Seguinos

País

Pesca: futuro incierto

22 de agosto de 2022

Preocupación sectorial por el anticipo extraordinario de Ganancias. En concordancia con la Unión Industrial Argentina (UIA) que emitió un documento bajo el título ‘Anticipo extraordinario de impuesto a las ganancias a empresas: nuevo incremento de la presión tributaria al sector formal’; la pesca tiene los mismos inconvenientes como sector industrial manufacturero y exportador.

La decisión del Gobierno de cobrar un anticipo extraordinario de Ganancias a las empresas brinda más presión tributaria, agudiza la incertidumbre y podría frenar la tan esperada recuperación de la economía en general, con imprevisibles impactos en los sectores laborales.

Es evidente la recuperación económica de nuestro país debe necesariamente surgir del desarrollo productivo con generación de empleo formal, mano de obra, e inversión, que sin dudas se verán mermadas por estas resoluciones inesperadas e imprevisibles.

Los incrementos de la presión tributaria, la carga financiera y la falta de financiamiento y crédito al sector productivo industrial del clúster pesquero dificultan el cumplimiento de este objetivo inicial.

Si esta norma RG 5248/2022 publicada el lunes pasado estableciendo un anticipo adicional al impuesto a las ganancias se lleva adelante provocaría varios inconvenientes sobre un sector que desde hace años no tiene crédito y que creció a fuerza de trabajo e inversión propia. Hoy, presenta algunos puntos candentes que hay que considerar,

a).- El impacto negativo sobre el sector productivo formal.

b).- La falta de previsibilidad debido que esto no estaba presupuestado dentro de los esquemas empresariales.

c).- Un incremento del costo financiero de las empresas que no gozan de caja en un año difícil en materia de comercialización exterior.

d).- Compromete la situación a futuro, ya que adelanta compromisos que las empresas habían previsto para el año 2023, desfinanciando y precipitando ventas a precios viles.

La medida, RG 5248/2022 publicada el lunes pasado, la AFIP estableció un anticipo adicional de impuesto a las ganancias para las empresas que cumplan determinados requisitos: será del 25% del impuesto del año anterior o del 15% del resultado impositivo en caso que no haya habido impuesto a pagar. “En ambos casos, abarca a empresas que hayan tenido impuesto a pagar igual o mayor a $100 millones o resultado impositivo antes de quebrantos mayor a $300 millones”.

Específicamente para el sector pesquero, estimar anticipos de pago afectado por las ganancias, respecto al año pasado es desconocer la fotografía de las empresas en periodos tan disímiles como el 2021 y el actual 2022.

Este año y a partir de febrero-marzo las empresas del sector han sufrido un violento cambio en la estructura de costos e ingresos; ventas aparejadas al mercado internacional con un tipo de cambio débil, y costos atribuidos a la ola desmedida inflacionaria en el mercado interno, por cuanto estos, aumentaron sustancialmente vinculados al IPC.

Los costos en dólares se han multiplicado enormemente, la mano de obra con un dólar menos vivaz que las paritarias indexadas después de la aceleración del proceso inflacionario iniciado en febrero de este año, junto a la falta de ventas en mercados internacionales, donde los precios de algunas especies han bajado precipitosamente, es al menos fomentar la desinversión, y la ralentización de toda la industria que componen el clúster pesquero. Aun, cuando se está en vísperas de enfrentar nuevamente paritarias que podrían situarse en al menos un 40% mas, como se desprendió extraoficialmente en la reunión de gremios, días atrás, en la sede de Capitanes.

El Estado busca como una aspiradora, barrer fondos espurios dentro del sistema financiero, con el agravante que siempre el sistema formal es el que asume los costos de estas políticas sumamente restrictivas que bien podrían quebrar el equilibrio financiero del sector pesquero.

Fuente Pescare

País

El PBI creció 2,3% en el primer trimestre traccionado por el campo

La economía argentina mostró señales de recuperación en el inicio del año, aunque con una dinámica marcadamente heterogénea. Según el Informe de avance del nivel de actividad publicado este martes por el INDEC, el Producto Interno Bruto (PBI) registró una suba del 2,3% interanual en el primer trimestre de 2026.

