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Posición de CAME ante el RIGI y la modernización de las relaciones laborales
16 de mayo de 2024
| Desde hace tiempo la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) viene trabajando sobre la modernización en las relaciones laborales. Por este motivo, CAME considera un gran logro que esta cuestión esté contemplada en el proyecto de ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos. “Es un gran acierto la derogación de las leyes y artículos de leyes que son responsables de la litigiosidad laboral en nuestro país. Esto generará un gran alivio para el sector pyme, ya que, ante un reclamo por sumas exorbitantes por la aplicación de multas, podría darse el cierre de una empresa”, dijo el presidente de la entidad, Alfredo González. Cabe recordar que CAME se presentó como “amicus curiae” ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación en apoyo al capítulo laboral inserto en el DNU 70/23, únicamente en lo relativo a la parte de derecho individual del trabajo. “Contratar empleados es clave para el crecimiento y genera beneficios en toda la sociedad. Pero es imperioso que, a la par de que se contemplen los derechos adquiridos del trabajador, se faciliten las contrataciones que promueven el incremento del empleo genuino”, destacó el secretario general de la entidad pyme, Ricardo Diab “Contratar a un empleado tiene que suponer un estímulo para una empresa y no un riesgo, como es hoy. Actualmente es muy difícil porque no tenemos equilibrio judicial, y el despido genera un problema para la empresa”, agregó González. En este sentido, CAME considera que este proyecto de ley Bases debería contemplar las siguientes consideraciones: En torno a la indemnización, se establece la posibilidad de generar un fondo de cese. Pero también dice que los empleadores “podrán optar por contratar un sistema privado a su costo, a fin de solventar la indemnización prevista”. Esta alternativa sería de muy difícil implementación y podría atentar contra la viabilidad del fondo de cese y para la salud del sistema laboral es imperioso evitar la litigiosidad en todo aspecto. Si el objetivo de la norma es generar más empleo registrado ¿no hay acaso una posible litigiosidad laboral por el “Principio de la Primacía de la Realidad” en el artículo que refiere a los trabajadores independientes con colaboradores? ¿no genera esa situación una competencia desigual entre empresas?, ¿no genera la figura descripta en ese artículo una relación de prestación de servicios más que de empleo registrado?Las relaciones laborales son un aspecto central para el funcionamiento de las empresas argentinas, que en más del 70% son familiares, pequeñas y medianas, que vienen de décadas. Por eso es imperioso avanzar en la modernización de las relaciones laborales y esclarecer los puntos no resueltos para implementar lo antes posible esta reforma y potenciar un escenario en el empleo registrado que permita el crecimiento económico y el beneficio para toda la sociedad. Sobre el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones CAME considera que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) −contemplado en el proyecto de ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos− es un instrumento que por los beneficios fiscales otorgados tiene el potencial de atraer inversiones de gran volumen a nuestro país. “El gran desafío que tiene este régimen por delante es que esas inversiones se constituyan en una palanca para el crecimiento económico sostenido y la creación de riqueza y desarrollo de la sociedad en su conjunto”, subrayó Diab. Es indiscutible que sin inversión productiva no hay desarrollo económico sostenible y que en la actual coyuntura que atraviesa nuestro país las inversiones productivas de gran magnitud deben ser atraídas por incentivos fiscales. El RIGI es, a nuestro modo de ver, un potente sistema de atracción de inversiones productivas. Pero no se debe dejar de lado que todo incentivo hacia la inversión tiene como contrapartida una menor recaudación y un trato discriminatorio hacia las empresas que no cuentan con dichos beneficios .“Por este motivo es que un régimen de incentivos es sólo justificable en la medida en que la sociedad en su conjunto obtenga un beneficio superior al costo en el que incurre y que dicho beneficio se materialice durante un largo período de tiempo”, sentenció González. CAME comparte la necesidad de generar incentivos a la inversión productiva. Somos los primeros defensores de la economía real que se contrapone a la especulativa y somos conscientes de que sin incentivos no hay inversión. Pero a propósito del retorno sobre esa inversión surgen preguntas: ¿cuántos puestos de trabajo generarán esas inversiones? ¿Cuántos proveedores locales se integrarán a este proceso? ¿Cuál será el saldo neto de divisas que se generará en nuestro país como consecuencia de este régimen? ¿Cuáles son las cláusulas que fomentan la participación de nuestras empresas en el proceso de inversión? “Incluso creemos que podrían mejorarse algunas partes del articulado sobre la base de normativas vigentes. Sólo como ejemplo citaremos la Resolución del 256/00 del Ministerio de Economía de la Nación que impulsa la inclusión del contenido nacional en estos proyectos de inversión”, resaltó Diab. En definitiva, es perentorio atraer inversiones, es imperioso que nuestro sistema productivo ascienda a una escala superior y es necesario otorgar incentivos para motorizar esas inversiones. Pero al mismo tiempo es imprescindible integrar a este régimen a las pequeñas y medianas empresas, a la industria existente, a las economías regionales y a las locales. Es indispensable que se beneficie a la sociedad en su conjunto. |
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El PBI creció 2,3% en el primer trimestre traccionado por el campo
La economía argentina mostró señales de recuperación en el inicio del año, aunque con una dinámica marcadamente heterogénea. Según el Informe de avance del nivel de actividad publicado este martes por el INDEC, el Producto Interno Bruto (PBI) registró una suba del 2,3% interanual en el primer trimestre de 2026.
