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UN PUNTO QUE SUMA
10 de julio de 2022
El primer equipo de Círculo Deportivo de Cmte N. Otamendi cambió la imagen en un choque clave, porque estaba golpeado por la derrota como local frente a Estudiantes de San Luis, y enfrentaba al líder de la Zona Sur que venía de ganar en Monte Maiz. Sin embargo, concentrado, metido, sin dejar espacios para sorpresas, consiguió un empate 0 a 0 ante Olimpo de Bahía Blanca en la primera fecha de la segunda rueda del Torneo Federal A y se mantiene fuera de la zona del descenso.
Círculo sabía que jugaba contra el mejor equipo de la Zona y, quizá, de la categoría, pero intentó sorprenderlo de entrada, le puso mucha gente en ataque y lo fue a buscar. Y la primera fue con un cabezazo de Ramírez que picó y Villar sacó con esfuerzo al córner. Esa fue la única neta que tuvo el Papero, después hubo aproximaciones que no se terminaron de concretar porque los centrales de Olimpo, con lo justo, desactivaron contras que tenían buen destino y se falló en el último pase. El partido era entretenido, el local estaba muy concentrado, tratando de no dejar espacios, pero igual sufría porque enfrente había jugadores de jerarquía que aparecían en cualquier momento.
Casi una pelota parada, otra vez, le da un dolor de cabeza a Círculo, pero Tomás Casas voló sobre su derecha y descolgó del ángulo el cabezazo de Capraro. A partir de ahí, no volvió a pasar mayores zozobras en el juego aéreo, pero sufrió cuando la visita logró juntar pases, unir mediocampistas con delanteros y poner a Brian Guille de frente al arco. El «10» se acomodó por derecha, se acomodó hacia dentro y buscó el segundo palo de Casas: cerca. El otamendino que juega en los de Bahía, también probó de afuera con un zurdazo que le picó antes al arquero y respondió bien sacando al córner, y Amarilla aprovechó un rechazo fallido de Saín, la agarró de sobre pique y la pelota pasó cerca del ángulo derecho. Cada vez que se metió al área, la defensa se encargó de despejar con solidez.
La mitad del trabajo estaba hecho, pero quedaba mucho por delante. Lo más importante, es que volvió igual de metido tomó nuevamente el protagonismo en el arranque, con una buena acción de Avallay en primera instancia, que después se engolosinó y remató muy desviado cuando esperaban Enriquez y Benítez libre por el medio. El trabajo del mediocampo era clave, García y Rodríguez eran los abanderados de la presión, acompañados por los externos que cumplían la doble función depende si el equipo atacaba o defendía. Un centro de Benítez fue de claro peligro, cruzó toda el área chica, no llegó Ramírez por el medio y Enriquez por atrás.
El Papero seguía haciendo las cosas bien y se notó en los cambios de Mayor, que a los 20′ metió tres de golpe para tratar de darle mayor juego al equipo de mitad de cancha en adelante. Sin embargo, el juego estaba muy parejo y no había situaciones en los arcos. Un remate mordido de Amarilla que se fue a dos metros del palo izquierdo de Casas, fue lo más incisivo de Olimpo en ese tramo. Un partido que venía tranquilo se calentó con un golpe sin pelota de Guille a Vilanoba que, encima, quedó fuera de la acción y Amarilla casi abre el marcador con un remate de afuera que se desvió. Pero no hubo tiempo para más, Círculo aguantó con autoridad, la visita no pudo romper y el juego terminó con el marcador en blanco.
Síntesis
Círculo Deportivo (0): Tomás Casas; Juan Motroni, Cristian Sain y Facundo Vilanoba; Lucas Verón, Néstor García, Enzo Benítez, Ramiro Rodríguez y Gonzalo Ramírez; Alejandro Avallay e Imanol Enriquez. DT: Roberto González.
Cambios: ST 27′ Martín Lucero por Benítez y 43′ Nahuel Luna por Enriquez.
Olimpo (Bahía Blanca) (0): Guido Villar; Agustín Bellone, Nicolás Capraro, Martín Ferreyra y Juan Perotti; Cristian Amarilla, Claudio Cevasco, Diego Ramírez y Abel Méndez; Braian Guille y Nelson Da Silva. DT: Carlos Mayor.
Cambios: ST 20′ Luis Vila, Ivo Di Buo y Nadir Hadad por Da Silva, Ramírez y Méndez, 30′ Gustavo Mendoza por Bellone.
Goles: No hubo
Incidencias: No hubo.
Árbitro: Bryan Ferreyra, de Venado Tuerto.
