Deportes
La historia de cómo un marplatense logró que el surf sea olímpico
20 de julio de 2021
“Si no estás en la playa, no vas a agarrar la ola. Si no estás remando, no vas a agarrar la ola. Por eso siempre hay que ir al mar. Y remar… Como en la vida. Porque hay que remar las olas de la vida, surfearlas y disfrutar. No siempre es fácil, no siempre las vas a agarrar, incluso te vas a caer. Pero hay que levantarse y seguir remando. Porque siempre viene una ola atrás. Ese es mi secreto. Y el remar cada ola como si fuera la última”.
Fernando Aguerre no es un filósofo, aunque lo parezca con sus frases llenas de cautivantes analogías. Hablamos de un marplatense de 63 años que se define como un “idealista práctico”, surfista, empresario y líder deportivo, entre otras cosas, que logró que su amado deporte llegara a los Juegos Olímpicos. Algo que ningún otro dirigente argentino ha conseguido. “Fue una remada de 27 años que, por momentos, pareció interminable. Hubo olas que me pasaron pero siempre sentí que vendría una más y que tenía que estar preparado. Nunca dejé de remar y, por suerte, la agarré (se ríe). Y ahora todos los surfistas del mundo la estamos surfeando… Es casi imposible explicar la felicidad que siento al estar a días del primer surf olímpico de la historia”, explica quien en estos días fue protagonista de una película producida por Youtube y el canal olímpico oficial sobre los tres deportes que debutarán (los otros son escalada y skate).

-Qué locura que, con sólo seis décadas de existencia en nuestro país, el surf llegue a los Juegos Olímpicos gracias a un argentino y que encima vaya a tener un surfista nuestro en Japón. ¿Cómo se explica?
-La explicación es una cadena de hechos. Recuerdo bien cuando, a los 20 años, fundé con amigos las primeras asociaciones de surf, primero la marplatense y luego la argentina. Cuando, en 1978, organizamos el primer circuito nacional, con cuatro fechas. Cuando en 1984 me fui a vivir a California y cuando en 1992 fui miembro del primer equipo argentino al Mundial ISA en Francia. Cuando organicé la fundación de la Asociación Panamericana (PASA) y me eligieron presidente. Cuando en el Mundial ISA de 1994, en Río, me eligieron presidente de la ISA (International Surfing Association) que aún presido, tras ocho reelecciones, siempre ad honorem. Sé que tal vez suena inusual que un argentino sea presidente de una entidad mundial de surf. Por ahí podría ser en el básquet o el fútbol, pero no el surf, sobre todo porque este deporte es hawaiano, estadounidense, australiano… Pero es algo que hago con amor y pasión.
-¿Podés contar como fueron los inicios, sin tablas ni ropa adecuadas? ¿Cuál fue tu aporte para cambiar esta realidad?
-Yo empecé a surfear en el 71, cuando mi hermano vino corriendo excitado diciéndome que había visto gente parada arriba de tablas. Hasta entonces andábamos acostados en tablas de terciado o tergopol. Eran épocas de surfear con trajes de ski de agua, en la que no había muchas tablas ni tampoco trajes de baño para surfear… Tampoco parafina o pitas… No había industria de surf, en realidad. Cuando pusimos nuestro primer local, el Ala Moana de Mar del Plata, fabricábamos muchas de esas cosas y lo convertimos en un club social. Todo era muy rudimentario, porque ni videos para copiar había. Hasta que fuimos a Brasil, en 1978 y volvimos con tablas más cortas. Todo cambió. Era como pasar de bicicletas a motos de carrera. Y nos voló la cabeza…

-Al principio se te reían cuando planteaste que este deporte, con pocos seguidores y medio desconocido, podría llegar a los Juegos Olímpicos.
-Recuerdo que durante los Juegos Panamericanos de 1995 en Mar del Plata, un amigo en común me consiguió una reunión con el mexicano Mario Vázquez Raña y cuando le conté mi sueño, era como si se le hubiese hablado de una carrera de cepillos de dientes. Pero al menos él, un muy influyente líder olímpico, me dio ánimo y me entusiasmé. Por suerte nunca me di cuenta de lo lejos que estaba lograrlo y de lo difícil que sería… Porque, si lo hubiera sabido, tal vez no lo hubiese intentado. Pero, bueno, todos tenemos un poco ese quijoterismo. A los pocos meses, fui a Laussane (Suiza) porque me dieron una hora con el español Antonio Samaranch, el legendario presidente del COI. Le llevé tablas de surf y, en el mismo lobby del COI, abrí las cajas y le mostré cómo había que pararse, como se surfeaba. Me dijo “no afloje, algún día se le puede dar”. Imaginate que yo creía que se me podía ser para Sidney 2000, porque Australia era ideal para arrancar con el surf olímpico. No se dio y yo nunca me imaginé que todavía me faltaban dos décadas de remar. Luego pensé que entrar para Río 2016 sería perfecto. Pero tampoco se dio… Pero fue muy loco que ese mismo año, volví a Rio para recibir la noticia oficial de la inclusión olímpica. Fue un momento único de mi vida, que nunca olvidaré.
