Deportes
Fernando Aguerre, el padre del surf olímpico
12 de enero de 2022
El “idealista práctico” marplatense revela por qué el surf impactó tanto en Tokio, superando a deportes tradicionales, y ahora fue confirmado de forma permanente en los Juegos. También analiza el auge de su amada actividad.
Donde había 20 surfistas, hoy hay 40. Donde había 50, hay 100. Mar del Plata, además de una ciudad hermosa, es la Capital argentina del Surf y cada día se nota más. Cuando uno desanda el camino que recorre la costa de la ciudad observa muchas tablas arriba y dentro de los vehículos. Se nota un crecimiento exponencial de las personas que hay en las decenas de spots con buenas rompientes que ofrece las playas, desde Constitución hasta Miramar pasando por la ascendente Chapadmalal. No hay un surfista promedio, un estereotipo como el mito podría sugerir. En el agua se ven personas de todo tipo: hombre, mujeres, grandes y chicos. Está claro que la pasión del surf se ha metido en el cuerpo de muchos. “En la playa estamos, por un lado, los surfistas y, por el otro, el resto de la gente a la que le encantaría poder surfear”, desafía Fernando Aguerre, cuando intenta explicar la atracción que genera el deporte que ama, el mismo que llevó -cuando nadie lo creía posible-, a ser olímpico, hace meses, en Tokio.
“El crecimiento se nota en Mardel y en toda la costa argentina, pero también en el mundo. Porque el surf no sólo es un deporte, también es una actividad y un estilo de vida. Que no tiene que ver sólo con cómo te vestís o qué aspecto tenés, sino con lo que te hacen las olas en el cuerpo, la mente y el alma. Ir a surfear te cambia: salís del agua y no sabés qué pasó… Por años pareció que esta sensación era parte de una charla de fanáticos surfistas, pero ahora ya hay estudios, como el de la International Surfing Therapy Association. También hay médicos de organizaciones públicas y estatales en otros continentes, que recetan al surf para enfermedades o problemas, como el autismo, el vértigo, el miedo, la falta de confianza y hasta para gente que estuvo en situaciones traumáticas, como los ex combatientes de guerra. Esto no es del todo nuevo, hace 100 años la gente iba a darse baños de mar y, por caso, sabíamos que las sales del mar cicatrizaban heridas. Pero hoy tenemos claro que esas propiedades curativas van más allá del cuerpo, entendemos mejor por qué la gente va al mar. Allí hay algo que atrae, que hace que las personas vayan a jugar con las olas. El jugar es bueno, imagínate en un ámbito curativo… Por eso el surf crece tanto.
-¿Que el surf haya llegado a los Panamericanos y a los Juegos Olímpicos potenció esta popularidad?
-Mirá, si bien la gran mayoría de los surfistas no compite en campeonatos, su realización populariza y visualiza el deporte. Es una larga remada, desde aquellos primeros torneos que organicé a fines de 1978 en Mar del Plata hasta esta llegada a los Panamericanos y los Juegos Olímpicos. Todo ayudó a popularizar el deporte. Estos logros para mí nunca fueron un fin en sí mismo, sino un medio para que las personas entiendan lo vital de un mar sano. Mi esperanza es que sirve para que las comunidades entiendan que hay que dejar de tratar a los océanos como un basurero. Esto debe parar porque si se acaba el mar, nos acabamos nosotros.
