País
Se necesita $ 95.260 para no caer debajo de la línea de la pobreza
18 de mayo de 2022
El costo de los productos que integran la canasta básica alimentaria (CBA) subió 6,7% en abril, lo que determinó que una familia conformada por dos adultos y dos hijos menores necesitara percibir ingresos por $42.527 para no caer en la indigencia, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En tanto, el costo de la canasta básica total (CBT) marcó un incrementó de 6,2% en abril, con lo que una familia integrada tipo debió contar con ingresos por un monto total estimado en $95.260 para no caer debajo de la línea de la pobreza, añadió el organismo en su informe mensual.
Según el Indec, las variaciones interanuales de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) se ubicaron en 59,4% y 51,3%, respectivamente.
La diferencia entre una canasta -conformada esencialmente por alimentos- y otra radica esencialmente en que las tarifas de los servicios públicos y el transporte tuvieron escasos aumentos.
En marzo pasado, el costo de la canasta básica alimentaria había subido 6,5% hasta un monto de $39.862, mientras que la canasta básica total registró un aumento de 7% hasta un monto total de $89.690.
La semana pasada, la Dirección General de Estadística y Censos del Gobierno porteño había informado que en abril una familia de cuatro miembros que habita en la Ciudad de Buenos Aires necesitó por lo menos $52.169,48 para no estar en condiciones de indigencia, $95.268,16 para no revestir en la pobreza y $147.135,81 para ser considerada de clase media.
De esa forma, los gastos de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) de CABA, que marcan el límite de la indigencia, tuvieron el mes pasado un aumento de 5,17%, que llegó a 59,06% en el acumulado de los últimos doce meses.
En tanto, en el caso de la Canasta Básica Total (CBT), que establece el tope de la pobreza, el incremento mensual fue de 5,31% y el interanual de 54,70%, mientras que la Canasta Total (CT), que en diferentes proporciones delimita al sector medio frágil, la clase media y los sectores acomodados, subió 5,30% en el mes y 56,73% en relación con marzo del año pasado.
Por otra parte, el organismo nacional informó también la semana pasada que el índice de precios al consumidor (IPC) registró en abril un avance de 6%, con una suba de 5,9% en Alimentos y bebidas no alcohólicas.
La suba de Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la que tuvo en ese mes la mayor incidencia en todas las regiones.
Dentro de esta división se destacó el aumento de Carnes y derivados; Pan y cereales; y Leche, productos lácteos y huevos.
En el otro extremo se ubicaron Frutas y Verduras, tubérculos y legumbres, que fueron los de menor incidencia, con caídas incluso en algunas regiones.
En el rubro Alimentos y Bebidas no alcohólicas del IPC del Indec las principales subas se dieron en Aceites y Pan y Cereales, con incrementos de entre 8% y 15% según la región, seguido por Carnes y derivados y Lácteos, con aumentos de entre 5% y 7%.
Estos segmentos “fueron los más afectados por la suba de precios internacionales de los principales commodities durante los últimos meses, debido a la sequía, pero también al conflicto bélico” entre Rusia y Ucrania, señalaron en esa oportunidad desde el Ministerio de Economía de la Nación.
País
La estabilidad económica no alcanza para mejorar las condiciones de vida
La Fundación Mediterránea señala que si bien la macro comenzó a ordenarse, el empleo todavía no acompaña. El desempleo se mantuvo cerca del 8%, la subocupación aumentó y la presión laboral alcanza al 23,6% de quienes trabajan o buscan trabajo, más de 5,3 millones de personas, se explica.
La estabilización de la macroeconomía no garantiza por sí misma una mejora en las condiciones de vida de la población. Así lo señala un informe de la Fundación Mediterránea, que sostiene que el mercado de trabajo argentino presenta una estructura marcada por la disparidad que impide que el ordenamiento de las variables económicas generales impacte de forma automática en el bienestar social.