Aguerre dejó todo por un sueño que parecía utópico. “Cuando uno se pone algo así sacrifica tiempo. Mucho. Y esto me quitó tiempo con mi familia, con amigos, en mi trabajo. Con mi hermano Santiago sacamos una cuenta: que el surf sea olímpico me llevó 12.000 horas de trabajo. Recuerdo que, hace poco, en un torneo en Hawaii, cuando los surfistas profesionales me agradecieron mi gestión, les dije: ‘miren, de estas 12.000 horas que estuve trabajando para esto, me perdí surfear muchas olas… A un promedio de seis olas surfeadas por hora, estamos hablando de unas 84.000 olas que no surfee. Por ustedes, para que tengan la chance de ser olímpicos’. La vida es eso, para lograr algo, uno sacrifica otras cosas. Y sí, fueron muchas horas tejiendo este sueño olímpico”, reseña.
Fernando precisa lo difícil que ha sido el camino hacia la gloria. “Al principio, iba a reuniones del movimiento olímpico, pero a las cenas importantes no estaba invitado. Era el presidente de una federación no olímpica. Parecía que no teníamos chances. Pero paso a paso, charla a charla, me fui ganando el respeto de mis nuevos colegas, pero sobre todo, el surf dejaba de ser un deporte desconocido… El “coolness” del surf estaba llegando al mundo olímpico… Hoy es un deporte panamericano y olímpico, apoyado por el COA, el ENARD y la Secretaría de Deportes, y que tiene un surfista en Tokio. Pero, a la vez, el surf es mucho más que eso. Es un estilo de vida, una cultura, una forma de ser feliz y hasta de entender la vida. Por eso es tan cautivante”, explica.
-Venís de organizar, en el El Salvador, el mejor Mundial de la historia, con todas estrellas y quienes te daban la espalda, como la superprofesionalizada WSL, vinieron porque querían un lugar en Tokio.
-Es como toda en la vida: cuando estás mal y caído, cruzan la vereda para no hablarte y cuando te va bien, la cruzan para hablarte. Pero uno no debe tomarlo mal. Así es la naturaleza humana. Al principio cuando hablaba de surf olímpico decían que estaba loco, que era ridículo. A veces miro para atrás y digo “guau, increíble”. En el 94 tenía 36. Y fue ayer. Hoy tengo 63. No lo hice solo, claro. Hubo mucha gente que me ayudó. De distintas maneras. Algunos, cuando me veían remando esta ola, me decían “dale que la agarras”, otros me decían “estás loco, no pierdas tu tiempo”. Pero todos me hicieron remar más. Y hoy pasan cosas increíbles, como que el último Mundial ISA lo hiciéramos en El Salvador, por décadas un centro de violencia, del crimen, del narcotráfico y hoy está mucho mejor. Un desarrollo que tiene al surf como estandarte de desarrollo nacional, el primer país del mundo que lo hace. Un día, recuerdo, me llamó por teléfono su presidente, recién electo, quería contarme la idea sobre el surf y El Salvador y que querían hacer el mundial. Salió maravilloso. Estuvieron todas las estrellas del surf mundial, hubo casi perfecta igualdad de género (48% mujeres, 52% hombres), olas increíbles y a Tokio se clasificaron surfistas de Argentina, Brasil, Chile, Perú, Ecuador y Costa Rica. Así ha cambiado el surf en el mundo y, en especial, en Latinoamérica.
-¿Qué tiene para aportarle el surf al movimiento olímpico?
-Es una relación que se retroalimenta. El movimiento olímpico le dará una enorme visibilidad al surf, radicalmente distinta a la acostumbrada. El surfista mundial tiene exposición pero esto será otra cosa. Serán billones quienes vean a los medallistas. Y, a la vez, el surf trae su juventud, la relación con el medio ambiente, con el mar y la playa, se trata de un deporte cool y apiracional que promueve la relación entre los seres humanos, el cuidado del medio ambiente, la mejora el mundo, la igualdad de las personas al margen de las diferencias de razas, religiones, géneros… Porque el mar no es de nadie. Todos podemos ir a jugar con las olas porque es de todos.
