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El empleo privado registrado acumula 21 meses en suba
11 de diciembre de 2022
El empleo privado registrado volvió a crecer durante septiembre de este año, cuando se generaron 25.289 nuevos puestos de trabajo, es decir, 0,4% más que en agosto 2022, pero aún aún faltan recuperar 47 mil para alcanzar los niveles previos a la gestión de Cambiemos.
Así se desprende de un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (Cepa), el cual analizó los datos sobre el empleo registrado privado en septiembre de 2022, su evolución desde la irrupción de la pandemia y la recuperación posterior, que tuvo “un carácter heterogéneo a nivel sectorial y regional”, indicaron.
El informe muestra que, según datos relevados por el Ministerio de Trabajo de la Nación, la evolución de septiembre “evidencia una continuidad en la recuperación de puestos de trabajo luego de la pandemia y la gestión de Cambiemos que acumula 21 meses de crecimiento sostenido”.
Al noveno mes del año, se recuperaron 439 mil puestos de trabajo, partiendo desde el mínimo producido por la pandemia en julio de 2020.
Sin embargo, Cepa destaca que previo al inicio de la pandemia, “el empleo privado ya se encontraba en una situación crítica”, debido a que “la crisis del gobierno de Cambiemos significó la destrucción neta de 276 mil puestos a diciembre 2019 y 292 mil respecto a febrero de 2020.
De modo que con el proceso de crecimiento, “a septiembre de 2022 se han recuperado 245 mil puestos por encima de la cantidad de puestos post pandemia, y restan aún recuperar 47 mil puestos para alcanzar los niveles de empleo previos al gobierno de Cambiemos”, indicó Cepa.
Los números muestran no sólo resultados positivos respecto al mes anterior, y con un ritmo de crecimiento mayor, sino que los datos de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) anticipan datos positivos para el mes de octubre.
Por sectores
En relación a los sectores de actividad, en septiembre diez de los catorce sectores incrementaron la cantidad de personas trabajadoras, particularmente estuvo impulsada por construcción (+7,1 mil) y comercio (+5,7 mil).
En tanto, el sector de electricidad, gas y agua si bien no tuvo crecimiento significativo de puestos de trabajo tampoco registro una destrucción, a diferencia de los sectores de agricultura, finanzas y pesca que presentan reducciones respecto del mes previo.
También el registro de septiembre muestra una reducción en la heterogeneidad sectorial que venía experimentando la recuperación.
“Esto muestra que la recuperación del empleo tuvo distintas velocidades”, indicó Cepa y detalló que “el primer grupo se compone de sectores dinámicos, que no solo crecieron con respecto a los niveles de empleo de julio 2020, sino que han superado los valores prepandemia (febrero 2020)”.
En tanto, “el segundo grupo, de sectores en recuperación, aún no llegaron a los niveles pre- Covid, pero crecen en la cantidad de puestos de trabajo desde julio del 2020 a septiembre de 2022” y finalmente, “un último grupo de sectores se mantiene en crisis: la recuperación de puestos sólo comenzó hace apenas unos meses, y no en todos los casos”, detalló.
Por otra parte, el 95% de las provincias ya registran más empleo privado que en febrero 2020, y no se observa una heterogeneidad regional como en meses anteriores, sino una mayor homogeneización. En ese sentido, Caba, Cuyo y el NOA son las regiones que más dificultades presentaban para recuperar los niveles de empleo de febrero 2020. Sin embargo, a septiembre todas las provincias se ubican en niveles cercanos a los registrados en pre-pandemia, excepto Tucumán.
Ingresos
El incremento, en el último mes, de la evolución de la media y mediana salarial quedó por encima de la inflación: el aumento de la mediana y la media salarial fue del orden de 6,6% y 7,3% respectivamente frente a una inflación de 6,2%, detalló Cepa.
El nivel actual se mantiene en valores equivalentes de finales de 2019, es decir, “no ha logrado recuperar nada de lo perdido durante la gestión de Cambiemos”, detalló.
