Ciudad
Con el pesquero Magritte se inicia el desguace de buques en la Base Naval
13 de septiembre de 2022
El Puerto de Mar del Plata completó el traslado de este buque al varadero de la unidad militar, cedido para este fin a partir de un acuerdo entre el gobierno bonaerense y la Armada Argentina. Hoy iniciaron las tareas de corte. En el puerto hay amarrados casi medio centenar de cascos con destino de chatarra.
El buque pesquero Magritte, inactivo desde hace cinco años, es el primero que llega al varadero de la Base Naval de Mar del Plata, espacio de la Armada Argentina cedido al Puerto para llevar adelante el plan de desguace de embarcaciones que tienen como objetivo principal la recuperación de espacios operativos y frente de atraque en la terminal marítima local.
Esta semana comenzaron las tareas de corte, a cargo de un operador privado que reducirá ese casco a chatarra, trabajos cuyos costos corren en su totalidad por cuenta del armador de la embarcación.
El traslado del buque se realizó desde el Muelle 2, donde permanecía amarrado y lugar en el que afrontó la primera etapa de preparación para esta instancia, con limpieza de tanques de combustible y primeros despieces de su estructura, que tiene casi 40 metros de eslora.
“Este es el primer buque de varios que llegarán aquí en el marco de esta alternativa que tenemos a disposición para retirar buques fuera de servicio y despejar sectores de amarre que necesitamos integrar a la dinámica operativa de nuestro puerto”, explicó Gabriel Felizia, presidente del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata.
Consideró “misión cumplida” este primer paso que permite disponer del varadero, objetivo que consideró posible “por un muy buen trabajo que se hizo con la Armada Argentina a la que le agradecemos la oportunidad que le da al Puerto de Mar del Plata y los empresarios de la pesca para ayudar a terminar con este flagelo que son los barcos inactivos amarrados a muelles”.
A mediados de julio pasado se firmó el convenio entre el Ministerio de Producción, Ciencia y Tecnología bonaerense y la Armada Argentina mediante el cual se acuerda ceder este varadero al Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, que durante los últimos años realizó allí inversiones y mejoras para acondicionar instalaciones y disponerlas con el equipamiento necesario.
Felizia estuvo en el varadero para presenciar el inicio de las tareas de corte del “Magritte”, propiedad de la empresa Luis Solimeno e Hijos. El acuerdo alcanzado con los armadores de buques inactivos destinados a desguace implica que se hagan cargo de los costos del operativo.
El responsable de relaciones públicas de esa firma, Daniel Coluccio, valoró y agradeció el esfuerzo realizado por el Consorcio Portuario Regional Mar del Plata y la Armada Argentina con el apoyo de Nación y Provincia para disponer de este varadero donde se cortarán los cascos fuera de servicio.
“Es un avance fundamental para disponer de un puerto más eficiente, dinámico y a la altura de las circunstancias como el que necesitan las empresas del sector pesquero, que son generadoras de mano de obra y de divisas para el país”, explicó.
Amarrados a muelles del puerto de Mar del Plata hay casi medio centenar de buques que salieron de servicio, en algunos casos hace casi más de una década, y obstruyen la tercera parte de la oferta de atraque de esta terminal. A medida que se completan trámites, tanto judiciales como ante Prefectura Naval Argentina, se integran al listado de cascos que se destinan a desguace.
El corte de embarcaciones en el varadero de la Base Naval Mar del Plata es una de varias alternativas a las que se apeló desde el Consorcio Portuario Regional Mar del Plata para reducir a chatarra las embarcaciones fuera de servicio. Otras afrontaron la etapa de desguace en instalaciones de astilleros locales y, en el caso del pesquero “Simbad”, se dispuso su hundimiento para enriquecer la propuesta del parque submarino “Cristo Rey”, destinado a la práctica de buceo en la zona de la restinga de Punta Mogotes
Ciudad
Renace un espacio religioso muy venerado por devotos y turistas
Con el silencioso trabajo de un selecto grupo de vecinos y empresas marplatenses, dieron inicio las tareas de recuperación de la Gruta de Lourdes, emplazada en pleno corazón del puerto de la ciudad.
