Sociedad
En Navidad, Francisco pidió ‘paz y concordia’
25 de diciembre de 2021
El papa Francisco deseó hoy «paz y concordia» para el mundo y reclamó que haya «diálogo» para resolver los «muchos conflictos, crisis y contradicciones» abiertos a nivel global, en un mensaje navideño en el que además pidió «solidaridad, reconciliación y pacífica convivencia» en toda América.
«Niño Jesús, concede paz y concordia a Oriente Medio y al mundo entero», pidió el pontífice desde la Basílica de San Pedro al dar la bendición Urbi et Orbi (A Roma y al mundo), tradicional de la Navidad.
En un mensaje en el que pidió por varios conflictos abiertos en el mundo, el Papa lamentó que «en el ámbito internacional existe el riesgo de no querer dialogar, el riesgo de que la complejidad de la crisis induzca a elegir atajos, en vez de los caminos más lentos del diálogo; pero son estos, en realidad, los únicos que conducen a la solución de los conflictos y a beneficios compartidos y duraderos».
Así, Jorge Bergoglio lamentó que hay «muchos conflictos, crisis y contradicciones» que «parece que no terminan nunca y casi pasan desapercibidos».
«Nos hemos habituado de tal manera que inmensas tragedias ya se pasan por alto; corremos el riesgo de no escuchar los
gritos de dolor y desesperación de muchos de nuestros hermanos y hermanas», lamentó.
En su novena Navidad como Papa, Francisco deseó «que en los corazones de los pueblos del continente americano prevalezcan los valores de la solidaridad, la reconciliación y la pacífica convivencia, a través del diálogo, el respeto recíproco
y el reconocimiento de los derechos y los valores culturales de todos los seres humanos».
En una referencia explícita a la situación global por la difusión del coronavirus, el Papa aprovechó el mensaje para pedir por «las víctimas de la violencia contra las mujeres que se difunde en este tiempo de pandemia», así como dedicó también un mensaje «a los niños y a los adolescentes víctimas de intimidación y de abusos».
Tras reiterar sus pedidos para que se «encuentren las soluciones más adecuadas que ayuden a superar la crisis sanitaria y sus consecuencias», Francisco insistió una vez más con el reclamo para «hacer llegar la asistencia necesaria, especialmente las vacunas, a las poblaciones más pobres».
En ese marco, no olvidó tampoco recordar «el drama de los emigrantes, de los desplazados y de los refugiados».
Al recorrer varios de los conflictos abiertos en el mundo por los que la Santa Sede mantiene su preocupación, Francisco lamentó la situación del «pueblo sirio, que desde hace más de un decenio vive una guerra que ha provocado muchas víctimas y un número incalculable de refugiados».
«Miremos a Irak, que después de un largo conflicto todavía tiene dificultad para levantarse», recordó luego sobre el país al que visitó en marzo de este año.
Luego de volver a reclamar por la «enorme tragedia olvidada por todos» de Yemen, el Papa pidió recordar «las continuas tensiones entre israelíes y palestinos que se prolongan sin solución, con consecuencias sociales y políticas cada vez mayores».
Entre las problemáticas de Medio Oriente, incluyó tambié al Líbano, al que aspira visitar en 2022, y lamentó que el denominado «País de los cedros» sufre «una crisis sin precedentes con condiciones económicas y sociales muy preocupantes»
Así, Bergoglio indicó además su pedido de apoyo «a todos los que están comprometidos en la asistencia humanitaria a las poblaciones que se ven forzadas a huir de su patria», en particular en el «pueblo afgano, que desde hace más de cuarenta años es duramente probado por conflictos que obligan a muchos a dejar el país».
Además del repaso por las tensiones en Medio Oriente, el Papa hizo un pedido para que «las autoridades políticas» del mundo puedan «pacificar las sociedades devastadas por tensiones y conflictos».
En esa línea, pidió por el diálogo en Myanmar y reclamó que no «se propaguen en Ucrania las metástasis de un conflicto gangrenoso» que sacude al país europeo.
Los pedidos del Papa recorrieron también varios conflictos en África, incluida Etiopía, y un deseo general para «la región del Sáhel, que padecen la violencia del terrorismo internacional».
Francisco elevó además su pensamiento por «los pueblos de los países del Norte de África que sufren a causa de las divisiones, el desempleo y la desigualdad económica», y deseó el fin de «los conflictos internos de Sudán y Sudán del Sur» a donde quiere viajar el año próximo.
Más allá de los conflictos, el Papa aprovechó además para renovar su compromiso ambiental y pidió que «las autoridades políticas» puedan «llegar a acuerdos eficaces para que las próximas generaciones puedan vivir en un ambiente respetuoso para la vida».
Sociedad
SUBASTA SOLIDARIA
La Universidad de Buenos Aires (UBA) organizará una subasta solidaria con objetos donados por deportistas argentinos, tales como Dibu Martínez y Franco Colapinto. La actividad será parte de la primera edición de “La Noche de la UBA”, prevista para el 12 de noviembre a las 20 en la Facultad de Derecho. Lo recaudado se destinará al Hospital de Clínicas.
