Campo
El precio de la soja alcanzó su valor más alto en casi 7 años
18 de diciembre de 2020
El precio de la soja escaló hoy casi US$ 7 en el mercado de Chicago y alcanzó valores máximos en seis años y medio, gracias al impulso del clima seco en Sudamérica que podría generar recortes en las estimaciones de producción de los países productores.
El contrato de enero de la oleaginosa avanzó 1,56% (US$ 6,89) hasta los US$ 448,27 la tonelada, a la vez que el contrato de marzo se incrementó 1,53% (US$ 6,80) para concluir la jornada a US$ 449,74 la tonelada.
Los fundamentos de la suba, que colocó a la soja en su valor más alto desde mediados de 2014, radicaron en la «incertidumbre» respecto al clima seco en las regiones productoras de Sudamérica.
Según indicó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los operadores consideran «inciertas» las lluvias pronosticadas para la región para el corto plazo, lo que «amenaza la cosecha en tiempos en lo que la demanda mundial se mantiene robusta».
El analista de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Tomás Rodríguez Zurro, dijo a Télam que desde hace unos meses «el mercado viene siguiendo con preocupación la evolución del clima en Sudamérica, en particular, porque es un año Niña».
«En Brasil, en el Mato Grosso, su principal zona productora, hubo un gran retraso en la siembra por faltante de agua en el primer metro de suelo», advirtió.
Otro factor que puntualizó el especialista es también el paro de actividades en los puertos de exportación del país, que ya lleva once días y que complicaría la oferta del commodity y sus subproductos.
Asimismo, los pronósticos de bajos stocks estadounidenses en medio de una creciente demanda tanto interna por parte de los procesadores, como así también para la exportación sumaron a las presiones alcistas.
«Los operadores siguen con atención los stocks estadounidenses de la oleaginosa. En los últimos informes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) se vienen recortando los stocks y que los mismos quedarían en un mínimo histórico», concluyó Rodríguez Zurro.
Sus subproductos siguieron la tendencia alcista del poroto, con una suba del 1,91% (US$ 8,38) de la harina hasta los US$ 446,98 la tonelada, mientras que el aceite lo hizo por 0,35% (US$ 3,09) para concluir la jornada a US$ 883,88 la tonelada.
MAÍZ Y TRIGO
Por su parte, el maíz avanzó 1,15% (US$ 1,97) y se ubicó em US$ 172,24 la tonelada, debido a la preocupación por el clima seco en Argentina y Brasil, y el temor a mayores recortes productivos en dichos países.
«Si bien se esperan lluvias en Brasil para la próxima semana, el pronóstico extendido indica que el clima seco y cálido retornará, especialmente en el sur del país», indicó la BCR.
Por último, el trigo cayó 0,08% (US$ 0,18) y se posicionó al cierre de la jornada a US$ 223,49 la tonelada, por toma de ganancias por parte de los operadores tras la suba de 1,7% que se dio ayer en la plaza bursátil.
Campo
Girasol: exportaciones crecen el 46,8% en 2025
El último informe de coyuntura de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) destaca un crecimiento del 46,8% en el valor de las exportaciones entre enero y noviembre de 2025 y una suba del 11% en el precio FOB local en los últimos seis meses.
El buen desempeño del sector se sostiene tanto en variables internas como externas, señala el documento. En el plano local, la campaña 2025/26 avanza con rindes superiores a los promedios históricos, aún en un escenario de limitaciones hídricas. Datos de la Bolsa de Cereales indican que ya se cosecharon cerca de 300.000 hectáreas, equivalentes al 11,1% del área apta, con un rinde medio nacional de 22,7 quintales por hectárea, según informó El Ciudadano de Cañuelas.
Por regiones, el NEA lidera el avance de cosecha con el 52% del área recolectada y un rinde promedio de 23 qq/ha, mientras que el Centro-Norte de Santa Fe alcanza el 20% del área cosechada con 21,1 qq/ha. Si bien la falta de lluvias redujo la proporción de lotes con condición hídrica óptima, el informe subraya que el 100% del área restante se mantiene en condiciones normales a excelentes.
El contexto internacional también juega a favor del girasol argentino. De acuerdo con el último informe del USDA (el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos), publicado el 12 de enero de 2026, la caída de la producción en el hemisferio norte abre oportunidades comerciales para el país.