-Encima, después de Tokio, vendrá París 2024 y ahí tenés más ilusión. Y ni hablar de Los Angeles 2028, en tu segunda casa y en otro lugar míticamente surfístico. Sin dejar de hablar de Chile en los Panamericanos 2023… Lo que viene es una locura para el surf.
-Cuando se habló de Tokio, me dijeron que estaba lejos del mar y entonces pensamos en una pileta de olas. Por suerte no fue necesario y estaremos en la playa. En 2024, en vez de París, el surf estará en Tahití, la polinesia francesa, nada menos que en Teahupoo, donde está una de las mejores olas del mundo. En 2028 tocará Los Angeles, la cuna del surf moderno y de la moda de surf, donde hace poco el surf fue declarado el deporte oficial de California. Y nos falta el 2032, que será en Brisbane (Australia), nada menos que en Gold Coast, en otra rompiente mítica. Y además se vienen los Panamericanos en Chile con sus excelentes olas. Los planetas se han alineado y está claro que el surf llegó para quedarse. Y llego de la mano de un marplatense que soñaba con hacer realidad el sueño del más famoso hawaiano de la historia, Duke Kahanamoku.
La charla llega a su fin. Fernando se pone su chaleco de neoprene, y pidiendo disculpas, agarra su tabla para ir al mar, mientras recuerda la frase de la que era su marca (Reef) hasta 2005. “La vida es muy corta, no la desperdicies, ándate a surfear”. Lo dice y se va caminando hacia el mar, en búsqueda de nuevas olas que ve llegando a lo lejos.
Julián Mozo
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Cayó por la mínima
Por una nueva fecha de la Liga Nacional, Peñarol cayó como visitante por 84 a 83 ante Argentino de Junín en un partido vibrante que se definió en los últimos segundos.
El primer cuarto fue de alto vuelo para el conjunto juninense. El dueño de casa mostró una ofensiva prácticamente perfecta, con Fernando Podestá dominando en la zona pintada y Jeremías Frontera manejando los tiempos desde la base, lo que complicó seriamente la defensa visitante. Con fluidez y eficacia, el local se fue al frente por 25-18.
Sin embargo, el segundo período volvió a traer dificultades para los dirigidos por Adrián Capelli. Durante varios minutos el Turco no logró convertir y el Milrayitas aprovechó el bache con una destacada actuación de Al Thornton, que lideró la remontada marplatense. A pesar de ese pasaje adverso, una espectacular bandeja de Frontera sobre el cierre permitió que Argentino se fuera al descanso largo arriba por la mínima, 38-37.
El tercer cuarto fue cambiante y muy intenso. En la visita, Agustín Pérez Tapia estuvo imparable con 11 puntos consecutivos, poniendo en aprietos a los juninenses. No obstante, el local cerró mejor el parcial y logró mantenerse en partido, quedando abajo por 70-67 de cara a los últimos diez minutos.
El cierre fue no apto para cardíacos, donde el local logró sostener la ventaja mínima para quedarse con un triunfo clave.
Gentileza: Prensa Argentino.
SINTESIS
ARGENTINO (Junín) 84
R. Frontera 12 (x), J. Sandrini 0, D. Shriver 10, D.Tate 16 y F. Podestá 24 (FI); M. Trelles 5, J. Demetrio 2, D. Smith 15 y M. Caporaletti 0. DT: Adrián Capelli.
Peñarol (MdP) 83
F. Vázquez 10, A Pérez Tapia 13, X. Carreras 5, G. Córdoba 7 e I. Basualdo 8 (x) (FI); L. Guerra 12, N. Hoover 2, R. Acuña 9, A. Thornton 15, N. Chiaraviglio 0 y F. Tolosa 2. DT: Leonardo Costa.
Árbitros: Fernando Sampietro, Ariel Rosas y Pablo Leyton.
Estadio: “El Fortín de las Morochas” de Argentino.
Parciales: 25-18, 38-37 y 67-70.
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Arranca Peñarol
Con gran expectativa, Peñarol culminó su preparación de cara a los primeros compromisos del 2026. Bajo las órdenes del entrenador Leonardo Costa, el equipo se prepara para afrontar sus primeros partidos del año en condición de visitante: este lunes 12 de enero ante Argentino de Junín y el miércoles 14 frente a Racing de Chivilcoy.