El objetivo es financiar la incorporación de una plataforma robótica quirúrgica de última generación para el Hospital de Clínicas “José de San Martín”. El sistema permite realizar cirugías complejas y mínimamente invasivas con instrumental articulado y visualización tridimensional de alta definición, herramientas que apuntan a mejorar la precisión durante las intervenciones.

La nueva tecnología también busca reducir complicaciones y facilitar recuperaciones más rápidas, además de ampliar la capacidad de atención y fortalecer la formación de profesionales de la salud. El establecimiento recibe más de 365.000 consultas y realiza más de 8.000 cirugías por año. También participa en la formación de más de 1.500 profesionales.
Qué objetos estarán disponibles
La convocatoria incluye artículos de distintas disciplinas y figuras reconocidas. Entre ellos habrá una gorra firmada por Franco Colapinto; guantes de Emiliano Dibu Martínez; camisetas de Julián Álvarez, Manu Ginóbili, Fabricio Oberto, Cristian Cuti Romero y Enzo Fernández; y una casaca de la Selección argentina de 1993 vinculada con Néstor Craviotto.
También se ofrecerán una camiseta firmada por el plantel de River que ganó el Mundial de Clubes de 2022 y otra de Boca autografiada por sus jugadores, donada por Leandro Paredes. Las piezas reúnen recuerdos de campeones del mundo, referentes del básquet y protagonistas del automovilismo y el fútbol, con valor tanto deportivo como simbólico.
Cómo participar y colaborar
Quienes quieran apoyar la iniciativa podrán hacer una donación por el monto que elijan, sin un mínimo fijado. Además, existe la posibilidad de sumarse como sponsor o comprar una entrada para asistir al encuentro presencial en la Facultad de Derecho. La subasta solidaria de la UBA combinará distintas alternativas para reunir fondos.
Una parte de los objetos también se ofrecerá en una subasta online, para que puedan participar personas que no estén en la Ciudad de Buenos Aires.La propuesta tendrá una edición anual y cada año buscará financiar una necesidad diferente de la universidad. La información sobre aportes, entradas y novedades está disponible en el sitio oficial Por la UBA.
Este es el listado de algunos de los artículos que formarán parte de la subasta:
Franco Colapinto: una gorra firmada por el piloto argentino de Fórmula 1.
Emiliano "Dibu" Martínez: un par de guantes del arquero de la Selección argentina.
Julián Álvarez: una camiseta del delantero campeón del mundo.
Manu Ginóbili: una camiseta del exbasquetbolista de la NBA y la Generación Dorada.
Fabricio Oberto: una camiseta del campeón olímpico de básquet.
Cristian "Cuti" Romero: una camiseta del defensor de la Selección argentina.
Enzo Fernández: una camiseta del mediocampista campeón del mundo.
River Plate: una camiseta firmada por los jugadores del equipo que conquistó el Mundial de Clubes de 2022.
Leandro Paredes: una camiseta de Boca firmada por los jugadores del club.
Néstor Craviotto: una camiseta de la Selección argentina de 1993.
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Tragedia enluta a familia marplatense
Ayelén Amarilla, una mujer de 37 años oriunda de Mar del Plata, perdió la vida en un accidente de tránsito en Nueva Zelanda, donde vivía desde 2020.
La mujer, apodada “Coco”, murió en el acto tras chocar contra un camión cuando salía de su trabajo en la zona de Cromwell. Era madre de una nena de dos años y su muerte generó conmoción entre familiares y amigos, tanto en el exterior como en esta ciudad.
El fatal accidente ocurrió alrededor de las 15:10 en el desfiladero de Kawarau, sobre la ruta estatal 6 que une Cromwell con Queenstown, cerca de la intersección con el camino Cardrona-Roaring Meg Pack Track.
Según información de medios neozelandeses, el vehículo en el que circulaba Amarilla colisionó contra un camión. La Policía confirmó que una persona falleció en el lugar y que otra fue trasladada al Hospital Lakes District con heridas leves.
El operativo incluyó dos helicópteros y una ambulancia del servicio Hato Hone St John. La ruta permaneció cerrada durante varias horas mientras la Unidad de Investigación de Accidentes Graves realizaba las pericias. Las causas del choque aún se investigan.
Amarilla había cumplido 37 años en octubre. Desde que se instaló en Nueva Zelanda en 2020, trabajaba en empleos mayormente temporales y cambiaba de trabajo con frecuencia. Vivía en Cromwell y, de acuerdo con reportes locales, regresaba de su jornada laboral cuando se produjo el impacto.
En Mar del Plata, donde están sus raíces y parte de su entorno, la noticia circuló rápidamente. Familiares y amigos la despidieron en redes sociales con mensajes de dolor y afecto.
Allegados la recuerdan como una madre dedicada. En un texto difundido en el marco de una iniciativa solidaria para acompañar a su entorno cercano, se la describió como “una madre increíblemente cariñosa y dedicada” que “siempre buscaba recetas saludables, actividades nuevas y maneras de fomentar el crecimiento y desarrollo” de su hija.
También se destacó que “amaba a su pequeña” y buscaba “brindarle a su hija la infancia más feliz, sana y hermosa posible”.
