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Saneamiento ambiental
28 de marzo de 2023
El Municipio demolió más de cuarenta casillas abandonadas en el Puerto. Se concretó a partir de un pedido histórico de los vecinos para fortalecer la seguridad y generar un espacio público en condiciones. Las edificaciones precarias estaban ubicadas en un pasillo de 200 metros situado entre las calles Posadas y Padre Dutto.
La Municipalidad, a través de la Delegación del Puerto en conjunto con Desarrollo Social y la Secretaría de Seguridad, llevó a cabo en las últimas horas la demolición de dos viviendas precarias abandonadas, ubicadas en la calle Posadas e Irala, que representaban un riesgo para la seguridad del barrio y los vecinos.
Esas dos casillas se suman a otras que también fueron demolidas en el último año y medio, dando un total de 40 edificaciones retiradas que estaban ubicadas en un pasillo de 200 metros situado entre las calles Posadas y Padre Dutto.
Además, en esa zona el EMVIAL colocó luminarias específicas para que la gente pueda transitar tranquila, la Delegación demolió una garita en la parada de colectivos que generaba inseguridad y se colocaron nuevos cestos de residuos.
En el marco de estas tareas, que eran pedidas por los vecinos, también se demolió un paredón que tenía riesgo de caída en la calle Posadas y en diferentes puntos del predio retiraron más de 600 toneladas de residuos.
El trabajo se realizó con maquinaria y personal de la Delegación Puerto. “Hace un año y medio empezamos con este programa de saneamiento de la zona que rodea a la Vieja Usina”, señaló el delegado del Puerto, Patricio Ciminelli.
“Al principio se demolieron viviendas precarias que habían sido abandonadas y representaban un riesgo. Con las dos que se retiraron hoy, el número total asciende a más de 40. También unificamos el predio de la vía con el de la Vieja Usina, que son linderos, para generar un espacio público seguro para todos los vecinos”, agregó el funcionario.
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Femicidio: Se negaron a declarar los dos serenos detenidos
Los dos serenos detenidos por el crimen de Johana Mailén Antonich, atacada en un balneario de la zona sur de la ciudad cuando había ido a una supuesta entrevista de trabajo, se negaron a declarar ante el fiscal Carlos Russo, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N° 7.
Los acusados son Agustín Nicolás Díaz Bartolomé, de 26 años, y José Luis Aquino, de 27, quienes trabajaban como serenos en el predio donde fue encontrado el cuerpo de la víctima. Por ahora, seguirán alojados en la Unidad Penal N°44 de Batán.
Detrás de una casilla utilizada por los sospechosos, los efectivos hallaron el cuerpo de Antonich. Estaba desnuda, envuelta en una frazada y con las manos y los pies atados con cables.
La autopsia determinó que fue asesinada de una puñalada en la zona cervical, lesión que le provocó una hemorragia fatal. Además, los médicos constataron heridas compatibles con maniobras de defensa en brazos, manos y piernas y detectaron signos compatibles con un abuso sexual. Los investigadores aguardan ahora los resultados de los estudios de ADN para determinar si las muestras recolectadas coinciden con las de los detenidos.
Ambos acusados tenían lesiones compatibles con heridas de defensa que, para los investigadores, habrían sido provocadas por la resistencia de la víctima durante el ataque.
La reconstrucción del caso comenzó a partir de las últimas horas de la joven. El sábado por la tarde salió de su casa para asistir a una supuesta entrevista laboral, luego de que un hombre la contactara tras una publicación en la que buscaba trabajo. Le ofreció un puesto de limpieza en un hotel, le pidió una foto para confeccionar un supuesto carnet y la citó en un inexistente “Balneario Punta Mogotes Cero”.
Cerca de las 17, Antonich envió a su familia una fotografía desde la zona donde se encontraba. Al dejar de responder los mensajes, sus familiares comenzaron a buscarla y llegaron hasta el balneario guiados por esa imagen. Horas más tarde realizaron la denuncia por averiguación de paradero.
En paralelo, la fiscalía también intenta reconstruir los movimientos previos al femicidio. El remisero que trasladó a la joven hasta el lugar ya fue identificado y manifestó su intención de declarar de manera voluntaria ante el fiscal, acompañado por un abogado. Por el momento no pesa sobre él ninguna orden de detención, pero se cree que tenía una relación amorosa con la víctima.
Además, el dueño del balneario, que se encuentra fuera del país, puso a disposición de la Justicia las cámaras de seguridad del predio para que sean incorporadas a la investigación. (TN)