En términos desestacionalizados, la economía avanzó un 0,7% respecto al cierre del año pasado, consolidando una tendencia positiva en el nivel general que, sin embargo, oculta fuertes caídas en sectores clave de la economía real.

El crecimiento del trimestre se explica fundamentalmente por el sector externo y la recuperación de los sectores primarios. Las exportaciones fueron el componente de la demanda con mejor desempeño, con un salto del 9,8% interanual.

Desde el lado de la oferta, tres sectores lideraron la expansión:

  • Pesca: creció un impactante 27,5% ia.
  • Agricultura y Ganadería: con una suba del 18,1% ia, recuperando terreno tras los vaivenes climáticos de años anteriores.
  • Minería y Canteras: avanzó un 12,3% ia, impulsado por el litio y el sector energético.

Uno de los datos más llamativos del informe oficial es el comportamiento del Consumo Privado, que creció un 2,7% interanual. Sin embargo, el propio INDEC aclara que este aumento estuvo “impulsado en buena parte por el aumento de los bienes importados”, mencionando específicamente bienes de consumo final y automóviles.

Pese al crecimiento del PBI, el informe del INDEC revela una “luz roja” en los cimientos de la economía a largo plazo: la Formación Bruta de Capital Fijo (Inversión) se hundió un 11,6% interanual. Esta caída estuvo marcada por la baja en la adquisición de maquinaria y equipo nacional (-11,5%) y de transporte nacional (-26,4%), lo que refleja una fuerte desconfianza o falta de incentivos para la expansión de la capacidad productiva local.

Pese al crecimiento del PBI, el informe del INDEC revela una “luz roja” en los cimientos de la economía a largo plazo: la Formación Bruta de Capital Fijo (Inversión) se hundió un 11,6% interanual. Esta caída estuvo marcada por la baja en la adquisición de maquinaria y equipo nacional (-11,5%) y de transporte nacional (-26,4%), lo que refleja una fuerte desconfianza o falta de incentivos para la expansión de la capacidad productiva local.

Por su parte, la Industria Manufacturera registró un retroceso del 1,7%, restando 0,3 puntos porcentuales al PBI total. Esta baja se correlaciona con la competencia de los bienes importados y la debilidad de la demanda interna para productos de origen nacional, afectando especialmente a las ramas textil y de calzado.

El informe también destaca el crecimiento de sectores como Hoteles y Restaurantes (2,8% ia), pero con una observación técnica relevante: el INDEC señala que este crecimiento fue “empujado principalmente por el empleo informal”, lo que marca una precarización en la calidad del mercado de trabajo a pesar del mayor nivel de actividad en el rubro.

En el otro extremo, la Administración Pública anotó una caída del 1,4%, reflejando el proceso de ajuste en el gasto estatal que se viene observando desde finales del año pasado. FUENTE: elcronista

Continuar Leyendo

País

El desempleo llegó al 7,8% y hay 1,1 millones de personas sin trabajo

Más de 1,1 millones de personas no tenían trabajo, buscaban empleo de manera activa y estaban disponibles para ocupar un puesto durante el primer trimestre de 2026. El dato surge del informe difundido por el INDEC, que ubicó la tasa de desocupación en 7,8%. La medición también mostró una tasa de actividad del 48,6% y una tasa de empleo del 44,8%.

El relevamiento marcó que la Población Económicamente Activa alcanzó a 14,6 millones de personas. Ese grupo incluye a quienes tienen al menos una ocupación y a quienes, sin tenerla, buscan empleo y están disponibles para trabajar. Dentro de ese universo aparece el 7,8% de desocupados informado por el organismo estadístico.

La tasa de empleo quedó en 44,8%, equivalente a 13,5 millones de personas ocupadas. El INDEC considera dentro de esa categoría a quienes tuvieron al menos una ocupación y trabajaron como mínimo una hora. Esa cifra permite dimensionar el volumen de personas que sostienen algún tipo de inserción laboral en el país.

