Seguinos

Sociedad

CRISIS HUMANITARIA

20 de mayo de 2023

La crítica situación humanitaria en la zona fronteriza entre Perú y Chile, ha originado que alrededor de 200 personas, entre las que hay menores de edad, mujeres embarazadas y adultos mayores, se encuentren varadas y a la ‘buena de Dios’. Es que las autoridades peruanas no les están permitiendo el ingreso y en Chile tampoco los quieren recibir de vuelta.

«No hay respuestas de las autoridades y es imposible acercarse a las ventanillas (migratorias) para hacer un trámite», cuenta Lorena Zambrano, vocera de la  Asamblea Abierta de Migrantes y Promigrantes (AMPRO) en Tarapacá, Chile.

Los migrantes acampan a la intemperie en una zona con duras condiciones climáticas y sin acceso a agua o baños.

Ante la desesperación y falta de soluciones, en los últimos días ha habido una serie de enfrentamientos entre la policía fronteriza y los migrantes, quienes han bloqueado el paso de camiones y vehículos en la carretera con el fin de presionar para que les brinden ayuda.

En un reporte, AMPRO denuncia que la gente recibió «golpizas» por parte de las fuerzas de seguridad. Son varias organizaciones de migrantes que piden crear un corredor migratorio. «Que les permita regresar a casa, tengan la nacionalidad que tengan, sin queden fichados y luego puedan volver, si lo desean, cumpliendo las leyes de cada país», sostiene Zambrano

Por un lado, la presidenta de Perú, Dina Boluarte, decretó días atrás el Estado de Emergencia en sus fronteras. Esto permitirá que policías y militares realicen operaciones para intentar controlar la migración.

En Perú hay censados más de 1,4 millones de extranjeros, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INEI).

«Estas medidas nos permitirán regularizar e identificar a las personas extranjeras que se encuentran en situación irregular, así como incentivar la formalidad en el control migratorio y en el mercado laboral», dijo Boluarte al hacer el anuncio.

A la vez, también desde Perú, han dicho que el presidente de Chile, Gabriel Boric, debe asuimir el control de las fronteras de su país.

La presidenta de Perú Dina Boluarte ordenó el cierre de las fronteras.

La presión aumentó aún más luego de que se denunciara que militares chilenos estaban ayudando a migrantes a cruzar por pasos ilegales hacia Perú.

La acusación -dada a conocer por el programa Cuarto Poder del canal América Televisión- generó múltiples reacciones en ambos países y obligó al Ejército chileno a abrir una investigación al respecto.

«Lo que está pasando en la frontera entre Chile y Perú muestra el límite de los espacios de cooperación entre los países», le cuenta a BBC Mundo Mayra Feddersen, profesora de la Facultad de Derecho Universidad Adolfo Ibáñez e investigadora principal del núcleo Milenio MIGRA

Con todo, el canciller chileno Alberto van Klaveren aseguró que se están conversando con el país vecino con el objetivo de darle una salida diplomática al problema.

«La región no ha sido capaz de generar acuerdos para solucionar la crisis migratoria. Cada país está actuando de forma unilateral, nadie se quiere hacer cargo. Y esto no se resuelve si no actuamos de forma conjunta», agrega Feddersen.

Salir y volver por la crisis

En los últimos años y como fruto de la crisis económica y social que vive su país, más de 7,1 millones de venezolanos han emigrado, según cifras de ONU. Su destino principal ha sido la vecina Colombia pero, en busca de una mejora en su vida, han llegado a otros países de la región.

Uno de sus destinos fue Chile, donde, según datos de 2020, había cerca de 500.000 venezolanos, un tercio del censo de extranjeros.

Pero ahora, como ocurre con muchas de las personas varadas en la frontera colindante con Perú, decidieron irse de la nación liderada por Gabriel Boric ante la falta de oportunidades y el aumento de la rigidez en sus políticas migratorias.

Según el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) -que se ha dedicado a estudiar el tema migratorio en Chile en la última década-, desde 2021 ha habido más salidas que entradas de venezolanos al país. En 2021, por ejemplo, entraron alrededor de 40.000 venezolanos y salieron más de 70.000.

El gobierno de Boric ha aplicado nuevas medidas migratorias y más control fronterizo en los últimos meses.

Ignacio (nombre ficticio para resguardar su identidad) fue uno de los que fue a Chile y se regresó.

Ignacio viajó en 2016 en busca de una vida mejor. «En Venezuela no podíamos comprar nada, no había nada», se lamenta en una llamada con BBC Mundo.

Pero 6 años después decidió regresar porque las condiciones económicas y su situación personal cambió.