En términos desestacionalizados, la economía avanzó un 0,7% respecto al cierre del año pasado, consolidando una tendencia positiva en el nivel general que, sin embargo, oculta fuertes caídas en sectores clave de la economía real.
El crecimiento del trimestre se explica fundamentalmente por el sector externo y la recuperación de los sectores primarios. Las exportaciones fueron el componente de la demanda con mejor desempeño, con un salto del 9,8% interanual.
Desde el lado de la oferta, tres sectores lideraron la expansión:
- Pesca: creció un impactante 27,5% ia.
- Agricultura y Ganadería: con una suba del 18,1% ia, recuperando terreno tras los vaivenes climáticos de años anteriores.
- Minería y Canteras: avanzó un 12,3% ia, impulsado por el litio y el sector energético.

Uno de los datos más llamativos del informe oficial es el comportamiento del Consumo Privado, que creció un 2,7% interanual. Sin embargo, el propio INDEC aclara que este aumento estuvo “impulsado en buena parte por el aumento de los bienes importados”, mencionando específicamente bienes de consumo final y automóviles.
Pese al crecimiento del PBI, el informe del INDEC revela una “luz roja” en los cimientos de la economía a largo plazo: la Formación Bruta de Capital Fijo (Inversión) se hundió un 11,6% interanual. Esta caída estuvo marcada por la baja en la adquisición de maquinaria y equipo nacional (-11,5%) y de transporte nacional (-26,4%), lo que refleja una fuerte desconfianza o falta de incentivos para la expansión de la capacidad productiva local.
Pese al crecimiento del PBI, el informe del INDEC revela una “luz roja” en los cimientos de la economía a largo plazo: la Formación Bruta de Capital Fijo (Inversión) se hundió un 11,6% interanual. Esta caída estuvo marcada por la baja en la adquisición de maquinaria y equipo nacional (-11,5%) y de transporte nacional (-26,4%), lo que refleja una fuerte desconfianza o falta de incentivos para la expansión de la capacidad productiva local.
Por su parte, la Industria Manufacturera registró un retroceso del 1,7%, restando 0,3 puntos porcentuales al PBI total. Esta baja se correlaciona con la competencia de los bienes importados y la debilidad de la demanda interna para productos de origen nacional, afectando especialmente a las ramas textil y de calzado.

El informe también destaca el crecimiento de sectores como Hoteles y Restaurantes (2,8% ia), pero con una observación técnica relevante: el INDEC señala que este crecimiento fue “empujado principalmente por el empleo informal”, lo que marca una precarización en la calidad del mercado de trabajo a pesar del mayor nivel de actividad en el rubro.
En el otro extremo, la Administración Pública anotó una caída del 1,4%, reflejando el proceso de ajuste en el gasto estatal que se viene observando desde finales del año pasado. FUENTE: elcronista
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El desempleo llegó al 7,8% y hay 1,1 millones de personas sin trabajo
Más de 1,1 millones de personas no tenían trabajo, buscaban empleo de manera activa y estaban disponibles para ocupar un puesto durante el primer trimestre de 2026. El dato surge del informe difundido por el INDEC, que ubicó la tasa de desocupación en 7,8%. La medición también mostró una tasa de actividad del 48,6% y una tasa de empleo del 44,8%.