En esa línea, se asegura que durante el primer trimestre de 2026, los indicadores laborales muestran un escenario de estancamiento en la creación de puestos de trabajo de calidad, donde la estabilización de la inflación y las cuentas públicas no se ha traducido aún en un fortalecimiento de los ingresos o de la seguridad social para los trabajadores.
Los datos oficiales indican que la tasa de desempleo se situó en el 7,8%, lo que representa a 1,8 millones de personas sin ocupación, una cifra similar al 7,9% registrado en el mismo periodo del año anterior. No obstante, la subocupación subió del 10,0% al 11,1%, afectando a 2,5 millones de ciudadanos que trabajan menos horas de las que necesitan.
Al sumar a quienes tienen empleo pero buscan activamente otro, la presión laboral total alcanza al 23,6% de la población económicamente activa; es decir, a más de 5,3 millones de personas.
El informe sostiene que "la heterogeneidad que exhibe el mercado laboral argentino pone de manifiesto que la estabilización macroeconómica, aun siendo un paso indispensable, no garantiza por sí misma una mejora en las condiciones de vida". En ese sentido, resalta que la persistencia de los niveles de presión sobre el mercado de trabajo refleja una dificultad estructural que va más allá de los indicadores de crecimiento general.
El análisis de los datos del primer trimestre de 2026 revela que la tasa de informalidad llegó al 44,2% de los ocupados, lo que equivale a 9,2 millones de trabajadores sin aportes ni beneficios sociales. Esta situación se agrava con la pérdida de 100.000 puestos asalariados en el sector privado y 21.000 en el sector público, mientras que el número de monotributistas creció en 90.000 personas en un año.
“El desafío ya no pasa solamente por generar empleo, sino también por mejorar su calidad”, sostiene el trabajo realizado por Laura Caullo y Guadalupe Galíndez.
La presión laboral funciona como un indicador de la insuficiencia de los ingresos actuales. El reporte explica que, mientras una proporción considerable de la población necesite buscar más horas de trabajo o ingresos adicionales para cubrir sus necesidades, los beneficios del orden macroeconómico no llegarán al consumo familiar.
Por esta razón, consideran que la presión laboral es una variable central para evaluar la eficacia de la gestión económica de los gobiernos nacionales y provinciales. A nivel geográfico, la situación es dispar. En ocho provincias, la presión laboral supera el promedio del país.
En los partidos del Gran Buenos Aires, el problema se concentra en el desempleo y la alta competencia por puestos de trabajo debido a la densidad de población. En cambio, en provincias como Río Negro, Santiago del Estero, Formosa y Chubut, existe una menor presión laboral, pero esto convive con altas tasas de inactividad.
Esto significa que una parte importante de la población ni siquiera busca incorporarse al mercado de trabajo, lo que no indica salud laboral sino una falta de participación económica.
El informe concluye que la recuperación económica de Argentina depende de su capacidad para ofrecer oportunidades laborales reales y sostenibles.
Utilizando una analogía con el fútbol, el estudio señala que "los campeonatos no se ganan sólo con una defensa ordenada, también hacen falta jugadores capaces de convertir".
De esta manera, el mantenimiento del orden macroeconómico se asocia con la defensa, pero son "el empleo de calidad y los ingresos quienes terminan definiendo el resultado" del partido económico para la sociedad. (NA)
País
Cae la industria, pero hay señales de rebote
La actividad industrial cayó 0,3% anual en mayo, pero anotó un crecimiento mensual desestacionalizado de 1,3%, según un estudio privado. Con este resultado, el sector acumula una baja de 2,3% en los primeros cinco meses de 2026.
El nivel de actividad de mayo es el más alto en lo que va del año y se ubica 2,3% por encima de los valores de diciembre pasado en la medición sin estacionalidad. Sin embargo, el desempeño entre los distintos rubros manufactureros se mantiene dispar.
Según el Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por el Centro de Estudios Económicos de Orlando Ferreres, los resultados del quinto mes del año sugieren que "el piso puede haber quedado atrás".