«El arriendo nos subió un 200 %, el mercado laboral se dañó. Personalmente, tuvimos un hijo al que le diagnosticaron autismo y buscamos un colegio público, pero nunca obtuvimos cupo. Y es muy costoso un colegio privado», cuenta.

También siente que cambió el modo de ser de la gente. «Después de las protestas de 2017, la actitud de la gente cambió. Además de aumentar las agresiones en la calle, todo el rato me señalaban por ser extranjero, me decían que no podía opinar, que me fuera del país».

Ignacio pudo salir en avión gracias al apoyo económico de su familia y a que en 2016 los trámites migratorios eran más sencillos y obtuvo su permiso de residencia y trabajo a los pocos meses de llegar. Pero muchos no tienen la capacidad económica ni los documentos para salir.

Más control, más miedo

Con la llegada de más migrantes a Chile en lo últimos años, el gobiermo de Boric ha impuesto estrictas medidas de control, incluida la militarización de la frontera norte del país desde febrero de este año.

Boric explicó que estas medidas apuntan a «combatir de frente a las organizaciones criminales que aprovechan estos flujos y necesidades de la gente para cometer delitos como trata de personas, tráfico de drogas y tráfico de armas».

Por su parte, la ministra del Interior, Carolina Tohá, aseguró que «Chile lleva largo tiempo sin hacer lo que debe hacer para tener un buen control».

«No solo faltaban militares, sino muchas cosas. Faltaba personal, tecnología, instalaciones, facultades legales y faltaba presupuesto», dijo Tohá al anunciarse la militarización de la frontera norte chilena.

Además, desde mediados de abril, las fiscalías de todo Chile tienen la orden de solicitar prisión preventiva para todos los extranjeros que sean detenidos por cometer un delito, sin importar la gravedad de éste, cuya identidad no pueda ser acreditada.

Lo anunció el fiscal nacional, Ángel Valencia, tras la muerte del un tercer policía en servicio en menos de un mes. Dijo que la prisión preventiva se mantendrá cuando «la identidad (del detenido) no haya podido ser establecida por medios nacionales de manera fehaciente y hasta que se pueda establecer su identidad».

Lo anterior se suma a una serie de leyes aprobadas por el Parlamento que hacen más expeditas las expulsiones administrativas de los migrantes.

Para Patricia Rojas, presidenta de la Asociación de Venezolanos en Chile, estas medidas son un «retroceso en los derechos de las personas migrantes» y tienen una «intención de persecución a quienes no tienen documentos chilenos».

«La narrativa instalada en Chile estigmatiza y criminaliza a los extranjeros, les echa la culpa de problemas estructurales como la seguridad», le explica Rojas a BBC Mundo.

La migración está siendo un fuerte desafío para la nación sudamericana. Se han tomado medidas contrarerloj para adecuar las políticas de integración pero, también, los trámites para postular a una visa son cada vez más difíciles.

Esto, en parte, ha hecho que haya entradas y salidas por lo que llaman «caminos no habilitados. Rechazan los permisos, los trámites son muy largos y ni siquiera le están dando curso a las solicitudes de refugio», apunta Feddersen.

«Por eso, muchos optan por entrar de manera clandestina. El problema es que tampoco pueden regularizar su situación y es muy complejo».

Y ahora, con la nueva ley de prisión preventiva, el escenario es aún más complejo. «Tienen temor a ser detenidos y privados de libertad», dice Fedders

El no tener los papeles al día genera una serie de adversidades para estas personas, como el no poder acceder a trabajos o a arriendos formales, lo que abre un abanico de abusos.

BBC Mundo.

Foto portada Pablo Rojas Madariaga

Ciudad

A MANOS PRIVADAS

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anunció que el Gobierno avanza con una concesión por 30 años de la Unidad Turística de Chapadmalal.

Adorni aseguró que, de esta manera, “se busca atraer inversión privada que restaure y eleve la calidad del complejo para que pase a estar finalmente al servicio de la gente”. Al mismo tiempo, señaló que esta decisión “reduce la carga de su mantenimiento para el Estado”.

Según pudo saber TN, ya hay interesados aunque no se brindaron más detalles al respecto. La privatización del complejo hotelero era un tema que el Gobierno ya tenía en agenda. El primer indicio fue su transferencia a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) luego de que el Ejecutivo declarara la “innecesariedad” del espacio de turismo social.

