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Sociedad

Los 80 años de Ringo Starr

5 de julio de 2020

Ringo Starr, el beatle simpático, de humor payasesco, bonachón y sencillo; infravalorado muchas veces a nivel musical, pero que con su estilo único inspiró a toda una generación de bateristas, llega a los 80 años, con su talento y su adorable personalidad intactos.

Las afirmaciones de sus ilustres excompañeros de grupo acerca de que él «ya era un beatle aún antes de ingresar a la banda» y que la formación logró su cohesión definitiva con su incorporación bastan para definir por completo al hombre nacido un 7 de julio de 1940, en Liverpool, quien –acaso como la mejor definición de su carácter- hasta su inclusión en esta agrupación había tenido una vida miserable, pero nunca había perdido la sonrisa y el buen humor.

Pero también la sorna de John Lennon cuando al ser consultado si Ringo era «el mejor baterista del mundo» replicó que «ni siquiera era el mejor baterista de Los Beatles», alimentó injustamente a un grupo de supuestos expertos que minimizaron sus cualidades como intérprete.

Si bien es cierto que no es dueño de un estilo estridente, ni de una técnica depurada como la de colegas suyos como John Bonham o Ginger Baker; la labor de Ringo en temas como «Ticket to Ride», cuyo patrón sirvió de inspiración para el loop de la revolucionaria «Tomorrow Never Knows; «Come Together»; «She Said, She Said»; «Rain»; o «Glass Onion» da cuenta de un toque único y genial que hasta el día de hoy tiene millones de cultores.

Por otra parte, la cualidades de Ringo como músico muchas veces fueron opacadas por el inconmensurable talento de Lennon, Paul McCartney y George Harrison; y fundamentalmente por su propia personalidad, marcada por su tendencia a las intervenciones payasescas.

Nacido en la zona más pobre de un Liverpool que, por aquellos días solía padecer los bombardeos del Tercer Reich por su apetecible puerto, la infancia de Richard Starkey, tal su verdadero nombre, estuvo marcada por la extrema pobreza, el abandono de su padre y una serie de graves enfermedades que lo tuvieron al borde de la muerte y le significaron largas internaciones que retrasaron por unos años su ingreso a la escuela.

Sin embargo, como hijo único, a Ringo nunca le faltó el cariño de su madre y tuvo la fortuna de contar luego con un amable padrastro que le regaló su primera batería, a los 12 años, cuando comprobó que el pequeño solía tamborilear todo el tiempo con sus dedos en los muebles de la casa.

En los primeros años de su juventud, comenzó a tomar cierta fama en el circuito de clubes locales como baterista, a partir de su labor en Rory Storm and The Hurricanes, la mejor banda de la ciudad, que solía compartir cartel con unos jóvenes que se hacían llamar The Beatles.

Ringo y sus tres futuros compañeros trabaron una gran amistad en las largas noches compartidas y hasta llegaron a rubricar esa buena química en alguna zapada, por eso no dudaron en convocarlo cuando apareció la posibilidad de firmar un contrato discográfico.

De esta manera, el baterista sumó al prometedor grupo una cohesión musical y humana que no era completa con su antecesor Pete Best, quien sin embargo logró encontrar la forma de sacarle provecho a su historia de beatle que se quedó en el umbral de la fama.

Ringo fue modelando de a poco su estilo, pero también encontró su propio perfil en la agrupación a partir de un humor gestual e inocente, que contrastaba con el absurdo verbal de Lennon o las finas ironías de Harrison, lo que lo convertía en el favorito de los más chicos.

Precisamente, las historias centrales de «A Hard Day´s Night» y «Help!», las dos películas filmadas por Los Beatles, en 1963 y 1965, dirigidas por Richard Lester, giraron en torno a Ringo y, en la primera de ellas, se ganó los aplausos de la crítica que habló de «una interpretación chaplinesca».

Esas experiencias llevaron a Ringo a incursionar años más tarde en el mundo de Hollywood, con la pequeña ayuda de su fama beatle y la amistad forjada con el comediante Peter Sellers.

Mientras duró la locura mundial por el cuarteto de Liverpool, el baterista logró mantener un estilo de vida sencillo y familiar; y su buen carácter sirvió como mediador entre los tres fuertes egos que completaban el grupo.

Así como fue el hombre de confianza para catar el primer porro ofrecido por Bob Dylan a Los Beatles, Ringo también era el portador de los mensajes conciliadores cuando había rencillas internas, al punto que nunca se le conoció un enfrentamiento con ningún colega.