Es imposible, al hablar de Tokio, no volver atrás en el proceso de una conquista en la que tal vez sólo Aguerre creía. “Algunos me llaman el padre del surf olímpico. Es verdad que lo lideré, pero fue el Duke Kahanamoku (NdeR: hawaiano que disputó cuatro Juegos Olímpicos como nadador y ganó tres medallas de oro). El lo pidió en 1920 pero nadie se puso al frente de la idea. Pero a mí me hizo pensar que era hora de hacerlo. El problema es que no había un proceso claro de cómo lograr insertar nuevos deportes en los Juegos. No tenía un plan ni sabía adónde ir”, relata. En 2008, en una reunión de federaciones deportivas a la que no había sido invitado pero ingresó casi de casualidad, Aguerre mostró los dientes. Y sus ideas, claro. “Les dije ‘¿ustedes conocen los X Games, donde están los deportes jóvenes? Se los perdieron porque se durmieron. Ahora tienen una nueva oportunidad. Hay muchos deportes tradicionales que ya no le interesan a la gente, es necesario un cambio’. De repente, yo les estaba diciendo cómo debían manejar el tema y me miraron como diciendo quién es éste, quién se cree que es… No lo entendían, yo no era parte de su universo. Pensé ‘a estos tipos no les interesa’. Pero de repente uno me dice, ‘espera, necesito presentarte a alguien’ y vuelve con alguien más joven, vestido con onda y nos dice ‘ustedes tienen que hablar’… Era Christophe Dubi, el nuevo Director de Deportes del COI. Me escuchó con atención por una hora y así empezó la nueva ola”, recuerda.
Aguerre pensó que la inserción llegaría en 2009 para entrar a los Juegos de Río 2016, pero el camino resultó más largo y la chance llegó en esa ciudad, pero para entrar a Tokio 2020: “Fue la ola más larga de mi vida, estuve remándola durante 22 años”, remata. Y, cuando llegó el momento, fue soñado. “En el 2020, cuando debieron realizarse los Juegos, no hubo olas de más de 50 centímetros en los días que estaba estipulada la competencia. Para el 2021 necesitábamos un milagro. Y sucedió. Llegó un tifón a Tokio en una época donde no los hay y tuvimos excelentes condiciones de olas. El presidente del COI, Thomas Bach, nos visitó en nuestra sede, estuvo casi tres horas y se fue haciendo el shaka (señal típica del surf con dos dedos) y diciendo aloha (significa hola o adiós en hawaiiano). Ese día le mostramos lo que somos y el valor que le podíamos dar al movimiento olímpico. Durante nuestro almuerzo, mirando las olas, le dije que nosotros no queríamos estar una vez sino mantenernos permanentemente como parte del programa deportivo”, explica.
El 9 de diciembre, el COI fue mucho más allá de lo imaginado, en su búsqueda de modernizar los Juegos: suspendió el boxeo, el levantamiento de pesas y el pentatlón moderno, y al mismo tiempo anunció que el surf (junto al skate y la escalada) quedaría de forma permanente, como soñaba Aguerre. “Es un cambio de paradigma, el mayor de la historia olímpica. Es el pasado versus el futuro. Se los dije hace 13 años y me miraron como si fuera un loco. Pero es así, hay que elegir y el COI eligió. Hoy el surf está en todos lados, hay más de 50 millones de surfistas en el mundo. Hasta los futuros reyes de Noruega y Dinamarca son surfistas. El surf pasó de ser el underdog (el débil o no favorito), el outsider, a poder ser el protagonista del cambio que se viene”, comenta Aguerre, quien no quiere ser llamado “dirigente ni empresario” sino que prefiere definirse como un “idealista práctico, un filántropo y un organizador serial”.
Fernando cuenta que Bach y los dirigentes “quedaron sorprendidos con la camaradería del surf que vieron en Tokio. Luego de la final de mujeres, la campeona y subcampeona estuvieron abrazadas, emocionadas, por 6/7 segundos. El surf genera amor. Y, además, en el COI tienen claro que el surf les ayuda a cambiar el profile de quien mira los Juegos. El promedio era de 54 años y saben que debían bajarlo. Por suerte me escucharon. Fue un trabajo de hormiga, me los fui ganando de a uno, en charlas en el bar, en la cena y el ascensor. Formamos un tejido indestructible que ahora completaremos con un informe que preparamos, con los muy fuertes números de redes sociales durante Tokio. Les demostraremos el retorno de la inversión que hicieron con nosotros”, explica.