Foto: Martín Angelini / Prensa Círculo
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Cavani ya es historia en Boca
Edinson Cavani se va de Boca. El emblemático goleador uruguayo, quien no iba a ser tenido en cuenta por Rodolfo Arruabarrena, acordó la rescisión de su contrato (que era hasta diciembre de este 2026). Se marcha del club sin haber conquistado ningún título en tres años.
El Vasco planifica el plantel del Xeneize y tenía decidido no contar con el experimentado delantero de 39 años, quien estuvo afectado por diferentes lesiones y molestias físicas a lo largo del semestre.
Hace una semana, el Matador decidió someterse a otro bloqueo en la zona lumbar, para así poner punto final a los dolores que le impidieron jugar en 2026. Como mínimo, tiene por delante un mes y medio de recuperación, y su plan era regresar y volver a jugar para Boca.
Sin embargo, al no ser tenido en cuenta por el nuevo entrenador, finalmente rescindirá su contrato con el club: ya hay acuerdo de palabra entre las partes y le pondrá fin a su ciclo en el Xeneize.
Edinson Cavani había llegado a Boca como refuerzo estrella a mediados de 2023. En total, disputó 81 partidos (solo 27 completos), marcó 28 goles y dio 3 asistencias. El uruguayo, quien fue parte del equipo que llegó a la final de la Libertadores 2023, se marchará del Xeneize tras un ciclo con más pena que gloria y sin haber conquistado ningún título.
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Portada digital del día 17/6/2026
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SUPER MESSI
Hay récords que parecen inalcanzables. Marcas destinadas a permanecer intactas durante generaciones. Pero cuando Lionel Messi está de por medio, hasta las páginas más intocables de la historia terminan reescribiéndose.
La noche del debut argentino en el Mundial 2026 quedará grabada por mucho más que una goleada. Con los tres goles que le marcó a Argelia, el capitán de la Selección argentina alcanzó los 16 tantos en Copas del Mundo y se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales, una cima reservada para muy pocos elegidos y que ahora lleva su nombre.
La conquista tiene un valor simbólico enorme. Durante años, la tabla fue encabezada por el alemán Miroslav Klose, quien había alcanzado los 16 goles en 24 partidos repartidos en cuatro Copas del Mundo. Ahora, Messi llegó a esa cifra en 27 encuentros y en su sexta participación mundialista, completando otra hazaña para una carrera que parece no tener techo.
El camino comenzó hace exactamente veinte años. En Alemania 2006, un joven de apenas 18 años anotó su primer gol mundialista frente a Serbia y Montenegro. Desde entonces atravesó alegrías, frustraciones, finales perdidas, desilusiones y finalmente la gloria máxima en Qatar 2022. Cada Mundial dejó una huella. Cada torneo sumó un capítulo a una historia que hoy encuentra otro momento inolvidable.
Su recorrido goleador refleja también su evolución como futbolista y líder. Marcó un tanto en 2006, no pudo convertir en Sudáfrica 2010, anotó cuatro veces en Brasil 2014, sumó uno en Rusia 2018, brilló con siete goles en Qatar 2022 y abrió el Mundial 2026 con un triplete que lo elevó a la cima absoluta.
Detrás quedaron nombres que durante décadas representaron la excelencia del fútbol mundial. El brasileño Ronaldo Nazário aparece con 15 goles, mientras que el alemán Gerd Müller acumuló 14. Más atrás figuran leyendas eternas como Pelé, que convirtió 12 tantos en cuatro Mundiales, y Just Fontaine, autor de 13 goles en una sola edición, la de Suecia 1958.
La magnitud del logro también se entiende por los protagonistas a los que supera. Messi no solamente alcanzó registros históricos: los hizo convivir en una misma carrera. Es campeón del mundo, máximo goleador histórico de la Selección argentina, máximo asistidor, el jugador con más partidos en la historia de los Mundiales y ahora también el máximo artillero de la competencia más importante del fútbol.
Lo extraordinario es que la historia sigue escribiéndose. En su sexto Mundial y después de haber conquistado todos los títulos posibles, Messi continúa encontrando nuevas metas para derribar. Como si el fútbol se negara a despedirse de él.
Por eso el récord trasciende los números. Los 16 goles son apenas una cifra. Lo verdaderamente inmenso es el camino recorrido para alcanzarlos. Un recorrido que comenzó con un chico de Rosario persiguiendo una pelota y que hoy lo encuentra en la cima más alta del deporte.
La historia de los Mundiales tiene nuevo dueño. Y para millones de argentinos, también tiene el rostro de una emoción que parece no terminar nunca.