“Esto difiere sensiblemente con lo sucedido en la serie de empleo, donde la recuperación de puestos alcanzó el 90% de lo perdido”.
Fuentes El Cronista /La capital Rosario
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CAMBIOS EN EL INDEC
El economista Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), una decisión que sacudió al organismo en la previa de un hito técnico clave: la publicación del primer Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado con la nueva metodología.
La salida fue confirmada por fuentes oficiales y se produce en un clima de “ruidos internos”, atravesado por el congelamiento salarial dentro del instituto y el consecuente malestar entre los trabajadores.
Desde ATE Indec manifestaron su preocupación por el momento elegido para el recambio. “Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a ocho días de la salida del IPC con la nueva ponderación”, advirtió el delegado Raúl Llaneza, quien volvió a reclamar un “Indec independiente del poder político”.
Lavagna había asumido al frente del organismo el 30 de diciembre de 2019, al inicio de la presidencia de Alberto Fernández. Con pasado legislativo en el Frente Renovador, su perfil técnico le permitió sostenerse en el cargo incluso tras la llegada de Javier Milei y el giro político del Gobierno. Durante su gestión, el Indec continuó el proceso de normalización y consolidación de estadísticas públicas, preservando los estándares de transparencia recuperados luego de los años de intervención.
Su partida coincide con la puesta en marcha del renovado IPC, una actualización largamente postergada que busca reflejar con mayor fidelidad los hábitos de consumo actuales de los hogares argentinos. El nuevo índice adopta la clasificación Coicop 2018, que eleva a 13 las divisiones de relevamiento al incorporar “Seguros y servicios financieros”, y utiliza como base de ponderación la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, en reemplazo del relevamiento de 2004.
Entre los cambios más relevantes se destaca el mayor peso de Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, cuya incidencia pasa de 9,4% a 14,5%. Esto implica que los ajustes tarifarios tendrán ahora un impacto más directo en el nivel general de inflación. Transporte también gana protagonismo, al subir de 11% a 14,3%, con mayor influencia de combustibles y boletos. Comunicaciones prácticamente duplica su ponderación, de 2,8% a 5,1%, reflejando la centralidad de internet y telefonía celular, mientras que Educación aumenta de 2,3% a 3,1%.
Otros rubros como Salud se mantienen relativamente estables, al pasar de 8% a 9,1%. En cambio, Alimentos y Bebidas reduce su peso del 26,9% al 22,7%, una modificación relevante si se tiene en cuenta que este capítulo explicó buena parte de la aceleración inflacionaria del último cuatrimestre de 2025. La nueva canasta también captura una mayor participación de alimentos procesados, donde pesan más los componentes industriales, logísticos y comerciales.
Prendas de Vestir y Calzado pierden relevancia (de 9% a 6,8%), mientras que Recreación y Cultura sube de 7,3% a 8,6%, en línea con un mayor gasto en esparcimiento.
En términos generales, los analistas señalan que el nuevo esquema puede arrojar registros más altos si los servicios aumentan por encima de los bienes, y una inflación más moderada en el escenario inverso. A modo ilustrativo, una suba del 10% en la carne habría sumado 1,07 puntos al IPC con la canasta anterior, contra 1,03 con la metodología actual. DIB
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Sin fondos: diciembre marcó record de cheques rechazados de la historia
La cadena de pagos del sector productivo nacional cerró 2025 con una señal de alarma financiera sin precedentes. Durante diciembre se alcanzó el récord histórico de cheques rechazados por falta de fondos, un dato que expone con crudeza la crisis de liquidez que enfrentan las empresas en todo el país.
Según un informe del Instituto Argentina Grande, elaborado a partir de datos oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en el último mes del año se registraron 119.285 cheques rechazados, el número más alto desde que existen registros sistematizados sobre este indicador clave de la actividad económica.