El informe también mostró el peso de la población que permanece fuera del mercado de trabajo. Sobre un universo informado de 30,1 millones de personas, el 51,4%, equivalente a 15,5 millones, integra la población inactiva. Se trata de personas que no trabajan o que no buscan empleo de manera activa.

La composición del empleo expone diferencias relevantes dentro de los ocupados. De los 13,5 millones de personas con trabajo, el 71,8% son asalariadas, lo que representa 9,7 millones. Entre ellas, el 62,1% cuenta con descuento jubilatorio, mientras que el 37,9% no tiene ese aporte registrado.

La falta de descuento jubilatorio dentro del universo asalariado refleja una parte del problema de calidad laboral. No se trata solo de tener o no tener empleo, sino de las condiciones bajo las cuales se trabaja. Ese segmento queda asociado a vínculos con menor cobertura previsional y más exposición a la informalidad.

Entre quienes no son asalariados, el informe identificó a 3,8 millones de personas, equivalentes al 28,2% del total de ocupados. Dentro de ese grupo, el 85,5% trabaja por cuenta propia, el 13% tiene patrón y el 1,1% se desempeña como trabajador familiar sin remuneración. Esa distribución muestra la fuerte presencia del trabajo independiente dentro de la estructura laboral.

La informalidad laboral apareció como otro dato central del relevamiento. Según el informe, solo el 55,7% de los ocupados se encuentra dentro de la formalidad. El 44,2% restante trabaja en condiciones informales, una proporción que marca una presión significativa sobre ingresos, aportes y protección laboral.

El INDEC también detalló la intensidad de la ocupación entre las personas que tienen empleo. Del total de 13,5 millones, el 12,1% fue subocupado, es decir, trabajó menos de 35 horas semanales y estaba dispuesto a trabajar más. Además, el 26,6% estuvo sobreocupado y el 53,3% tuvo ocupación plena.

La categoría de sobreocupación muestra a quienes trabajan más de 45 horas semanales. En paralelo, el informe consignó que el 8,1% de los ocupados no trabajó durante la semana de referencia. Esos datos permiten observar que el mercado laboral no solo se mide por cantidad de empleos, sino también por horas trabajadas y disponibilidad para ampliar ingresos.

El primer trimestre de 2026 dejó así una foto laboral con tres niveles de presión. Hay 1,1 millones de personas desocupadas, una alta proporción de informalidad y un grupo de subocupados que busca trabajar más horas. El dato pendiente será cómo evoluciona esa combinación en los próximos informes del INDEC, especialmente sobre la calidad del empleo y la capacidad del mercado para absorber a quienes todavía buscan trabajo. NA

EN MAR DEL PLATA

La tasa de desempleo subió un 3,3% durante el primer trimestre del año en Mar del Plata, en comparación al mismo período de 2025. En números, significa que alrededor de 32 mil personas no tienen trabajo.

De acuerdo a lo informado por el INDEC, el indicador subió de 6% a 9,3% en doce meses, mientras que un 12,3% de la población de General Pueyrredon se encuentra ocupada pero demandante de un segundo empleo y un 10,5% subocupada.

Conforme a los datos del Indec, sumando los 32 mil desocupados, los 43 mil que buscan un segundo trabajo y los 36 mil subocupados, en el distrito hay 111 mil personas que se ven atravesados por alguna problemática laboral.

Continuar Leyendo

País

Plazo fijo: cuánto pagan los bancos por depositar $ 1 millón a 30 días

Los bancos digitales y compañías financieras encabezan el ranking de plazos fijos con tasas que superan el 23% anual

El mercado de depósitos a plazo fijo en pesos mostró una marcada dispersión en las tasas que ofrecen los bancos argentinos. El seguimiento de las condiciones vigentes en las principales entidades permite observar cómo la brecha entre los bancos de mayor tamaño y aquellos digitales o regionales se amplió en las últimas semanas, en un contexto donde la tasa promedio del sistema descendió a valores históricamente bajos. Esta situación impactó de forma directa en los rendimientos obtenidos por los ahorristas que inmovilizaron fondos a 30 días.