La representante legal del santuario, la hermana Miriam Medina, acompañada por la abogada Silvana Dulin, recibió al empresario Florencio Aldrey quien le hizo entrega del dinero recaudado, en el marco de una cruzada solidaria destinada a la recuperación de ese emblemático santuario.
Luego de una minuciosa labor de relevamiento sobre el estado de la capilla como del edificio de la Ciudad de Belén con la finalidad de tomar las mejores decisiones para la puesta en valor de ese espacio tan caro para los sentimientos de la comunidad portuaria, dieron inicio las tareas de mejoras y limpieza del predio, que presenta un estado lamentable por el paso del tiempo y la acumulación de suciedad.
Cumplida esa primera etapa, ya se ha planificado la reparación de techos y las tareas de carpintería, que serán afrontados por el empresario Florencio Aldrey junto al dirigente Luis Barrionuevo, y distintas empresas y entidades marplatenses. Además, la pinturería Valen Pinturas aportará los materiales necesarios para la restauración de los bancos del predio.
Por otra parte, los vecinos que pusieron mano a la obra para la puesta en valor de la Gruta, también iniciaron las gestiones pertinentes para aliviar los gastos estructurales más significativos del predio, como el fuerte impacto que genera el consumo eléctrico. En ese sentido, la reparación y adecuación del sistema eléctrico de la Ciudad de Belén y del Pesebre estará a cargo de Daniel Consorti, para permitir que la tradicional figura móvil de ese sector emblemático pueda recuperar su magia.
La feliz iniciativa empresarial, significará para vecinos y turistas la anhelada recuperación de un pedazo de memoria colectiva de lo que hoy es la Gruta de Lourdes, erigida hace casi un siglo, en una ruidosa cantera de piedra, en donde entre picos y dinamita, una visionaria llamada ‘La Mamma’ imaginó una réplica exacta del santuario de Francia para proteger al barrio Puerto. En esta gruta según el testimonio de Bernadette Soubirous, se produjo una de las apariciones marianas más conocidas de la historia, en el año 1858.

LA GRUTA
Una heroica religiosa, Sor Concepta Ghersi, más conocida por la comunidad como la ‘Mamma’, cuyos venerables restos descansan a la entrada de la Capilla de la Gruta, dio comienzo a la tarea de levantar un Santuario en honor de la Virgen de Nuestra Señora de Lourdes.
Comenzó en el año 1937 con la donación de una manzana de terreno por parte de Norberto F. Peralta Ramos a las Pequeñas Hermanas de la Divina Providencia. Este lugar estaba cerca del Colegio ‘Inmaculada Concepción’ que atendían las mismas Hermanas, circundado por las calles 12 de Octubre, Don Orione, Magallanes y Elisa Alvear de Bosch. Hacía tiempo que este terreno había sido convertido en cantera de donde sacaban piedra para la construcción. El proyecto y la ejecución estuvo a cargo del arquitecto Luis Cossa.
Anualmente visitada por centenares de miles de devotos y turistas, con preferencia en los días precedentes al 11 de febrero, fiesta de la Virgen, la gruta es réplica casi exacta de la auténtica en Francia, con el Vía Crucis de la entrada a la izquierda, y los misterios del Santo Rosario a la derecha. Ambos culminan en la hermosísima Capilla que preside la imagen coronada de la Santísima Virgen. Su construcción está inspirada en la célebre gruta francesa del mismo nombre.
A casi un siglo de la construcción de este ícono marplatense, la tarea silenciosa promovida por de un grupo de vecinos y empresarios permitirá que la Gruta de Lourdes, enclavada en lo alto de una loma situada en el corazón del Puerto, vuelva a resurgir como un espacio celestial muy venerado por devotos y turistas.
Foto gentileza: En la imagen se aprecia al empresario Florencio Aldrey y la representante legal de la Gruta de Lourdes, la hermana Miriam Medina.