El relevamiento marcó que la Población Económicamente Activa alcanzó a 14,6 millones de personas. Ese grupo incluye a quienes tienen al menos una ocupación y a quienes, sin tenerla, buscan empleo y están disponibles para trabajar. Dentro de ese universo aparece el 7,8% de desocupados informado por el organismo estadístico.
La tasa de empleo quedó en 44,8%, equivalente a 13,5 millones de personas ocupadas. El INDEC considera dentro de esa categoría a quienes tuvieron al menos una ocupación y trabajaron como mínimo una hora. Esa cifra permite dimensionar el volumen de personas que sostienen algún tipo de inserción laboral en el país.
El informe también mostró el peso de la población que permanece fuera del mercado de trabajo. Sobre un universo informado de 30,1 millones de personas, el 51,4%, equivalente a 15,5 millones, integra la población inactiva. Se trata de personas que no trabajan o que no buscan empleo de manera activa.
La composición del empleo expone diferencias relevantes dentro de los ocupados. De los 13,5 millones de personas con trabajo, el 71,8% son asalariadas, lo que representa 9,7 millones. Entre ellas, el 62,1% cuenta con descuento jubilatorio, mientras que el 37,9% no tiene ese aporte registrado.
La falta de descuento jubilatorio dentro del universo asalariado refleja una parte del problema de calidad laboral. No se trata solo de tener o no tener empleo, sino de las condiciones bajo las cuales se trabaja. Ese segmento queda asociado a vínculos con menor cobertura previsional y más exposición a la informalidad.
Entre quienes no son asalariados, el informe identificó a 3,8 millones de personas, equivalentes al 28,2% del total de ocupados. Dentro de ese grupo, el 85,5% trabaja por cuenta propia, el 13% tiene patrón y el 1,1% se desempeña como trabajador familiar sin remuneración. Esa distribución muestra la fuerte presencia del trabajo independiente dentro de la estructura laboral.
La informalidad laboral apareció como otro dato central del relevamiento. Según el informe, solo el 55,7% de los ocupados se encuentra dentro de la formalidad. El 44,2% restante trabaja en condiciones informales, una proporción que marca una presión significativa sobre ingresos, aportes y protección laboral.
El INDEC también detalló la intensidad de la ocupación entre las personas que tienen empleo. Del total de 13,5 millones, el 12,1% fue subocupado, es decir, trabajó menos de 35 horas semanales y estaba dispuesto a trabajar más. Además, el 26,6% estuvo sobreocupado y el 53,3% tuvo ocupación plena.
La categoría de sobreocupación muestra a quienes trabajan más de 45 horas semanales. En paralelo, el informe consignó que el 8,1% de los ocupados no trabajó durante la semana de referencia. Esos datos permiten observar que el mercado laboral no solo se mide por cantidad de empleos, sino también por horas trabajadas y disponibilidad para ampliar ingresos.
El primer trimestre de 2026 dejó así una foto laboral con tres niveles de presión. Hay 1,1 millones de personas desocupadas, una alta proporción de informalidad y un grupo de subocupados que busca trabajar más horas. El dato pendiente será cómo evoluciona esa combinación en los próximos informes del INDEC, especialmente sobre la calidad del empleo y la capacidad del mercado para absorber a quienes todavía buscan trabajo. NA
EN MAR DEL PLATA
La tasa de desempleo subió un 3,3% durante el primer trimestre del año en Mar del Plata, en comparación al mismo período de 2025. En números, significa que alrededor de 32 mil personas no tienen trabajo.
De acuerdo a lo informado por el INDEC, el indicador subió de 6% a 9,3% en doce meses, mientras que un 12,3% de la población de General Pueyrredon se encuentra ocupada pero demandante de un segundo empleo y un 10,5% subocupada.
Conforme a los datos del Indec, sumando los 32 mil desocupados, los 43 mil que buscan un segundo trabajo y los 36 mil subocupados, en el distrito hay 111 mil personas que se ven atravesados por alguna problemática laboral.
País
Plazo fijo: cuánto pagan los bancos por depositar $ 1 millón a 30 días
Los bancos digitales y compañías financieras encabezan el ranking de plazos fijos con tasas que superan el 23% anual
El mercado de depósitos a plazo fijo en pesos mostró una marcada dispersión en las tasas que ofrecen los bancos argentinos. El seguimiento de las condiciones vigentes en las principales entidades permite observar cómo la brecha entre los bancos de mayor tamaño y aquellos digitales o regionales se amplió en las últimas semanas, en un contexto donde la tasa promedio del sistema descendió a valores históricamente bajos. Esta situación impactó de forma directa en los rendimientos obtenidos por los ahorristas que inmovilizaron fondos a 30 días.