Se proyecta que la participación argentina en el comercio mundial de aceite de girasol pase del 10,8% al 12%, impulsada principalmente por la fuerte merma productiva de Ucrania, cuya cosecha caería un 19,2% interanual. En conjunto, los principales competidores del hemisferio norte reducirían su producción en más de 2,2 millones de toneladas.
Esta menor oferta global se refleja en una relación stocks/consumo más ajustada, que bajaría del 13,9% al 11,9%, sosteniendo la firmeza de los precios internacionales. En el mercado local, el valor FOB del aceite de girasol subió de 1.109 dólares por tonelada en julio a 1.250 dólares en enero de 2026, según datos oficiales. En tanto, el precio del grano en Rosario se ubica en torno a los 467.000 pesos por tonelada.
El dinamismo del sector también se refleja en el comercio exterior. Entre enero y noviembre de 2025, el complejo girasolero exportó 2.019 millones de dólares, lo que representa el 4,3% del total de las ventas del complejo agroindustrial argentino.
Para la campaña 2025/26, ASAGIR proyecta una cosecha de 5,5 millones de toneladas, un 7,8% más que el ciclo anterior, volumen que permitiría capitalizar la menor oferta de los competidores internacionales y reforzar la presencia argentina en los mercados globales.
Es, por lejos, la zona más importante del país. Los suelos de esta región son ideales para que el girasol rinda al máximo y genere mucho aceite. Y es en enero y comienzos de febrero cuando los campos se pintan de amarillo con los girasoles mirando al cielo.
La Zona Sudeste (Balcarce, Lobería, Necochea y Tandil) es el "corazón" del girasol de alta calidad. Mientras que en Coronel Suárez, Saavedra, Puan y Bahía Blanca el girasol resiste mejor los veranos secos de la zona.
Campo
El sector agroexportador liquidó divisas por U$S 1.850 millones en enero
El complejo agroexportador argentino inició el 2026 con una señal contundente para la economía nacional: durante el mes de enero, las empresas vinculadas a la industria oleaginosa y cerealera liquidaron divisas por US$ 1.850 millones, lo que representa un incremento del 82% respecto de diciembre de 2025, según informó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) junto al Centro de Exportadores de Cereales (CEC) en un comunicado.
El dato cobra especial relevancia en un contexto de fuerte atención sobre el mercado cambiario y el ingreso de dólares genuinos a la economía. Con estos guarismos, el sector agroindustrial, que explica cerca del 48% de las exportaciones totales del país, vuelve a posicionarse como el principal generador de divisas, con impacto directo en la actividad económica, la recaudación fiscal y el nivel de reservas.
Desde las entidades explicaron que el desempeño de enero estuvo asociado al incremento de los embarques de trigo y cebada, junto con la continuidad de las exportaciones de maíz y de productos industrializados de soja, como harina y aceite, los principales bienes exportados por la Argentina.
El comunicado también aclaró un punto central del debate público: la liquidación de divisas no se produce al momento exacto de la exportación, sino que suele anticiparse entre 30 y 90 días, dependiendo del producto y de su grado de procesamiento. En ese sentido, Ciara-CEC descartó la existencia de retrasos deliberados y señaló que el ingreso de dólares permite sostener la compra de granos a los productores al mejor precio posible.
Si bien el volumen de divisas resulta significativo, el sector advirtió que las comparaciones intermensuales deben tomarse con cautela. La dinámica del comercio granario se encuentra atravesada por múltiples factores, como los precios internacionales, las condiciones climáticas, el calendario de cosechas, las medidas regulatorias y eventuales conflictos logísticos o sindicales.
Para distritos portuarios y productivos del interior bonaerense, como el Partido de Necochea y su área de influencia, la evolución del complejo cerealero continúa siendo un termómetro clave de la actividad. El movimiento de granos, la logística portuaria y los embarques sostienen empleo directo e indirecto y refuerzan el rol estratégico del sector en la economía regional.
Pese al repunte registrado en enero, desde Ciara-CEC subrayaron que Argentina mantiene un estancamiento en el crecimiento exportador, dependiendo en gran medida de las variaciones de los precios internacionales, un desafío estructural que sigue pendiente en la agenda económica del país. DIB

