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PASO A PASO
4 de julio de 2021
Argentina goleó 3-0 a Ecuador y es semifinalista de la Copa América Ahora, se viene Colombia para un lugar en la final.
Argentina se clasificó para las semifinales de la Copa América Brasil 2021, al vencer en la noche del sábado en Goiania a Ecuador por 3 a 0 en el partido que cerró los cuartos de final del certamen.
Los goles argentinos fueron de Rodrigo de Paul (39m PT), Lautaro Martínez (39m ST) y Lionel Messi (47m ST), otra vez la gran figura del encuentro: dio las asistencias de los dos tantos anteriores.
En la próxima instancia, el martes que viene en Brasilia, el seleccionado nacional se enfrentará a Colombia, que hoy dejó en el camino a Uruguay en definición con tiros penales.
Argentina quiso poner condiciones en los minutos iniciales, pero una vez que Ecuador se acomodó el juego se hizo parejo.
Con las bandas clausuradas para un lado y para el otro (en el equipo nacional no funcionaron las sociedades Molina-De Paul, por derecha, y Acuña-González, por la izquierda), el dominio se disputó fundamentalmente por el centro del campo. Y Ecuador aprovechó la ausencia de un volante natural de contención en la Argentina para tener la pelota durante varios pasajes de la etapa.
La jerarquía individual, sin embargo, le fue permitiendo a los de Scaloni la generación de chances de riesgo. La primera fue a los 13m, cuando Lautaro Martínez recibió un pase largo de Pezzella, eludió a Galíndez y tiró al arco, pero Arboleda sacó en la línea.
Luego hubo un remate de Messi que Estupiñán sacó al córner; un tiro de Pezzella apenas desviado y, antes del gol, la mejor de todas para la Argentina a partir de un error del rival: Gruezo hizo un pase atrás y el que recibió fue Messi, que se fue solo al arco de Ecuador y el disparo, ante la salida de Galíndez, dio en un palo.
El conjunto de Gustavo Alfaro contó con un remate de Méndez que Martínez despejó hacia un costado y, luego, con una chance clarísima para abrir el marcador, a los 37m, cuando Valencia, primero, y Franco después no alcanzaron a conectar un centro preciso de Estupiñán. En la réplica Argentina sacó diferencia.
Messi capturó una pelota luego de que Galíndez saliera a cortar una entrada de González fuera del área, construyó una asistencia magistral y De Paul, ante el cruce de los centrales ecuatorianos, definió cruzado, de derecha, para anotar el 1 a 0 merecido.
Antes del descanso los de Alfaro pudieron empatar, pero Valencia, otra vez, no llegó a ponerle la cabeza a un centro de Mena. Y Argentina pudo sacar más ventaja, con una doble tapada de Galíndez ante una entrada de Nico González.
Los cambios que hizo Alfaro para el complemento (Plata y Estrada por Palacios y Gruezo) surtieron efecto: Ecuador fue edificando superioridad y se acercó con opciones para empatar (las más claras fueron a los 15m, con una entrada de Valencia que sacó Martínez; y unos minutos más tarde con un despeje de cabeza de González que casi se convierte en un gol en contra).
Argentina, en cambio, volvió a mostrar su cara más floja, lo que viene siendo habitual en los segundos tiempos: se fue tirando cada vez más atrás, a la espera de que Messi resolviera los problemas. Scaloni, además, demoró casi media hora en mover el banco.
Los ingresos de Guido Rodríguez y Ángel Di María le dieron más equilibrio al seleccionado albiceleste, y Ecuador ya no se acercó tan frecuentemente ni con tanto peligro hasta el arco de Martínez.
El sufrimiento se terminó a los 39m, cuando Di María robó una pelota en la salida de Ecuador, Messi tomó la pelota y cedió para que Lautaro liquidara el partido con un derechazo inatajable.
El propio Messi puso la cereza del postre: se encargó de un tiro libre al borde del área (el árbitro Sampaio había cobrado penal, pero rectificó en el VAR) y colgó el 3 a 0 de un ángulo.
En el camino hacia un título que le resulta esquivo desde 1993, la próxima parada para la Argentina será la semifinal contra Colombia, en el estadio Mané Garrincha, de Brasilia, el martes.
Por el otro lado de la llave, un día antes en Río de Janeiro, jugarán el local y gran favorito, Brasil, contra Perú.
La gran final está prevista para el sábado 10 en el legendario estadio Maracaná.
SINTESIS
Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Germán Pezzella, Nicolás Otamendi y Marcos Acuña; Rodrigo de Paul, Leandro Paredes y Giovani Lo Celso; Lionel Messi, Lautaro Martínez y Nicolás González. DT: Lionel Scaloni.