Recibí los Newsletters de La Nueva sin costoRegistrar
En el desglose por sectores, Maquinaria y equipo registró la mayor contracción anual con un 14,6%, influenciada por una baja del 21,5% en la producción automotriz.
En el extremo opuesto, el rubro de Refinerías creció 10,9% y el de Alimentos aumentó 3,6%, donde la producción de aceites subió 11,1% anual. Por su parte, Metales básicos anotó una suba de 2,9%, cortando una racha de tres meses consecutivos de caída.
Hacia adelante, el informe proyecta que la "mejora de los datos macro que se están comenzando a ver repercuta en una recuperación de la demanda interna", funcionando como motor para el avance de la producción de manufacturas”.
Detalles
- Alimentos, Bebidas y Tabaco: El sector marcó en mayo un aumento de 2,6%, acumulando una baja de 0,9% para los cinco meses transcurridos de 2026. De forma similar a lo ocurrido en abril, la producción de aceites (+11,1% i.a.) impulsó al sector, mientras que la faena bovina (-11,3% i.a.) y la avícola (-10,1% i.a.) compensaron negativamente.
- Maquinaria y Equipo: En mayo el sector registró una contracción de 14,6%, acumulando para los primeros cinco meses del año una pérdida de 16,2%, manteniéndose como el sector de mayor caída de 2026. En cuanto a la producción automotriz, Adefa informó para mayo una caída de 21,5% en la comparación anual.
- Metales básicos: El sector de metales básicos anotó una suba de 2,9% en la comparación anual, cortando con tres meses de cifras negativas, impulsado por los buenos números de producción de hierro primario (+20,4%) y acero crudo (+14,0%), subas aplacadas por las contracciones observadas en la elaboración de laminados terminados en caliente (-1,8%) y terminados en frío (-11,5%).
- Minerales no metálicos: El sector de minerales no metálicos registró una baja de 2,9% durante mayo, acumulando una caída de 3,9% para el año en curso. El detalle de despachos que informa la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland, se registra una baja en las entregas de cemento de 3,3% en la comparación anual.
País
La visita del papa León XIV duraría tres días en Argentina
La posibilidad de que el papa León XIV visite Argentina este 2026 cobró fuerza luego del anuncio de su próximo viaje a Perú en noviembre. Su gira por América Latina duraría unas dos semanas. En el país se estima que estaría unos tres días. Aún se espera la confirmación oficial del Vaticano.
La gira internacional más reciente del Sumo Pontífice fue en España.https://00132f48ddc138d43e8b4d71694bbd38.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html
El viaje de León XIV se extendería por diez días en Perú, tres en la Argentina y uno y medio en Uruguay. “Aunque falta la confirmación oficial, es lo que se rumorea en el Vaticano y a mí me lo han dicho de varios lados”, contó el obispo castrense Santiago Olivera, citado por La Nación. Este miércoles saludó al Sumo Pontífice al final de la audiencia general.
“Fue breve el saludo porque estaba con las fuerzas de paz, le dije que lo esperamos y me dijo ‘veremos’ con una sonrisa casi cómplice”, afirmó Olivera al medio de Buenos Aires. “Aún falta el anuncio, falta lo técnico, aunque aquí lo dicen con bastante fuerza, con mucha probabilidad”, agregó.
La eventual llegada de León XIV sería la primera visita de un Papa a la Argentina en casi cuatro décadas. El último pontífice en recorrer el país fue Juan Pablo II, quien estuvo en 1982 y nuevamente en 1987, con multitudinarias celebraciones en Buenos Aires.
Ante la posibilidad de una misa masiva, la dirigencia de River Plate ofreció el estadio Monumental como sede para un encuentro con miles de fieles.
“Todavía no nos llegó ninguna información oficial. Ojalá pronto tengamos alguna confirmación”, expresó el arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo.
Por su parte, el propio Javier Milei dijo que era «altamente probable» que León XVI venga a Argentina.

