de que se apruebe la ley bases, es importante generar un marco previsible para la economía”, afirmó el titular de la SRA, Nicolás Pino.
El Consejo Agroindustrial Argentino fue otra de las entidades que manifestó su “beneplácito” ante la sanción de la Ley Bases.
Al igual que la Bolsa de Cereales de Buenos Aires que destacó la aprobación de la Ley Bases como “un hecho positivo que permitirá avanzar en las reformas que la economía necesita para estabilizar la macroeconomía y modernizar, racionalizar y desburocratizar el Estado”.
La entidad también celebró el “ejercicio de institucionalidad alcanzado en la labor de ambas cámaras que posibilitó, dentro del marco republicano, alcanzar los acuerdos necesarios para la promulgación de la Ley”.
En esta línea, la Bolsa expresó su “más enérgico repudio” ante los hechos de violencia que se sucedieron en las afueras del Congreso y reafirmó “los valores democráticos y la convivencia republicana como el único camino posible para el crecimiento de nuestra querida Argentina”.
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CAMBIOS EN EL INDEC
El economista Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), una decisión que sacudió al organismo en la previa de un hito técnico clave: la publicación del primer Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado con la nueva metodología.
La salida fue confirmada por fuentes oficiales y se produce en un clima de “ruidos internos”, atravesado por el congelamiento salarial dentro del instituto y el consecuente malestar entre los trabajadores.
Desde ATE Indec manifestaron su preocupación por el momento elegido para el recambio. “Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a ocho días de la salida del IPC con la nueva ponderación”, advirtió el delegado Raúl Llaneza, quien volvió a reclamar un “Indec independiente del poder político”.
Lavagna había asumido al frente del organismo el 30 de diciembre de 2019, al inicio de la presidencia de Alberto Fernández. Con pasado legislativo en el Frente Renovador, su perfil técnico le permitió sostenerse en el cargo incluso tras la llegada de Javier Milei y el giro político del Gobierno. Durante su gestión, el Indec continuó el proceso de normalización y consolidación de estadísticas públicas, preservando los estándares de transparencia recuperados luego de los años de intervención.
Su partida coincide con la puesta en marcha del renovado IPC, una actualización largamente postergada que busca reflejar con mayor fidelidad los hábitos de consumo actuales de los hogares argentinos. El nuevo índice adopta la clasificación Coicop 2018, que eleva a 13 las divisiones de relevamiento al incorporar “Seguros y servicios financieros”, y utiliza como base de ponderación la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, en reemplazo del relevamiento de 2004.
Entre los cambios más relevantes se destaca el mayor peso de Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, cuya incidencia pasa de 9,4% a 14,5%. Esto implica que los ajustes tarifarios tendrán ahora un impacto más directo en el nivel general de inflación. Transporte también gana protagonismo, al subir de 11% a 14,3%, con mayor influencia de combustibles y boletos. Comunicaciones prácticamente duplica su ponderación, de 2,8% a 5,1%, reflejando la centralidad de internet y telefonía celular, mientras que Educación aumenta de 2,3% a 3,1%.
Otros rubros como Salud se mantienen relativamente estables, al pasar de 8% a 9,1%. En cambio, Alimentos y Bebidas reduce su peso del 26,9% al 22,7%, una modificación relevante si se tiene en cuenta que este capítulo explicó buena parte de la aceleración inflacionaria del último cuatrimestre de 2025. La nueva canasta también captura una mayor participación de alimentos procesados, donde pesan más los componentes industriales, logísticos y comerciales.
Prendas de Vestir y Calzado pierden relevancia (de 9% a 6,8%), mientras que Recreación y Cultura sube de 7,3% a 8,6%, en línea con un mayor gasto en esparcimiento.
En términos generales, los analistas señalan que el nuevo esquema puede arrojar registros más altos si los servicios aumentan por encima de los bienes, y una inflación más moderada en el escenario inverso. A modo ilustrativo, una suba del 10% en la carne habría sumado 1,07 puntos al IPC con la canasta anterior, contra 1,03 con la metodología actual. DIB
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Sin fondos: diciembre marcó record de cheques rechazados de la historia
La cadena de pagos del sector productivo nacional cerró 2025 con una señal de alarma financiera sin precedentes. Durante diciembre se alcanzó el récord histórico de cheques rechazados por falta de fondos, un dato que expone con crudeza la crisis de liquidez que enfrentan las empresas en todo el país.