Ecuador: Hernán Galíndez; Ángelo Preciado, Piero Hincapié, Robert Arboleda y Pervis Estupiñán; Ángel Mena y Jhegson Méndez; Alan Franco, Carlos Gruezo y Diego Palacios; y Enner Valencia. DT: Gustavo Alfaro.
Gol en el primer tiempo: 39m Rodrigo de Paul (A).
Goles en el segundo tiempo: 39m Lautaro Martínez (A) y 47m Lionel Messi (A).
Cambios: en el segundo tiempo, antes de comenzar, Gonzalo Plata por Palacios (E) y Michael Estrada por Gruezo (E); 24m Moisés Caicedo por Franco (E); 25m Ángel Di María por Lo Celso (A) y Guido Rodríguez por Paredes (A); 37m Nicolás Tagliafico por González (A) y Leonardo Campana por Preciado (E); 48m Sergio Agüero por Lautaro Martínez (A).
Amonestados: Otamendi, González (A); Preciado, Estupiñán, Franco (E).
Incidencia: en el segundo tiempo, 46m expulsado Hincapié (E).
Árbitro: Wilton Sampaio (Brasil).
Estadio: Pedro Ludovico, de Goiania.
Foto Telam
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El único argentino campeón del Super Bowl que cumplió un sueño americano
A Martín Gramática el destino lo encontró cumpliendo el sueño de cualquier chico estadounidense amante de deporte, pero que no era su sueño. Sus fantasías no tenían forma de pelota ovalada. Y aquel nene que apoyaba la cabeza en la almohada pensando alguna vez con meter un gol en La Bombonera y jugar con la camiseta de Boca, terminó siendo el pateador de los Tampa Bay Buccaneers, equipo en el que en 2002 marcó 12 de los 48 puntos con los que venció a Oakland Raiders y se consagró campeón del Super Bowl por primera y única vez en la historia.
El fútbol americano se entrometió por azar en la vida del único argentino que llegó a jugar en la NFL (siglas en inglés de la Liga Nacional de Fútbol Americano). “Fue muy de casualidad porque no me gustaba para nada y no lo entendía. Vine a los 9 años a Estados Unidos y siempre jugué al fútbol soccer, el fútbol nuestro, que es lo que me apasionaba y me gustaba. Cuando llegamos acá penábamos que era un estilo de rugby con protección”, comenzó relatando en una charla con Filo.
“La final del mundo”: cómo se vive el Super Bowl desde adentro
Y continuó: “En mi último año de secundario, me pidieron ayuda en el colegio porque no tenían pateador. Intenté, pero no me gustó para nada. Así y todo me fue más o menos bien y cuando me vio patear la primera práctica el técnico vino a casa y le dijo a mi mamá: ‘Puede ganar becas, llegar a profesional, es buenísimo’. Y la verdad que no éramos tan buenos, lo que pasa es que nunca habían tenido pateadores en nuestro colegio. Ahí decidí dejar el fútbol nuestro y dedicarme al fútbol americano y conseguir la beca”.
La Universidad de Kansas fue su casa durante cinco años, hasta que los Tampa Bay Buccaneers le abrieron las puertas en el draft en 1999.
El éxito y el fracaso coquetean en cuestión de milésimas y centímetros en un puesto tan ingrato como el de pateador, que el argentino de 44 años explica con un claro paralelismo. “El pateador del fútbol americano interviene muy poco. Es muy parecido al arquero, porque por ahí te patean tres pelotas y las tenés que sacar. Acá el pateador es lo mismo, pateas tres pelotas y las tenés que meter porque errás una y te puede costar el partido”, explicó, al tiempo que resaltó la dificultad de mantener la concentración al no estar involucrado desde que empieza hasta que termina el juego.
Martín Gramática: “En la ciudad nos recuerdan mucho, hay compañeros que entraron al Salón de la Fama”. Así y todo, su forma de ser lo llevó a diferenciarse de sus colegas: “Les gustaba mucho como festejaba los goles de campo porque lo hacía como un gol de fútbol y les parecía raro. Además, al pateador no lo ven como parte del equipo porque por lo general practican y se van a la casa o a jugar al golf. Pero a mi me gustaba quedarme en la práctica, en el vestuario y compartir con los compañeros. Entonces me veían como algo raro, no estaban acostumbrados”.
Una sonrisa se dibuja en la voz de Gramática cuando recuerda el día que fue protagonista del Super Bowl. “El partido fue increíble. Lo que más me acuerdo fue toda la trayectoria de esa temporada, que fue muy linda. Y el día del Super Bowl por suerte la defensa nuestra fue buenísima y ganamos como si fuese por goleada. Entonces no tuve que estresarme tanto”, rememoró.
“Nunca soñé que iba a llegar a un Super Bowl porque de chico nunca había pensado jugar al fútbol americano. Estaba cumpliendo un sueño que realmente no había sido mi sueño”.
