País
Déficit habitacional: 10 % de la población habita en casas precarias
26 de mayo de 2022
La insuficiencia de viviendas adecuadas y la vulnerabilidad del hábitat son reflejo de la difícil situación económica y social que vive buena parte de la población argentina. El déficit habitacional es la cifra que refleja las deficiencias en una vivienda y cubre desde la ausencia total de vivienda a la carencia de condiciones que aseguren una vida digna.
Según un informe sobre condiciones de vida publicado en mayo de 2021 por el Indec, en base a la Encuesta Permanente de Hogares, casi el 10 % de la población habita en casas hechas con materiales de calidad insuficiente.
Más de un millón de personas en Argentina viven en situación de hacinamiento crítico, es decir, con más de tres habitantes por cuarto. Otro estudio publicado recientemente por Argentina Green Building Council (AGBC), ONG líder a nivel regional en la difusión y aplicación de estrategias que buscan acelerar la sustentabilidad y fomentar la transformación en el sector de la construcción del país y realizado durante la etapa del aislamiento por pandemia, evidencia que 1 de cada 5 hogares argentinos son de calidad de materiales insuficiente o parcialmente insuficiente y 1 de 4 niños vive en viviendas precarias.
El estudio también refleja que la mayoría de los edificios están construidos con prácticas y códigos de edificación con mínimos estándares de seguridad, de calidad ambiental interior y de habitabilidad que garanticen la protección contra el frío, humedad, calor, lluvia, viento, etc. Si tan solo el 1,7% de las viviendas deficitarias se renovaran adecuadamente cada año, en 2050 el número de hogares con humedad se reduciría a la mitad y las enfermedades respiratorias podrían disminuir en un 10% en los habitantes del total de hogares.
Para revertir esta situación hay dos actores clave. El mercado de la construcción por un lado que debería contribuir con la reducción del déficit habitacional, preservando el bienestar y la calidad de vida de los habitantes de una vivienda a través de diferentes estrategias constructivas. “Sin dudas es el momento de avanzar hacia una construcción más sustentable, que demande menores recursos y logre una vivienda con un menor consumo de energía”, destaca la Arq. Silvina López Planté, integrante del grupo de instituciones por el etiquetado energético de viviendas.
Según estas instituciones la aislación térmica eficiente impactaría directamente en el déficit habitacional mejorando la calidad de vida de los habitantes mediante un mejor confort térmico, mejor habitabilidad, mejores condiciones en los ambientes para la salud de quienes habitan, mayor vida útil de la vivienda, y reduciendo el consumo de combustibles destinados a calefaccionar y refrigerar, logrando ahorros de energía de hasta un 70%.
Por otra parte, está el gobierno y las políticas públicas, que a la hora de construir viviendas sociales deberían garantizar las mejores condiciones de habitabilidad, orientadas a mejorar los estándares de sustentabilidad, reduciendo el IPE (Índice de Prestaciones Energéticas).
El Índice de Prestaciones Energéticas es un valor característico de la vivienda que representa el requerimiento de energía primaria que necesita una normal utilización de la misma, durante un año y por metro cuadrado de superficie, para satisfacer las necesidades de calefacción en invierno, refrigeración en verano, producción de agua caliente sanitaria e iluminación. Según resultados del informe de AGBC, solo el 2,0% del presupuesto nacional de 2021 incluyó el mejoramiento de viviendas en el país.
Es por esta razón que la Etiqueta de Eficiencia Energética de Viviendas se vuelve una herramienta clave para establecer los estándares de edificación en un país y así poder tomar las decisiones necesarias para revertir esta situación de déficit. La etiqueta determina el nivel de eficiencia energética de una propiedad.
Es un documento en el cual figura la Clase de Eficiencia Energética, (escala de letras, desde la “A” hasta la “G”) asociada a un rango de valores del Índice de Prestaciones Energéticas (IPE). La etiqueta es una herramienta clave de decisión tanto para operaciones inmobiliarias, la evaluación de nuevos proyectos o realizar intervenciones en viviendas existentes y lograr reducir el déficit.
“Si la construcción masiva de viviendas, generada para resolver el “déficit habitacional”, no cuenta con los adecuados criterios de confort, sustentabilidad y calidad de vida, no hace más que generar malas condiciones de vida, que luego van a necesitar intervenciones para su mejora o su eliminación”, agrega López Planté.
“Construir viviendas porque sí no soluciona los problemas de déficit habitacional, sino es un nunca acabar, un círculo vicioso que lo que hace es que rápidamente esas viviendas sean deficitarias en sus prestaciones, que presenten patologías y que deban tener un mantenimiento más seguido que muchas veces se deja de lado por otras prioridades”, concluye.