Uno de los aspectos que más preocupa a los analistas es la velocidad del deterioro financiero. De acuerdo con el relevamiento, la cantidad de cheques sin fondos se triplicó en comparación con diciembre de 2024, lo que implica un aumento cercano al 200% interanual.
“Este indicador es un síntoma claro de la dificultad que tienen las empresas argentinas para cumplir con sus obligaciones”, señalaron desde el Instituto Argentina Grande. La dinámica, advirtieron, refleja una restricción severa de liquidez en la economía real, con impacto directo sobre la producción y el empleo.
La evolución mensual de los cheques rechazados muestra un quiebre marcado en la segunda mitad de 2025 y una aceleración abrupta hacia el cierre del año.
Período de estabilidad: entre 2020 y mediados de 2024, el promedio mensual de rechazos se ubicaba entre 25.000 y 35.000 cheques.
Inicio de la aceleración: a partir de mayo de 2025, cuando se registraron 41.759 rechazos, la curva comenzó a empinarse de manera sostenida.
Pico histórico: el último trimestre mostró una escalada sin freno, con 92.535 cheques rechazados en octubre, 108.979 en noviembre y el récord absoluto de 119.285 en diciembre.
Impacto sobre las PyMEs
El fenómeno golpea con especial dureza a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), que utilizan el cheque de pago diferido como una herramienta central para financiar capital de trabajo y sostener la actividad cotidiana.
La multiplicación de cheques sin fondos no solo deteriora la confianza en la cadena de pagos, sino que además encarece el crédito comercial, profundiza los problemas de financiamiento y amplifica el riesgo de parálisis productiva en amplios sectores de la economía.
Una señal de alerta para 2026
El récord registrado en diciembre deja una señal clara sobre la fragilidad financiera con la que el entramado productivo argentino ingresó en 2026. En un contexto de bajo acceso al crédito y caída de la liquidez, la recuperación del financiamiento aparece como uno de los principales desafíos macroeconómicos para evitar un mayor deterioro de la actividad.
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Periodistas piden al Congreso que frene la derogación de su Estatuto
Más de tres mil periodistas de todo el país firmaron y difundieron este domingo una solicitada con un pedido claro: que el Congreso de la Nación rechace la derogación del Estatuto del Periodista Profesional, una normativa histórica que rige desde mediados del siglo XX y que actualmente está en el centro del debate por la reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo nacional.
El documento, que incluye firmas de profesionales de medios gráficos, radiales, televisivos y digitales, señala que la eliminación del estatuto —junto con el del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas— implicaría un grave retroceso para la libertad de expresión, el derecho a la información y la calidad democrática del país.
Quienes suscriben la solicitada advierten que estos estatutos consagran derechos individuales, profesionales y colectivos que protegen tanto a los trabajadores de prensa como al ejercicio mismo del periodismo, y destacan que su vigencia fue fundamental para establecer condiciones laborales, marcos de estabilidad y un mínimo de garantías profesionales.
El texto también subraya que, si bien los firmantes no se oponen a debatir una eventual modernización de las normas laborales del sector, rechazan de plano “cualquier derogación que se haga sin mediar un debate democrático en el que los periodistas tengan participación efectiva”.
La protesta se enmarca en el debate legislativo por el proyecto de reforma laboral promovido por el gobierno, dentro del cual se encuentra el artículo que propone la supresión total del Estatuto del Periodista Profesional —la Ley 12.908— y del Estatuto del Empleado Administrativo.
Organizaciones periodísticas y gremiales de prensa también han expresado su preocupación por la posible eliminación de este marco estratégico, advirtiendo que su derogación puede debilitar derechos laborales, facilitar la precarización, erosionar la libertad de prensa y socavar herramientas que garantizan confidencialidad de fuentes o condiciones éticas mínimas para el ejercicio de la profesión.
Los firmantes incluyen nombres reconocidos del periodismo argentino, quienes llamaron a las y los legisladores a defender el estatuto vigente y a garantizar que cualquier discusión sobre su futuro se dé de forma amplia y con participación del sector afectado.