El lugar forma parte del "turismo social". (Foto: Secretaría de Turismo)
El lugar forma parte del "turismo social". (Foto: Secretaría de Turismo)

El anuncio del jefe de Gabinete llega luego de una temporada 2026 con la Unidad Turística cerrada y tan solo algunas semanas después de que el secretario de Turismo de la Nación, Daniel Scioli, declarara que “lo que viene” para Chapadmalal “va a ser muy bueno a partir de la inversión privada”.

Luego de esa medida, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, salió a celebrar que la AABE se hiciera cargo de los dos complejos para avanzar con su “liquidación” y que los mismos se transfieran “a un operador idóneo”.

La Unidad Turística de Chapadmalal no fue utilizada este año. (Foto: Argentina.gob.ar).
La Unidad Turística de Chapadmalal no fue utilizada este año. (Foto: Argentina.gob.ar).

En 2024, el gobierno de Javier Milei declaró como “innecesario” el mantenimiento del Complejo Turístico de Chapadmalal, como así también el de Embalse, Córdoba, por lo que permanecen cerrados desde entonces.

Continuar Leyendo

Sociedad

Falleció Lila Pastoriza


La periodista Lila Pastoriza, sobreviviente de la exESMA y una de las más reconocidas militantes del movimiento de derechos humanos, falleció en las últimas horas, según confirmaron sus familiares.

Pastoriza había nacido en esta ciudad y estudiado Derecho en la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde comenzó su militancia estudiantil. A fines de los años ’60 militó en la Federación Juvenil Comunista (FJC), luego en la organización Montoneros y como periodista integró la Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA), creada por Rodolfo Walsh.

El 15 de junio de 1977 fue secuestrada por un grupo de tareas y llevada al centro de exterminio que funcionaba en la exEscuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde fue obligada a realizar tareas de construcción de un archivo periodístico.

Fue víctima de los delitos de lesa humanidad que se cometieron en ese lugar durante más de un año, hasta que el 25 de octubre de 1978 fue liberada. Se exilió a España, donde presentó un informe sobre su cautiverio ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Tiempo después viajó a México, donde como periodista participó de la Casa Argentina de Solidaridad (CAS). Allí también abogó por la liberación de miles de personas detenidas ilegalmente, entre ellos su entonces esposo Eduardo Jozami.

En 1984, Lila volvió al país y declaró ante la Comisión Nacional por la Desaparición de Personar (Conadep) y en el Juicio a las Juntas Militares que se realizó en 1985, durante el gobierno de Raúl Alfonsín.

En los últimos años participó del proyecto del Parque de la Memoria, integró Memoria Abierta, trabajó en el Espacio de la Memoria que funciona en la exESMA y siguió brindando su testimonio en distintas causas contra los represores que actuaron durante la última dictadura.

Continuar Leyendo

Ciudad

Todo un éxito la Expo Emprendedores en Plaza Mitre


Del 22 al 24 de marzo vecinos y turistas asistieron a una nueva edición del evento que tiene por objetivo fortalecer la producción local. Para participar de la Expo Emprendedores Locales, los interesados pueden escribir a [email protected]

Durante el fin de semana largo, más de 3 mil vecinos y turistas participaron de una nueva edición de Sabores Sobre Ruedas, una propuesta de los foodtrucks locales con la Expo Emprendedores en Plaza Mitre.

El evento impulsado por la Municipalidad de General Pueyrredon a través de la Secretaría de Desarrollo Local, Inversiones e Integración Público Privado, se enmarca en las actividades que promueven el encuentro entre los vecinos y los emprendedores de la ciudad, fortaleciendo la producción local.

Las jornadas contaron con una propuesta gastronómica para todos los gustos: los foodtrucks estuvieron presentes a lo largo del fin de semana con opciones dulces y saladas para acompañar el paseo: carnes, hamburguesas, pizzas, cafetería, tortas y alternativas para disfrutar durante todo el día.

Además, la Expo Emprendedores se sumó en el horario de la tarde con 85 expositores que presentaron propuestas de indumentaria, accesorios, decoración para el hogar, productos regionales y emprendimientos que reflejan la identidad y el talento marplatense.

Por su parte, en Plaza España participaron otros 90 emprendedores, quienes dieron a conocer su trabajo ante aproximadamente 1500 personas que se acercaron para apoyar la producción local, conocer nuevos proyectos y conectar con quienes los llevan adelante.

Quienes deseen participar de la Expo Emprendedores Locales pueden comunicarse al 482-8925 de lunes a viernes de 8 a 14.30 o escribir a [email protected]

Para consultas o más información sobre el calendario de eventos de foodtrucks, los interesados pueden escribir a través de Whatsapp 223 6182235 o acercarse a las oficinas de Salta 1842, 5° piso, de lunes a viernes de 8.15 a 14.15

Continuar Leyendo