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JUICIO BAEZ SOSA

Thomsen pidió disculpas y dijo que no tuvo intenciones de matar

17 de enero de 2023

Máximo Thomsen, uno de los ocho rugbiers acusados del crimen de Fernando Báez Sosa, declaró hoy por primera vez en el juicio por el caso, pidió «disculpas», dijo que él «jamás» tuvo «intenciones de matar a alguien» y que reaccionó «tirando patadas» ante una «piña en el rostro», al tiempo que reconoció como propia la zapatilla con sangre de la víctima y que dejó su impronta en el rostro del joven asesinado.

«Quiero pedir disculpas principalmente porque jamás, jamás en la vida se me hubiese ocurrido tener intenciones de matar a alguien. Yo jamás en la vida tuve esa intención y quiero pedir disculpas», sostuvo esta tarde el imputado al declarar por casi una hora ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores, a cargo del debate.

Fue el propio Thomsen (23) quien pidió hablar en el recinto luego de escuchar a su madre, Rosalía Zárate y quebrarse.

«Jamás en la vida tuve intención de matar a nadie porque vengo escuchando todos los días que yo organicé, que soy líder», insistió y luego de su descargo recordó lo que hizo junto a sus amigos en las horas previas al crimen cuando arrancaron yendo a «comer a un lugar que tenía promociones» y acordaron comprar «entrada con anticipación» para ir a bailar a «Le Brique».

«Nos preparamos para ir a la playa y me acuerdo que llevamos dos heladeras y que teníamos que ir lejos del centro porque estaba el operativo y no dejaban pasar. Nos pusimos a tomar, pusimos música y cuando ya se estaba haciendo de noche ya estábamos medio mamados», relató.

Después contó que él se quedó en la fila de «Le Brique» para garantizarse entradas porque el día anterior no habían podido conseguir.

«Fui a la casa con las diez entradas que tenían una consumición cada una, seguimos tomando y nos empezamos a preparar para ir a la previa. Llevamos una botella cada uno», contó en referencia a la «previa» fue en otra casa donde «había muchos conocidos» y de la que entre las 3.30 y las 4 se fueron para el boliche.

«Fui el primero que entró y fui directo a la barra a cambiar la consumición», continuó y recordó que posteriormente los empleados de seguridad los retiraron por la fuerza.

Una vez en la calle, el acusado dijo que sintió que le «pegan una piña en la cara» y que reaccionó «tirando patadas».

«No sé a quién, no sé a dónde, estoy seguro que una o dos patadas he pegado, pero jamás con la intención de matar a nadie», explicó y agregó que después de esas agresiones se fueron del lugar.

Momentos más tarde llegó uno de sus amigos que le dijo: «Creo que terminó mal», ante lo cual, él le dijo: «¿Cómo?, Capaz te estás confundiendo con otra de las peleas, si fueron segundos…. Fue un abrir y cerrar de ojos.»

Tras su exposición, el acusado aceptó responder preguntas del fiscal Gustavo García, pero solo referidas a él y no de otras personas.

Así contó que en a la salida del boliche él vio «un grupo grande de chicos con un amigo, como que se iba a enfrentar» y que al acercarse fue cuando sintió «un golpe en la cara».

Y ante las preguntas del fiscal para que identifique a quiénes veía en uno de los videos del hecho, Thomsen dijo: «Yo no soy», y no aceptó responder quién era.

Entonces le repreguntaron si sabía a quién le estaban pegando en el video y él respondió: «Hoy en día por todo lo que vi, sé que es la víctima.»

-¿Qué hizo usted? – inquirió el fiscal.

-Yo cuando entré a la ronda y recibí el golpe y pegué una patada o dos, no sabía ni a quién ni cómo. En ese momento no sabía a quién le había pegado.

-¿Le pegó a esa persona que está en el suelo?

-No sé.

-¿Esta persona estaba caída, estaba parada?

-No recuerdo. En ese momento estaba en shock – señaló Thomsen en referencia a su expulsión previa del boliche cuando él sintió que se «asfixiaba» por la forma en la que lo sacaron los empleados de seguridad del local.

El fiscal le volvió a preguntar su reconocía que él estaba en el video, pero el acusado respondió que solo entró a la ronda tirando patadas.

Por ello le consultaron sobre las patadas y el acusado explicó: «Dije que quizás una, quizás dos, pero no recuerdo.»

Y reiteró que no iba a responder preguntas referidas a otras personas.

Seguidamente, el fiscal le preguntó sobre algunas prendas halladas adentro de la casa donde fue detenido junto a los otros acusados, si son de alguno de ellos y ante cada foto de las mismas que le mostraron dijo: «No es mía.»

-¿Esa camisa es suya?

-No lo recuerdo.

Sin embargo, el acusado sí reconoció el calzado que, según los peritos, tenían sangre de la víctima y dejaron marcas en el rostro de Fernando.

-Esa zapatilla marca Cyclone son de su propiedad?

-Son mías.

-¿Era la que usted usaba la noche del 18 de enero de 2020?

-Sí.

Mientras que, en otro tramo del interrogatorio, intervino el fiscal Juan Manuel Dávila:

-La persona que está en el piso, ¿advierte si tenía alguna reacción?

-En ese momento yo no miré, no presté atención. Yo miré hacia arriba.

-¿En los videos que se han estado pasando desde hace doce jornadas se vio reflejado alguien que le haya pegado a usted?

-No lo advertí.

A su turno, Fernando Burlando, abogado de los padres de Fernando, tomó la palabra para preguntar.

«No me siento cómodo respondiendo a una persona que me insultó mucho, insultó a mi mamá», dijo Thomnsen cuando el letrado quiso comenzar a interrogarlo.