El deporte por excelencia de Estados Unidos animó buena parte de la vida de Gramática, le dio amigos para siempre y hasta la chance de poder dedicarle un gol de campo a Nicolás, su hijo mayor. “Jugaba para los Cowboys en Dallas. Hacía más de un año que estaba afuera de las canchas por lesión y en mi primer partido me toca meter de 47 yardas. Ese fue el primer gol de campo siendo papá. Mi hijo tenía un año y quería meterla como sea para poder un día decirle que la primer patada que me tocó patear como padre la metí y la pude compartir con él”, se enorgulleció.
Fanático de Boca, Martín Gramática visitó una pretemporada del equipo que dirigía Guillermo Barros Schelotto junto a sus hijos
“Ahora de fútbol americano cero. Acá los chicos que me piden ayudarlos con el pateo y se los paso a Santiago, mi hermano”, comenta entre risas y sin renegar de su pasado. Es que 17 años después de la gloriosa conquista, se está dando el gusto de disfrutar del deporte que más ama, desarrollándose como técnico de fútbol en infantiles y con la innegociable satisfacción de entrenar a su hijo mayor y a su “nena”, Emi, de 7 años (además es papá de Gastón, de 11).
Cuando sus hijos sean más grandes, Gramática no descarta iniciar algún proyecto de fútbol en Argentina. “Me encantaría”, sentenció el hombre que cumplió un sueño impensado, y que no descarta ir en busca de otros en el fútbol que más le gusta. TN

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Super Bowl 2026: Gran final de la National Football League (NFL)
Los New England Patriots y los Seattle Seahawks se enfrentarán este domingo, desde las 20.30, por el Super Bowl LX en el estadio Levi's Stadium de Santa Clara, California.
El equipo de Massachusetts va por su séptimo título para convertirse en el máximo ganador de la historia, mientras que los de Seattle buscan su segundo anillo y tomarse revancha de la final de 2015.
Por su parte, Seattle Seahawks también finalizó la temporada regular con un récord de 14-3 en la NFC oeste, pero lograron el primer puesto y no tuvieron que disputar la Ronda de Comodines. En la Ronda Divisional aplastaron 41-6 a los San Francisco 49ers y en la Final de Conferencia vencieron a Los Angeles Rams por 31-27.
A lo largo de la historia, los Seahawks se consagraron campeones del Super Bowl en una sola oportunidad, cuando derrotaron 43-8 a Denver Broncos en la edición de 2014. A su vez, un año más tarde estuvieron muy cerca del bicampeonato pero perdieron ante los Patriots 28-24, y en este 2026 buscarán tomarse revancha.
El Super Bowl LX se podrá ver en vivo en la Argentina a través de ESPN:
- Canales 103 de Flow
- Canales 621 (SD) y 1621 (HD) de DirecTV
- Canales 105 (SD) y 1011 (HD) de Telecentro
A su vez, de manera online se podrá seguir por Disney+, el servicio de streaming que ofrece ESPN o accediendo a ESPN a través de Telecentro Play, DGO y Cablevisión Flow.
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Fueron a ver a Di María y salieron aplaudiendo a Cordero
El Tiburón igualó 1-1 frente al Canalla por la cuarta fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional, en el estadio José María Minella, en un partido correspondiente a la cuarta fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional de Fútbol. Ignacio Ovando adelantó a la visita en el arranque y Nicolás Cordero marcó un golazo sobre el final decretando un empate agónico.
Aldosivi sufrió todo el encuentro perdiendo por la mínima diferencia pero reaccionó a tiempo y con un golazo del debutante Nicolás Cordero, rescató un valioso empate 1-1 ante Rosario Central en un partido que tuvo como gran atracción la presencia del mundialista, Ángel Di María.
El Canalla abrió el marcador apenas a los tres minutos de juego con un cabezazo de Ignacio Ovando, quien aprovechó un tiro de esquina ejecutado con precisión por Ángel Di María para poner el 1-0 y sorprender al local. Con la ventaja temprana, Rosario Central manejó los tiempos durante gran parte del encuentro, aunque sin lograr ampliar la diferencia.
Aldosivi, dirigido por Guillermo Farré, buscó el empate con más empuje que claridad y recién encontró su premio a los 42 minutos del segundo tiempo. Nicolás Cordero, que había ingresado desde el banco, sacó un potente remate desde afuera del área que se clavó en el ángulo y desató el festejo en Mar del Plata.
Con este resultado, Aldosivi continúa sin conocer el triunfo en el campeonato y sigue en la parte baja de la tabla, aunque el empate le permitió cortar una racha negativa. En la próxima fecha, Aldosivi buscará sumar de a tres por primera vez en el Torneo Apertura, cuando visite a Tigre desde las 19.
Foto: Aldosivi. Tapa digital.

