País
Nacen 260 mil bebés menos por año que hace una década
25 de mayo de 2024
El país registró una gran baja de la tasa de la natalidad en los últimos 20 años. En 2005 se contaron unos 710 mil nacimientos, cifra que subió a 750 mil en 2014, pero a partir de ahí cayó en picada los años siguientes hasta el último registro de 2022 en que nacieron 490 mil niños y niñas. Esto es, 260 mil menos.
Un informe de la Universidad Austral (UA) de Buenos Aires, que cita el Reporte de Estadísticas del Ministerio de Salud, arroja otros indicadores impactantes. Por ejemplo, que mientras que en 2001 se estimaban 2,1 hijos por mujer, el último censo, realizado en 2022, determinó que esa variable se retrotrajera a 1,4 hijos. Esto es que en apenas dos décadas bajó un tercio la cantidad de hijos por cada mujer.
“Es crítico que tengamos una tasa de natalidad menor a de dos hijos. La disminución es parte de una tendencia mundial pero en el país se aceleró desde 2005”, opinó Lorena Bolzon, decana del Instituto de Ciencias para la Familia de la UA y autora del trabajo.
Otro dato del mismo es el alargamiento de la esperanza de vida. Hace treinta años había 29 personas de 65 años o más por cada 100 personas de hasta 14 años. Hoy hay 53 o más por cada 100, lo que plantea un escenario en el que se invertirá la pirámide poblacional: habrá más adultos mayores que niños en los próximos años.
El informe que presentó la UA, en base a los datos del último censo y las estadísticas del Ministerio de Salud y distintos relevamientos, se ocupó de trazar otras consideraciones sobre la percepción social de la maternidad y la integración de los hogares argentinos.
Aquí apunta que también disminuyó la cantidad de familias numerosas: en 2001, había 1.533.421 mujeres con más de cinco hijos. En 2022, fueron 608.617.
Madre a los 30
También se retrasó la edad de la maternidad: la mayor cantidad de nacimientos ocurridos desde 2021 a hoy fueron de mujeres de entre 25 y 29 años, seguidas por otras en el rango de los 30 a los 34 años.
Hace una década la mayoría de los nacimientos ocurrían de mujeres de entre 20 y 24 años, seguidas por aquellas que tenía entre 25 a 29 años.
“Hoy la edad ideal percibida para tener hijos ronda los 29 años mientras que un 77% ve muy favorable que una madre tenga hijos después de los cuarenta”, detalla el informe.
El incremento en la edad de la maternidad va hacia un promedio de los 30 años para la búsqueda del primer embarazo, se indica en el informe.
“Esto prevé un futuro cada vez más proclive al uso de procedimientos médico-científicos para alcanzar la reproducción, con tasas de éxito inferiores al 50%”, se lee en el trabajo.
“A pesar de los cambios sociales y médicos, la ventana reproductiva de la mujer sigue concentrada de los 20 a los 30 años. Así una mujer que intente quedar embarazada a los 30 años tendrá una posibilidad de aproximadamente del 22% de lograrlo, mientras que una mujer de 42, solo tendrá un 6% de probabilidades”, apunta el informe de la UA.
“El descenso en la cantidad de hijos en el hogar, también se refleja en la baja de las tasas de adopción. Así hemos pasado de 546 inscripciones de adopciones en el Registro Civil porteño en 1994, a tan solo 184 en 2022”, detalla el informe.
La maternidad en menores de 19 años va en claro descenso en los últimos 10 años, señala el informe. El gráfico muestra una reducción de más del 40%. En 1994 y también en 2014 esa era la franja de edad en la que más mujeres tenían hijos. Hoy son la tercera (el 13,7% del total de los nacimientos).
Entre las razones que explican por qué nacen menos niños están el mayor acceso de toda la población a métodos anticonceptivos y la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, entre otras cuestiones.
Según los datos, en base a números que atribuye al Ministerio de Salud, desde la entrada en vigor de la ley, se habrían realizado unos 96.664 abortos en 2022, en todo el país. Ser madre no es un objetivo para las mujeres jóvenes.
“Para el 40% de las encuestadas tener hijos es importante pero no esencial, en tanto no es una opción o deseo importante para el 20% de las jóvenes. De hecho, 5 de cada 10 mujeres jóvenes (18 a 24 años) no muestran intención futura de convertirse en madres”, indica. «El deseo de tener hijos aumenta ligeramente en las mujeres de nivel socioeconómico bajo (20%), mientras que disminuye en el nivel medio (14%) y, sobre todo, en el alto (8%)”, se señala.
El número de matrimonios cae y baja más aun con el aumento de divorcios. Esto se traduce en un incremento de hogares monoparentales o monomarentales, como se llama a los que tienen jefatura femenina, que son el 80%.
También aparece la mayor dificultad para formar pareja con la que proyectar. “Hay un problema que es de carácter vincular: el aumento de las personas solas y que aunque quisieran no logran formar una pareja con la que proyectar tener hijos”, apunta el trabajo. “Cada vez son más las mujeres que deciden congelar sus óvulos. Históricamente la principal causa era el desarrollo profesional, hoy, las encuestas indican que el 78% de las mujeres lo hace por falta de una pareja. Algunos expertos también indican que “no hay hombres que quieran tener hijos”.
País
Sin fondos: diciembre marcó record de cheques rechazados de la historia
La cadena de pagos del sector productivo nacional cerró 2025 con una señal de alarma financiera sin precedentes. Durante diciembre se alcanzó el récord histórico de cheques rechazados por falta de fondos, un dato que expone con crudeza la crisis de liquidez que enfrentan las empresas en todo el país.