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Charly se recupera
Charly García continúa internado y se recupera “favorablemente” de una cirugía de riñón a la que fue sometido, a los 74 años, el pasado martes 21 de abril.
Según el comunicado oficial, el artista ingresó a quirófano de forma programada en el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento (IADT).
La operación se realizó según lo previsto y el intérprete “se encuentra bien, evoluciona favorablemente y se recupera en una habitación común, sin presentar complicaciones hasta el momento”, informaron fuentes autorizadas.
Además, el artista no requirió diálisis en ningún momento, ni ninguna intervención adicional fuera de las habituales para este tipo de procedimiento
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Nueva caída de ventas en super, mayoristas y centros de compras
Las ventas en supermercados, autoservicios mayoristas y centros de compras retrocedieron en febrero según los datos del Indec: en términos reales, los supermercados registraron una caída interanual del 3,1%, los mayoristas, 1,2%, y los shoppings, 2,1%. En valores corrientes, todos los canales evidenciaron subas por debajo de la inflación: los supermercados alcanzaron $ 2,21 billones (23,5%), los mayoristas $ 329.001 millones (23,6%) y los centros de compras $ 495.867 millones (17,9%).
Siempre de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos, en la comparación con marzo las ventas en supermercados subieron 0,3%, pero en los mayoristas hubo un retroceso de 0,7%, en tanto que en los shoppings la retracción fue del 1,8%. En el acumulado anual, -2,1%, +0,1% y -1,1%, respectivamente.
En el caso de los supermercados, el descenso real del 3,1% interanual se da en un contexto donde algunos rubros muestran fuertes aumentos nominales, como carnes (+46,9%) y frutas y verduras (+37%). El comportamiento de los medios de pago marca una tendencia clara: las tarjetas de crédito concentraron el 43,6% de las ventas, consolidándose como la principal herramienta de financiamiento del consumo.
Por su parte, los autoservicios mayoristas mostraron una caída más moderada en términos reales (-1,2%), lo que sugiere una leve resistencia de este canal frente a la contracción del consumo. Con ventas por más de $ 329.000 millones, el segmento continúa captando tanto a comerciantes como a consumidores finales que buscan precios más bajos y compras en volumen.
Dentro de los mayoristas, el rubro almacén representó el 42,6% de las ventas, seguido por artículos de limpieza y perfumería (26,4%), lo que da cuenta de un consumo enfocado en bienes esenciales. A su vez, el fuerte aumento de productos como carnes (+62,2%) muestra nuevamente el peso de la inflación en la estructura de ingresos del sector.
En cuanto a los centros de compras, la caída del 2,1% interanual en términos constantes confirma que el consumo en bienes no esenciales continúa siendo el más afectado. La mayor participación en ventas se concentró en indumentaria y accesorios (46,9%), seguida por el patio de comidas (19,9%), lo que indica que, aun en un contexto restrictivo, ciertos consumos vinculados al esparcimiento mantienen cierta tracción.
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ADEPA expresó ‘máxima preocupación’ por restricción a la prensa
Frente a la restricción de ingreso de periodistas a la sala de prensa de la Casa Rosada, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) expresa su “máxima preocupación” ante lo que considera “una medida intempestiva que no reconoce antecedentes en la vida democrática argentina".
En un comunicado compartido por la entidad en las últimas horas, se afirma que “la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) manifiesta su máxima preocupación por la decisión del Gobierno nacional de restringir el ingreso de todos los periodistas acreditados a la Casa Rosada, una medida intempestiva que no reconoce antecedentes en la vida democrática argentina”.
El texto continúa: “El acceso de los periodistas a la sede del Poder Ejecutivo constituye una práctica institucional consolidada a lo largo del tiempo, que nunca fue interrumpida de manera generalizada, y que resulta esencial para garantizar el derecho de la sociedad a recibir información sobre los actos de Gobierno”.
De ese modo, ADEPA advierte que “la existencia de una investigación judicial en curso, así como eventuales denuncias vinculadas a hechos específicos, no justifican la adopción de medidas de carácter general que afectan el normal ejercicio del periodismo ni deben derivar en restricciones colectivas que limiten el acceso a la información pública”.
La decisión, además, “impacta directamente sobre la libertad de expresión y el derecho a la información, pilares fundamentales del sistema democrático”.
En el cierre del comunicado, ADEPA insta a las autoridades a “revisar de manera urgente esta medida y a restablecer las condiciones habituales de trabajo para los periodistas acreditados, en resguardo de la transparencia institucional y del pleno ejercicio de la libertad de prensa”.