El texto la retrata como una persona que “creía en cuidar de la gente y en marcar la diferencia en la vida de quienes la rodeaban”.
La pérdida dejó a su pareja y a su hija pequeña, además de sus padres. En Nueva Zelanda se abrió una campaña de de ayuda solidaria para colaborar con los gastos cotidianos del núcleo familiar tras la tragedia. Mientras tanto, las autoridades neozelandesas continúan con las pericias para determinar las circunstancias exactas del choque.
AYUDA SOLIDARIA
En un comunicado por redes sociales, amigos y familiares de la marplatense, expresaron que “en Nueva Zelanda están realizando una colecta brindando apoyo a Astrid (hija de Ayelén) y a Frankie tras la desgarradora pérdida”.
“Por nuestra parte, decidimos poner a disposición estas cajas de ahorro, para todos los amigos de este lado del mundo que quieran colaborar. El fin es afrontar los gastos para repatriar sus cenizas, un posible viaje de la madrina, el padrino o los abuelos de Astrid; o por si Frankie quiere viajar a Buenos Aires junto a la niña, para traer sus cenizas”, señala el comunicado.
CAJA DE AHORRO EN PESOS
Alias: amarilla.mariano.nac
CBU: 0110625730062522758815
CAJA DE AHORRO EN DÓLARES
Alias: amarillamariano.bna CBU: 0110625731062523416920
A nombre de Mariano Amarilla Bogado (su padre)
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El Gobierno decretó el nuevo salario mínimo: $398.800
Desde el 1° de noviembre el salario mínimo, vital y móvil pasa a $398.800 por mes para la jornada completa, y a $1.994 la hora para los jornalizados. Lo dispuso la Resolución 4/2026 después de que el Consejo del Salario, donde se sientan sindicatos, empresarios y Gobierno, terminara otra vez sin acuerdo.
Cuando no hay acuerdo, el Gobierno fija el número solo. Y lo fijó con una escalera: $406.400 en diciembre, $414.200 en enero, $422.000 en febrero, $429.600 en marzo y $437.000 en abril de 2027. Son $7.600 por mes, un 1,9% mensual. Si la inflación se mantiene arriba de ese número, como viene pasando, el mínimo va a seguir perdiendo durante todo el verano.
Hace dos semanas una familia de dos adultos y dos chicos necesitó $1.632.505 en septiembre para no ser pobre, según el Indec. El salario mínimo de noviembre es el 24% de eso.
Para que una familia tipo salga de la pobreza con salarios mínimos, tienen que entrar cuatro sueldos completos a la casa. Un sueldo mínimo tampoco cubre la canasta alimentaria, la que marca la línea de indigencia, que para esa misma familia ronda los $730.000: el mínimo llega poco más de la mitad.
El artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo dice que el salario mínimo es "la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia" para asegurarse "alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión".
En la Argentina muy pocos trabajadores registrados cobran exactamente el mínimo, porque los convenios colectivos están todos por encima. Entonces mucha gente piensa que el número no le cambia nada. El salario mínimo es la vara con la que la ley mide muchas otras cosas, y cada vez que se queda atrás, esas cosas se achican con él.
Seguro de desempleo
Por caso, para los despidos sin causa de personal con aportes, se cobra el 75% del mejor sueldo de los últimos seis meses, pero con un piso de medio salario mínimo y un techo de un salario mínimo entero. En noviembre eso es entre $199.400 y $398.800. No importa que el trabajador en cuestión ganara un millón: el Estado te paga, como máximo, $398.800 por mes mientras busca trabajo. Ese techo es el salario mínimo. Si el mínimo no sube, el seguro tampoco.
Otro caso: las deudas que llegan a juicio: el sueldo es inembargable hasta un salario mínimo. Sobre lo que se gana por encima del mínimo, se pueden embargar el 10%. Con un mínimo de $398.800, a alguien que gana $800.000 netos le pueden descontar hasta $40.120 por mes. Cuanto más bajo el mínimo, más grande la porción embargable del sueldo.
Becas y programas
Las becas Progresar tienen un tope de ingresos familiares de tres salarios mínimos: desde noviembre, $1.196.400. Los vouchers educativos, siete mínimos: $2.791.600. El Programa Hogar de la garrafa, dos mínimos: $797.600. Cada vez que el mínimo sube menos que los sueldos, hay familias que quedan afuera de un beneficio sin haber mejorado de verdad. Y al revés: como el mínimo sube poco, los topes suben poco y el Estado ahorra con cada familia que se cae.
Jornalizados sin convenio
Para el que trabaja por hora sin un convenio que lo cubra, el mínimo sí es el sueldo: $1.994 la hora, $15.952 por una jornada de ocho horas. Es el caso de muchos changarines registrados a tiempo parcial, el mismo universo que crece mientras cae el empleo asalariado en blanco, como contamos hace dos semanas.
Conviene aclararlo, porque todos los años circula la confusión: las jubilaciones, la AUH y las asignaciones familiares no se mueven con el salario mínimo. Se actualizan por inflación, con la fórmula de movilidad. DIB.