Tanta confianza le tienen a Aguerre y a la ISA que para París 2024 aceptaron que, por segunda vez en la historia, un deporte se dispute en otro continente. No fue fácil, pero el presidente de la ISA logró que se dispute en Tahití, en la mítica ola de Teahupoo, una de las rompientes más desafiantes del mundo. “Es algo revolucionario. Sólo pasó una vez, en Melbourne 56, en equitación por el difícil traslado de los caballos. Esto habla de la flexibilidad del COI ante un mundo cambiante. Como se vienen deportes que son muy convenientes pero las condiciones no son las ideales en ese país o ciudad, aceptan llevarlo a otro. Chopo, como le dicen (Tehaupoo en tahitiano)m tiene olas míticas en esa época y, además, será el retorno del surf a la Polinesia. Ahí nació la cultura que un día desembarcaría en Hawaii. Será un poco volver al principio, será diferente y muy especial. Claro que vivir en una villa olímpica es una experiencia increíble, pero no siempre se puede estar. En Tokio la mayoría de los surfistas no estuvieron porque se estaba a casi dos horas de la playa. Lo mismo pasa con la ceremonia de apertura, hermosa también, pero en la vida nada es perfecto. Hay mucho más para ganar que para perder con hacerlo en Tahití.
-¿Qué te impulsó a que hayas apostado a poner un local más del mítico Ala Moana Surfshop, en este caso en Chapadmalal?
-Todo lo que hago tiene una raíz emocional. Siempre. Históricamente mi familia fue gente de playa y nosotros crecimos amando esa cultura. Siempre veníamos a las playas del sur de Marpla, a mi mamá le encantaba traernos, aunque quedaban lejos. Aquí transcurrió nuestra vida a edad temprana. Y en este caso no es volver sino seguir en Chapa. Abrir un Ala Moana aquí es especial. Restauramos la casa justa y la adaptamos para que tenga algo como las hawaiianas y otro poco de las californianas. Está lleno de tablas históricas, únicas, como una firmada por los 40 primeros surfistas olímpicos. Y hay muchas fotos contando este largo siglo del surf. La historia de nuestras vidas, en definitiva. Tiene también un jardín con árboles y una enorme palmera, con un escenario en el fondo para tertulias surferas, películas o charlas, como el que realizamos estos días con Donald (cantante mítico) y Fernando Ruiz Díaz (líder de Catupecu Machu y Vanthra). Es un lugar ideal para tomarte un té o un café, luego de ir a surfear. Un sitio que realmente es mucho más que un shop. Yo lo veo más como un centro cultural de surf, mi gran sueño.¡Otro más que ha conseguido concretar Fernando Aguerre en su vida!
Por Julián Mozo
Foto Diego DiYorio
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NO FUE PARA TRICOTA
Aldosivi cayó 3- 1 frente a River Plate en el Monumental por la fecha 16 del Torneo Apertura y sigue sin poder ganar. No obstante, el Tiburón demostró actitud y alcanzó el empate parcial, pero sobre el final se quedó sin nada.
El equipo dirigido por 'Chacho' Coudet se adelantó a los 38 minutos del primer tiempo con el gol de Giuliano Galoppo, pero el Tiburón lo igualó a los 71′ a través de Tomás Fernández. Finalmente, Facundo Colidio apareció en el último cuarto de hora para darle los tres puntos al dueño de casa. En la última jugada, Kendry Páez le bajó la persiana al resultado con el 3-1.

Aldosivi sigue sin ganar en el Torneo Apertura, ocupa el anteúltimo lugar de la Zona B con siete puntos, por delante de Estudiantes de Río Cuarto (5), y sigue en zona de descenso. Finalizará el calendario de este semestre ante Independiente Rivadavia en el Mundialista.
Por su parte, River Plate volverá a jugar el próximo jueves desde las 21:30 (hora argentina) contra RB Bragantino por la tercera jornada de la fase de grupos en la Copa Sudamericana y el próximo fin de semana cerrará la Fase Regular del Torneo Apertura ante Atlético Tucumán con día y hora a confirmar.
SINTESIS
River (3): Beltrán; Montiel, Martínez Quarta, Rivero y Acuña; Tomás Galván, Moreno, Galoppo y Subiabre; Colidio y Salas. DT: Eduardo Coudet.