Según un informe del Instituto Argentina Grande, elaborado a partir de datos oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en el último mes del año se registraron 119.285 cheques rechazados, el número más alto desde que existen registros sistematizados sobre este indicador clave de la actividad económica.
Uno de los aspectos que más preocupa a los analistas es la velocidad del deterioro financiero. De acuerdo con el relevamiento, la cantidad de cheques sin fondos se triplicó en comparación con diciembre de 2024, lo que implica un aumento cercano al 200% interanual.
“Este indicador es un síntoma claro de la dificultad que tienen las empresas argentinas para cumplir con sus obligaciones”, señalaron desde el Instituto Argentina Grande. La dinámica, advirtieron, refleja una restricción severa de liquidez en la economía real, con impacto directo sobre la producción y el empleo.
La evolución mensual de los cheques rechazados muestra un quiebre marcado en la segunda mitad de 2025 y una aceleración abrupta hacia el cierre del año.
Período de estabilidad: entre 2020 y mediados de 2024, el promedio mensual de rechazos se ubicaba entre 25.000 y 35.000 cheques.
Inicio de la aceleración: a partir de mayo de 2025, cuando se registraron 41.759 rechazos, la curva comenzó a empinarse de manera sostenida.
Pico histórico: el último trimestre mostró una escalada sin freno, con 92.535 cheques rechazados en octubre, 108.979 en noviembre y el récord absoluto de 119.285 en diciembre.
Impacto sobre las PyMEs
El fenómeno golpea con especial dureza a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), que utilizan el cheque de pago diferido como una herramienta central para financiar capital de trabajo y sostener la actividad cotidiana.
La multiplicación de cheques sin fondos no solo deteriora la confianza en la cadena de pagos, sino que además encarece el crédito comercial, profundiza los problemas de financiamiento y amplifica el riesgo de parálisis productiva en amplios sectores de la economía.
Una señal de alerta para 2026
El récord registrado en diciembre deja una señal clara sobre la fragilidad financiera con la que el entramado productivo argentino ingresó en 2026. En un contexto de bajo acceso al crédito y caída de la liquidez, la recuperación del financiamiento aparece como uno de los principales desafíos macroeconómicos para evitar un mayor deterioro de la actividad.
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Periodistas piden al Congreso que frene la derogación de su Estatuto
Más de tres mil periodistas de todo el país firmaron y difundieron este domingo una solicitada con un pedido claro: que el Congreso de la Nación rechace la derogación del Estatuto del Periodista Profesional, una normativa histórica que rige desde mediados del siglo XX y que actualmente está en el centro del debate por la reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo nacional.
El documento, que incluye firmas de profesionales de medios gráficos, radiales, televisivos y digitales, señala que la eliminación del estatuto —junto con el del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas— implicaría un grave retroceso para la libertad de expresión, el derecho a la información y la calidad democrática del país.
Quienes suscriben la solicitada advierten que estos estatutos consagran derechos individuales, profesionales y colectivos que protegen tanto a los trabajadores de prensa como al ejercicio mismo del periodismo, y destacan que su vigencia fue fundamental para establecer condiciones laborales, marcos de estabilidad y un mínimo de garantías profesionales.
El texto también subraya que, si bien los firmantes no se oponen a debatir una eventual modernización de las normas laborales del sector, rechazan de plano “cualquier derogación que se haga sin mediar un debate democrático en el que los periodistas tengan participación efectiva”.
La protesta se enmarca en el debate legislativo por el proyecto de reforma laboral promovido por el gobierno, dentro del cual se encuentra el artículo que propone la supresión total del Estatuto del Periodista Profesional —la Ley 12.908— y del Estatuto del Empleado Administrativo.
Organizaciones periodísticas y gremiales de prensa también han expresado su preocupación por la posible eliminación de este marco estratégico, advirtiendo que su derogación puede debilitar derechos laborales, facilitar la precarización, erosionar la libertad de prensa y socavar herramientas que garantizan confidencialidad de fuentes o condiciones éticas mínimas para el ejercicio de la profesión.
Los firmantes incluyen nombres reconocidos del periodismo argentino, quienes llamaron a las y los legisladores a defender el estatuto vigente y a garantizar que cualquier discusión sobre su futuro se dé de forma amplia y con participación del sector afectado.