Los datos actuales muestran que la tasa promedio de los plazos fijos a 30 días para personas humanas se ubicó en torno al 19% en los primeros días de junio de 2026, según la serie histórica registrada. Este valor representa una caída significativa respecto de los promedios de meses anteriores, cuando el sistema llegó a ofrecer tasas superiores al 30% anual e incluso alcanzó un pico de 49,14% a principios de septiembre de 2025. Desde entonces, el descenso se acentuó y la tasa promedio bajó de manera sostenida, acompañando los cambios en la política monetaria y la reducción de la inflación mensual.
La comparación entre las tasas actuales y las informadas en semanas previas permite observar el retroceso generalizado en el costo de oportunidad para los depositantes. Por ejemplo, Banco de la Nación Argentina ofrece una tasa máxima de 19%, que arroja un rendimiento de $1.015.616,44 por cada millón de pesos colocado a 30 días. La semana pasada, esta entidad mantenía la misma tasa, y hace un mes el promedio del sistema aún se encontraba por encima del 24%, reflejando una caída de más de cinco puntos en apenas cuatro semanas.
En el caso de Banco de Galicia y Buenos Aires S.A., la tasa máxima vigente es 15%, con un rendimiento de $1.012.328,77, mientras que Banco BBVA Argentina S.A. paga 18,75% y permite alcanzar $1.015.410,96. Banco Santander Argentina S.A. se ubicó en el extremo inferior, con una tasa de 14,5% y un saldo final de $1.011.917,81. Todos estos bancos integran el grupo de entidades tradicionales y de mayor volumen de depósitos, donde las tasas sufrieron bajas pronunciadas durante el último mes.
Por su parte, Banco de la Provincia de Buenos Aires anunció un incremento y paga actualmente una tasa máxima de 21%, lo que eleva el rendimiento de un millón de pesos a $1.017.260,27. Este aumento contrasta con los valores informados por otros bancos públicos y privados del mismo segmento, cuyos ajustes resultaron menos marcados. Banco Macro S.A. paga 18,5% ($1.015.205,48), mientras que Industrial and Commercial Bank of China (Argentina) S.A.U. otorga 17,2% ($1.014.136,99) y Banco de la Ciudad de Buenos Aires se mantiene en 17% ($1.013.972,60). Banco Patagonia S.A. informó una tasa de 16% ($1.013.150,68) y Banco Credicoop Cooperativo Limitado estableció su tasa máxima en 17,5% ($1.014.383,56).
El segmento de bancos digitales, regionales y compañías financieras volvió a mostrar las mejores condiciones del mercado. Banco Meridian S.A., Banco Voii S.A., Crédito Regional Compañía Financiera S.A.U. y Reba Compañía Financiera S.A. ofrecen tasas de 23%, lo que permite que un depósito de $1 millón alcance $1.018.904,11 en solo 30 días. Banco Bica S.A. y Banco CMF S.A. pagan 22%, con rendimientos de $1.018.082,19 cada uno. En tanto, Banco de la Provincia de Córdoba S.A. paga 20,75% ($1.017.054,79) y Banco Hipotecario S.A. subió su tasa a 21,5% ($1.017.671,23).
Otros bancos regionales y digitales, como Banco del Sol S.A., Bibank S.A., Banco Mariva S.A. y Banco Dino S.A., se ubicaron entre 20% y 21%, con saldos que superan los $1.017.000 por millón invertido. Banco Comafi Sociedad Anónima, Banco del Chubut S.A., Banco de Comercio S.A., Banco de Formosa S.A., Banco Julio Sociedad Anónima, Banco Masventas S.A., y Banco Provincia de Tierra del Fuego ofrecieron tasas que oscilan entre 17% y 19%, con rendimientos en el rango inferior del mercado.
La dispersión entre las tasas más altas y más bajas volvió a superar los ocho puntos porcentuales. Para un ahorrista, esto representa una diferencia de más de $7.000 en el rendimiento mensual por cada millón de pesos, según el banco elegido. Así, mientras Banco Santander Argentina S.A. paga $1.011.917,81, los bancos líderes del segmento digital y regional otorgan $1.018.904,11. La diferencia se amplía si el monto depositado es mayor o si se reinvierte el capital durante varios meses consecutivos. Infobae