Aldosivi (1): Werner; González, Breintembruch, Zalazar, Moya y Rodríguez; Palavecino, Rolón, García y Anso; Cordero. DT: Israel Damonte.
Goles: en el PT a los 38′ Galoppo; en el ST a los 22′ T. Fernández, 38′ Colidio y 50′ K. Páez.
Cambios: en el PT a los 23′ Tomás Fernández por M. García; en el ST a los 13′ Alejandro Villarreal por Palavecino y Fernando Román por L. Rodríguez, 21′ Juan C. Meza por Galoppo y Freitas por Salas, 35′ Kendry Páez por Galván y Lautaro Pereyra por Subiabre, 39′ Alan Sosa por Anso y Natanael Guzmán por Rolón y 51′ Lucas Silva por Colidio.
Cancha: estadio Monumental
Árbitro: Nicolás Ramírez.
Fotos Aldosivi/Infobae
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Polémica en Alpine: censuran video de Colapinto con cumbia de Malvinas
La escudería francesa Alpine quedó en el ojo de la tormenta luego de censurar un video en el que el piloto argentino de Fórmula 1, Franco Colapinto, mencionaba a las Islas Malvinas.
En un principio, el equipo francés que tiene sus instalaciones en Enstone, Reino Unido, compartió un video de Colapinto cantando una canción de la Selección argentina en la que se menciona a las Islas Malvinas.
Se trata de la cumbia "Pa' La Selección", de La T y La M, un hit que a los argentinos nos remite al Mundial de Qatar 2022 en el que la selección Argentina de fútbol ganó el campeonato y su tercera estrella. El cantante menciona en una frase "... Como en Malvinas preparado pa' la guerra...". Este es el video:
Sin embargo, terminó borrando dicha publicación y compartió una nueva que consiste en el mismo video, pero sin la parte donde se hace alusión a la guerra de Malvinas de 1982.
Este accionar por parte de Alpine fue cuestionado por el público argentino, que lo consideró como una falta de respeto.
Colapinto se encuentra en la Argentina para dar una exhibición a bordo de un Lotus E20 del 2012, que estará ploteado con los colores de Alpine.
El domingo, cuando acelere su monoplaza con motor V8, el piloto bonaerense se convertirá en el primer argentino en manejar un F1 por las calles porteñas.
Además, la exhibición marcará el regreso de la máxima categoría del automovilismo mundial a la Ciudad después de 14 años.
Este es el cronograma principal del evento, que se podrá ver por Disney+ y ESPN (desde las 12):
11:00: Inicio del evento (bandas, previa).
12:45: Primera salida de Colapinto (Lotus E20).
14:30: Segunda salida (Flecha de Plata de Fangio).
15:15: Tercera salida (Lotus E20).
15:55: Cierre con bus descapotable.
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Ferro pegó primero
Peñarol cayó 97 a 91 ante Ferro en la apertura de la serie de Reclasificación en Caballito por la Liga Nacional de Basquetbol.
El próximo juego será el domingo nuevamente en el Héctor Etchart, donde el milrayista irá para igualar la serie y evitar match-point para los capitalinos.
Foto LNB
SINTESIS
Ferro (97): J. Martínez 11, E. Lezcano 14, J. Torresi 30, V. Bettiga 2 (x) y A. Peacock 4 (FI); K. Hernández 21, J. Defelippo 3, R. Gallegos 6, F. Rodríguez 6 y C. Rodríguez 0. DT: Federico Fernández.
Peñarol (91): F. Vázquez 11, A. Pérez Tapia 11, X. Carreras 5, A. Thornton 17 e I. Basualdo 10 (FI); L. Guerra 16, R. Acuña 6, S. Armand 15, G. Córdoba 0 y N. Chiaraviglio 0. DT: Leonardo Costa.
Estadio: “Héctor Etchart” de Ferro.
Árbitros: Alejandro Chiti, Alejandro Zanabone y Ezequiel Macías.
Parciales: 29-30, 53-43 y 70-64.