Según un informe del Instituto Argentina Grande, elaborado a partir de datos oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en el último mes del año se registraron 119.285 cheques rechazados, el número más alto desde que existen registros sistematizados sobre este indicador clave de la actividad económica.
Uno de los aspectos que más preocupa a los analistas es la velocidad del deterioro financiero. De acuerdo con el relevamiento, la cantidad de cheques sin fondos se triplicó en comparación con diciembre de 2024, lo que implica un aumento cercano al 200% interanual.
“Este indicador es un síntoma claro de la dificultad que tienen las empresas argentinas para cumplir con sus obligaciones”, señalaron desde el Instituto Argentina Grande. La dinámica, advirtieron, refleja una restricción severa de liquidez en la economía real, con impacto directo sobre la producción y el empleo.
La evolución mensual de los cheques rechazados muestra un quiebre marcado en la segunda mitad de 2025 y una aceleración abrupta hacia el cierre del año.
Período de estabilidad: entre 2020 y mediados de 2024, el promedio mensual de rechazos se ubicaba entre 25.000 y 35.000 cheques.
Inicio de la aceleración: a partir de mayo de 2025, cuando se registraron 41.759 rechazos, la curva comenzó a empinarse de manera sostenida.
Pico histórico: el último trimestre mostró una escalada sin freno, con 92.535 cheques rechazados en octubre, 108.979 en noviembre y el récord absoluto de 119.285 en diciembre.
Impacto sobre las PyMEs
El fenómeno golpea con especial dureza a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), que utilizan el cheque de pago diferido como una herramienta central para financiar capital de trabajo y sostener la actividad cotidiana.
La multiplicación de cheques sin fondos no solo deteriora la confianza en la cadena de pagos, sino que además encarece el crédito comercial, profundiza los problemas de financiamiento y amplifica el riesgo de parálisis productiva en amplios sectores de la economía.
Una señal de alerta para 2026
El récord registrado en diciembre deja una señal clara sobre la fragilidad financiera con la que el entramado productivo argentino ingresó en 2026. En un contexto de bajo acceso al crédito y caída de la liquidez, la recuperación del financiamiento aparece como uno de los principales desafíos macroeconómicos para evitar un mayor deterioro de la actividad.
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Periodistas piden al Congreso que frene la derogación de su Estatuto
Más de tres mil periodistas de todo el país firmaron y difundieron este domingo una solicitada con un pedido claro: que el Congreso de la Nación rechace la derogación del Estatuto del Periodista Profesional, una normativa histórica que rige desde mediados del siglo XX y que actualmente está en el centro del debate por la reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo nacional.
El documento, que incluye firmas de profesionales de medios gráficos, radiales, televisivos y digitales, señala que la eliminación del estatuto —junto con el del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas— implicaría un grave retroceso para la libertad de expresión, el derecho a la información y la calidad democrática del país.
Quienes suscriben la solicitada advierten que estos estatutos consagran derechos individuales, profesionales y colectivos que protegen tanto a los trabajadores de prensa como al ejercicio mismo del periodismo, y destacan que su vigencia fue fundamental para establecer condiciones laborales, marcos de estabilidad y un mínimo de garantías profesionales.
El texto también subraya que, si bien los firmantes no se oponen a debatir una eventual modernización de las normas laborales del sector, rechazan de plano “cualquier derogación que se haga sin mediar un debate democrático en el que los periodistas tengan participación efectiva”.
La protesta se enmarca en el debate legislativo por el proyecto de reforma laboral promovido por el gobierno, dentro del cual se encuentra el artículo que propone la supresión total del Estatuto del Periodista Profesional —la Ley 12.908— y del Estatuto del Empleado Administrativo.
Organizaciones periodísticas y gremiales de prensa también han expresado su preocupación por la posible eliminación de este marco estratégico, advirtiendo que su derogación puede debilitar derechos laborales, facilitar la precarización, erosionar la libertad de prensa y socavar herramientas que garantizan confidencialidad de fuentes o condiciones éticas mínimas para el ejercicio de la profesión.
Los firmantes incluyen nombres reconocidos del periodismo argentino, quienes llamaron a las y los legisladores a defender el estatuto vigente y a garantizar que cualquier discusión sobre su futuro se dé de forma amplia y con participación del sector afectado.
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Inflación de enero: el índice cerraría por encima del 2%
El arranque del año mostró una dinámica de precios persistente en los rubros más sensibles de la economía doméstica. Distintos relevamientos privados coinciden en que la inflación de enero se ubicará por encima del 2%, traccionada nuevamente por los aumentos en alimentos y bebidas, que no logran perforar el piso pese a la estabilidad macroeconómica y cambiaria.
Según revela la Agencia Noticias Argentinas (NA), los informes de las últimas semanas detectaron una aceleración de precios hacia el cierre del mes, concentrada en productos frescos y bienes de demanda inelástica. Si bien no hubo saltos abruptos, el "goteo" constante en góndolas, especialmente en carnes, verduras y aceites, fue suficiente para mantener la presión sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
El fenómeno responde a una inflación que "conserva núcleos duros" en la canasta básica. Aunque hubo factores que ayudaron a moderar el índice —como bajas estacionales en algunas verduras, ajustes suaves en lácteos y la estabilidad en precios regulados como combustibles—, el peso de los alimentos frescos fue determinante.
El escenario de febrero traerá una novedad técnica clave: el INDEC comenzará a medir la inflación con una nueva canasta de bienes y servicios. Esta actualización, ajustada a hábitos de consumo más recientes, le dará mayor ponderación a los servicios y reducirá la incidencia relativa de los alimentos, lo que podría modificar la lectura estadística de la inflación en los próximos meses.