Luego de esa gira, Peñarol volverá a presentarse ante su público: el regreso a casa será el miércoles 21 de enero frente a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, mientras que el viernes 23 recibirá a Obras Basket.
Entrega de juguetes
El Club Atlético Peñarol concretó la entrega de los juguetes recolectados en el marco de la campaña solidaria impulsada por la institución, destinados a los niños y niñas del Hospital Materno Infantil de Mar del Plata en el Día de Reyes.
La iniciativa fue posible gracias a la colaboración de socios, socias, vecinos y vecinas que se sumaron con su aporte solidario, reafirmando una vez más el compromiso social del club con la comunidad.
La entrega se realizó en el hospital y fue recibida por Alicia Genes y Analía Marenco, integrantes del Servicio Voluntarias Damas Rosadas, quienes acompañan diariamente a los pacientes y sus familias.
Prensa Peñarol.
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Súper campeones
Los Pumas 7’s se consagraron campeones del Súper Seven de rugby en el predio deportivo de Newbery Athletic, con la presencia de mucho público que acompañó las dos jornadas del evento de carácter internacional.
El seleccionado argentino, con el equipo que compite en el Circuito Mundial, ganó sus cinco partidos con amplitud. En la definición de la Copa de Oro, superó 33-0 a Uruguay.
Argentina 7 comenzó el segundo día de competencias con una enorme victoria frente a Brasil por 43-0. En un encuentro con muchas incidencias donde el conjunto brasilero jugó con una tarjeta roja por gran parte del partido, el seleccionado argentino consiguió marcar 7 tries y volvió a no recibir tantos en contra por tercera vez consecutiva.
Para el último partido de la fase de grupos, Argentina 7 formó así: Joaquían Dragotto, Santiago Vera Feld (C), Gregorio Pérez Pardo, Pedro de Haro, Juan Patricio Batac, Martiniano Arrieta y Gonzalo Tapia como titulares. El banco de suplentes estaba compuesto por: Santino Zangara, Valentín Maldonado, Eliseo Morales, Luciano González y Sebastián Dubuc. Los tries fueron anotados por Joaquín Dragotto, Martiniano Arrieta (por duplicado), Juan Patricio Batac, Pedro De Haro, Santino Zangara y Valentín Maldonado. En tanto, Pedro De Haro aportó dos conversiones mientras Santiago Vera Feld y Eliseo Morales una conversión cada uno.
La semifinal de oro frente Newbery, el seleccionado argentino volvió a imponer su juego y logró llevarse el encuentro por 38-12 frente al local. En un partido más cerrado Newbery logró marcarle 12 puntos al conjunto argentino que venía de tres partidos seguidos sin obtener puntos en contra, aunque no alcanzó y con un equipo que hacía valer cada vez que cruzaba mitad de cancha Argentina 7 se llevó la semifinal.
Para este encuentro así salió el seleccionado, Matteo Graziano, Santiago Álvarez (C), Gregorio Pérez Pardo, Pedro de Haro, Juan Patricio Batac, Luciano González y Marcos Moneta como titulares. El banco estaba compuesto por: Valentín Maldonado, Santino Zangara, Eliseo Morales, Santiago Vera Feld y Martiniano Arrieta. Los tries fueron marcados por Santiago Álvarez (por duplicado), Marcos Moneta (por duplicado), Eliseo Morales y Gregorio Pérez Pardo. Mientras que con el pie Luciano González aportó dos conversiones, Santiago Álvarez y Santiago Vera Feld una conversión cada uno.
En la final del certamen, frente a Uruguay, el seleccionado no mostro falencias de principio a fin del encuentro, así volvió a dejar su ingoal en 0, luego de haber recibido los únicos dos tries del torneo frente a Newbery. El seleccionado volvió a hacer valer cada vez que entraba en 22 metros y así logró marcar 5 tries con un Luciano González que se lo vió imparable en la final.
Así formó el seleccionado para la gran final: Matteo Graziano, Santiago Álvarez (C), Martiniano Arrieta, Pedro de Haro, Santiago Vera Feld, Luciano González y Marcos Moneta como titulares. En el banco estaban: Santino Zangara, Gregorio Pérez Pardo, Eliseo Morales, Juan Patricio Batac y Sebastián Dubuc. Los tries en la final fueron marcados por Martiniano Arrieta, Marcos Moneta, Luciano González (por duplicado) y Sebastián Dubuc. En tanto, Pedro De Haro aportó dos conversiones y por otro lado Martiniano Arrieta y Luciano González una cada uno.