-¿Por qué se cambió la ropa? – preguntó Burlando.

-No voy responder.

El abogado lo quiso interrogar también sobre lo que hicieron después con otros de los acusados como, por ejemplo, ir a comer a McDonald`s.

-No voy a responder.

Ante esta situación, finalmente intervino la presidenta del tribunal, la jueza Claudia Castro, para recordar que el acusado tiene derecho a no responder.

JUICIO BAEZ SOSA

Fiscales estan conformes con el fallo, aunque apelarán las participaciones secundarias

Los fiscales que intervinieron en el juicio a los ocho rugbiers condenados por el crimen de Fernando Báez Sosa dijeron esta tarde sentirse conformes con la sentencia del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores y adelantaron que apelarán la participación secundaria atribuida a tres de ellos por considerar que fueron "coautores" del crimen, como los otros cinco sentenciados a perpetua.

"Desde la fiscalía estamos muy conformes. Lo único que no compartimos, pero deberemos analizar, es la participación que el tribunal le endilga a estas tres personas", señaló a la prensa el fiscal Juan Manuel Dávila al referirse a Blas Cinalli (21), Ayrton Viollaz (23) y Lucas Pertossi (23), quienes fueron condenados a 15 años de prisión por ser "partícipes secundarios".

Si bien Dávila afirmó que todavía no leyó los fundamentos de los jueces, manifestó estar convencido de que Cinalli, Viollaz y Pertossi "son coautores y no que tienen una participación secundaria como dictó el tribunal".

"Tenemos que leer los fundamentos. En eso se va a fundar el recurso se presentará ante Casación", aclaró el representante del Ministerio Público, que tendrá 7 días para recurrir el fallo.

Por otro lado, el fiscal coincidió con el TOC 1 respecto a la imputación por falso testimonio a Juan Pedro Guarino y Tomás Colazo.

"Entendemos que las dos personas, de acuerdo a cómo se ubicaban en el momento de los hechos, no pudieron no haber visto lo que ocurrió, como ellos manifestaron. Será remitido a la fiscalía de instrucción para que se investigue", indicó.

En tanto, el otro fiscal de juicio, Gustavo García, destacó que "hay cinco perpetuas" y que "no hubo penas leves".

En ese sentido, el fiscal general de Dolores, Diego Escoda, describió las condenas como "muy duras" y aseguró que "se ha hecho Justicia".

"Tengo que destacar el trabajado realizado por la fiscalía", expresó Escoda y agregó: "Llegamos a esta instancia luego de tres años con una pandemia en el medio. Las hipótesis de la fiscalía fueron sustentadas en al menos cinco imputados que fueron condenados a prisión perpetua."

Además, el fiscal general manifestó que "hay una discrepancia" con el tribunal en la parte resolutiva del fallo y que "es común" que los representantes del Ministerio Público recurran el fallo.

"Sin embargo, quiero resaltar que el tribunal ha llevado el juicio de manera excelente. Todos han podido declarar y se ha televisado", concluyó.

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JUICIO BAEZ SOSA

Thomsen se descompensó y debieron interrumpir la lectura de la sentencia

Máximo Thomsen, uno de los rugbiers condenados esta tarde a prisión perpetua por el crimen de Fernando Báez Sosa se descompensó al escuchar el veredicto del Tribunal Oral en lo Criminal 1 de la ciudad de Dolores que, ante esta situación, interrumpió la lectura del fallo, dispuso que el joven reciba asistencia médica y que se retire el público del recinto.

Minutos después de las 13.23, los jueces María Claudia Castro, Emiliano Lazzari y Christian Rabaia entendieron en un fallo unánime que Thomsen es uno de los cinco "coautores" del delito de "homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas".

Si bien los ocho acusados estuvieron de pie en el momento de la lectura de la sentencia, tras escuchar la condena, Thomsen se sentó en su asiento y ya dio síntomas de haberse descompuesto, lo que fue advertido por su madre.

"Esto es todo una mentira, saquen a todos los periodistas, la puta que los parió. Tres años torturándolo, No me importa más nada", dijo a los gritos Rosalía Zàrate, en medio de la sala de audiencias apenas vio a su hijo desvanecerse.

El joven fue atendido por médicos y sacado de la sala de audiencias, por lo que el tribunal interrumpió la lectura algunos minutos.

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JUICIO BAEZ SOSA

LOS 8 RUGBIERS CONDENADOS

El Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Dolores condenó a la pena de prisión perpetua a cinco de los ocho rugbiers acusados de matar a golpes a Fernando Báez Sosa, en la madrugada del 18 de enero de 2020 en  Villa Gesell, mientras que a los otros tres los consideró partícipes secundarios.

Los jueces María Claudia Castro, Emiliano Lazzari y Christian Rabaia entendieron por unanimidad que Máximo Thomsen (23), Ciro Pertossi (22), Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23) y Luciano Pertossi (21) fueron coautores del delito de "homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado por dos o más personas y por alevosía en concurso ideal de lesiones leves", recayendo en ellos la prisión perpetua; mientras que Blas Cinalli (21), Ayrton Viollaz (23) y Lucas Pertossi (23) fueron considerados partícipes secundarios del mismo delito a una pena de 15 años de prisión.

Una vez que leyeron la pena, Máximo Thomsen, quien fue el más apuntado durante todo el juicio, se descompensó y debió ser asistido por un médico.

A todo esto, el Tribunal Oral en lo Criminal número 1 de la ciudad de Dolores rechazó por unanimidad el planteo de nulidad hecho por el abogado de los acusados, Hugo Tomei, y acto seguido leyó el veredicto condenatorio.

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