Los datos actuales muestran que la tasa promedio de los plazos fijos a 30 días para personas humanas se ubicó en torno al 19% en los primeros días de junio de 2026, según la serie histórica registrada. Este valor representa una caída significativa respecto de los promedios de meses anteriores, cuando el sistema llegó a ofrecer tasas superiores al 30% anual e incluso alcanzó un pico de 49,14% a principios de septiembre de 2025. Desde entonces, el descenso se acentuó y la tasa promedio bajó de manera sostenida, acompañando los cambios en la política monetaria y la reducción de la inflación mensual.

La comparación entre las tasas actuales y las informadas en semanas previas permite observar el retroceso generalizado en el costo de oportunidad para los depositantes. Por ejemplo, Banco de la Nación Argentina ofrece una tasa máxima de 19%, que arroja un rendimiento de $1.015.616,44 por cada millón de pesos colocado a 30 días. La semana pasada, esta entidad mantenía la misma tasa, y hace un mes el promedio del sistema aún se encontraba por encima del 24%, reflejando una caída de más de cinco puntos en apenas cuatro semanas.

En el caso de Banco de Galicia y Buenos Aires S.A., la tasa máxima vigente es 15%, con un rendimiento de $1.012.328,77, mientras que Banco BBVA Argentina S.A. paga 18,75% y permite alcanzar $1.015.410,96. Banco Santander Argentina S.A. se ubicó en el extremo inferior, con una tasa de 14,5% y un saldo final de $1.011.917,81. Todos estos bancos integran el grupo de entidades tradicionales y de mayor volumen de depósitos, donde las tasas sufrieron bajas pronunciadas durante el último mes.

Por su parte, Banco de la Provincia de Buenos Aires anunció un incremento y paga actualmente una tasa máxima de 21%, lo que eleva el rendimiento de un millón de pesos a $1.017.260,27. Este aumento contrasta con los valores informados por otros bancos públicos y privados del mismo segmento, cuyos ajustes resultaron menos marcados. Banco Macro S.A. paga 18,5% ($1.015.205,48), mientras que Industrial and Commercial Bank of China (Argentina) S.A.U. otorga 17,2% ($1.014.136,99) y Banco de la Ciudad de Buenos Aires se mantiene en 17% ($1.013.972,60). Banco Patagonia S.A. informó una tasa de 16% ($1.013.150,68) y Banco Credicoop Cooperativo Limitado estableció su tasa máxima en 17,5% ($1.014.383,56).

El segmento de bancos digitales, regionales y compañías financieras volvió a mostrar las mejores condiciones del mercado. Banco Meridian S.A.Banco Voii S.A.Crédito Regional Compañía Financiera S.A.U. y Reba Compañía Financiera S.A. ofrecen tasas de 23%, lo que permite que un depósito de $1 millón alcance $1.018.904,11 en solo 30 días. Banco Bica S.A. y Banco CMF S.A. pagan 22%, con rendimientos de $1.018.082,19 cada uno. En tanto, Banco de la Provincia de Córdoba S.A. paga 20,75% ($1.017.054,79) y Banco Hipotecario S.A. subió su tasa a 21,5% ($1.017.671,23).

Otros bancos regionales y digitales, como Banco del Sol S.A.Bibank S.A.Banco Mariva S.A. y Banco Dino S.A., se ubicaron entre 20% y 21%, con saldos que superan los $1.017.000 por millón invertido. Banco Comafi Sociedad AnónimaBanco del Chubut S.A.Banco de Comercio S.A.Banco de Formosa S.A.Banco Julio Sociedad AnónimaBanco Masventas S.A., y Banco Provincia de Tierra del Fuego ofrecieron tasas que oscilan entre 17% y 19%, con rendimientos en el rango inferior del mercado.

La dispersión entre las tasas más altas y más bajas volvió a superar los ocho puntos porcentuales. Para un ahorrista, esto representa una diferencia de más de $7.000 en el rendimiento mensual por cada millón de pesos, según el banco elegido. Así, mientras Banco Santander Argentina S.A. paga $1.011.917,81, los bancos líderes del segmento digital y regional otorgan $1.018.904,11. La diferencia se amplía si el monto depositado es mayor o si se reinvierte el capital durante varios meses consecutivos. Infobae

Continuar Leyendo