El hombre de la nariz grande y simpática fue quien más lamentó la desintegración de Los Beatles, fue el único de sus excompañeros que asistió a la convocatoria de Harrison al concierto benéfico para Bangladesh; el único que voló de urgencia a Nueva York cuando Lennon fue asesinado y el que aportó su buen humor en la ceremonia de ingreso del cuarteto de Liverpool al Salón de la Fama del Rock, en 1988, en plena ofensiva judicial iniciada por McCartney.

Y a pesar del dardo de Lennon cuando lo calificó como baterista, ninguno de sus excompañeros dudó en convocarlo cuando necesitó un intérprete sólido y confiable para sus discos.

A los 80 años, Ringo ya pasó por una etapa de desintoxicación del alcohol y mantiene un feliz segundo matrimonio desde principios de los `80 con la exchica Bond Barbara Bach.

Desde hace unos 30 años, el baterista más famoso del mundo gira de manera permanente con la All Starr Band, una formación móvil pero siempre integrada por músicos de famosas agrupaciones, que se suman a la fiesta propuesta por el ex beatle, que no tiene problemas en compartir protagonismo y aportar desde el lugar en donde más cómodo se siente: el de célebre acompañante de una banda de rock.

Cada 7 de julio, Ringo convoca por las redes sociales a sus fans para que envíen sus saludos con deseos de «paz y amor». Este año ofrecerá un festival virtual en donde compartirá cartel con figuras estelares, como su amigo Paul McCartney, su único pero vital socio en la aventura de mantener vivo el espíritu Liverpool (Telam)


Ochenta años cumple el célebre exintegrante de The Beatles y lo celebrará con un show benéfico que tendrá de invitados a nombres como Sheryl Crow, Elvis Costello, Peter Frampton, entre otros.
 

Sociedad

Pan dulce made in casa

Nada iguala la satisfacción de preparar un pan dulce casero las fiestas de Navidad. No sólo por su aroma clásico a manteca, vainilla y cítricos, sino porque permite recrear en casa un símbolo de unión familiar, adaptado al gusto argentino y con la posibilidad de sumar variantes personales.

A continuación, una versión rápida, sencilla y rendidora, ideal para quienes quieren lucirse sin complicarse.

Receta de pan dulce casero rápido y fácil
Tiempo total • Preparación: 20 minutos • Leudado total: 2 horas • Horneado: 40-45 minutos

• Rinde: 2 panes dulces medianos (8 a 10 porciones)

Ingredientes • 500 g de harina 0000 • 100 g de azúcar • 10 g de levadura seca • 100 ml de leche tibia • 100 g de manteca pomada • 3 huevos • 1 cucharadita de esencia de vainilla • Ralladura de 1 limón • 100 g de frutas confitadas • 50 g de pasas de uva • 50 g de nueces picadas • 1 pizca de sal

Paso a paso: cómo hacerlo

  1. Activar la levadura.

En un vaso, mezclar la levadura con la leche tibia y una cucharadita de azúcar. Dejar reposar 10 minutos hasta que se forme espuma.

  1. Mezclar los secos.

En un bol grande, combinar harina, azúcar, ralladura de limón y sal.

  1. Integrar la masa.

Hacer un hueco en el centro y sumar la mezcla de levadura, los huevos, la vainilla y la manteca. Mezclar hasta unir.

  1. Amasar.

Trabajar la masa durante 10 minutos hasta que quede lisa y elástica.

  1. Agregar los frutos.

Incorporar frutas confitadas, pasas y nueces, distribuyéndolas de manera pareja.

  1. Primer levado.

Llevar la masa a un bol aceitado, cubrir con un paño y dejar crecer 1 hora o hasta que duplique su tamaño.

  1. Preparar los moldes.

Precalentar el horno a 180°C. Dividir la masa en dos, pasar a moldes de pan dulce y dejar levar otra media hora.

  1. Hornear.

Cocinar durante 40-45 minutos, o hasta que un palillo salga limpio.

  1. Enfriar y decorar.

Dejar enfriar sobre rejilla. Si se desea, cubrir con glaseado de azúcar o chocolate.

¿Cuánto rinde esta receta?

Dos unidades medianas que alcanzan para entre 8 y 10 personas. Perfectas para el brindis o para acompañar mates durante toda la semana.

Valor nutricional aproximado por porción: • Calorías: 280 • Grasas totales: 10 g • Grasas saturadas: 5 g • Carbohidratos: 40 g • Azúcares: 20 g • Proteínas: 5 g

¿Cómo conservar el pan dulce?

• A temperatura ambiente: hasta 5 días en recipiente hermético.

• En freezer: hasta 3 meses, envuelto en film.

Diciembre marca el inicio emocional de la Navidad, el pan dulce casero es su mejor prólogo. Una receta clásica, rendidora y tan simple que permite anticipar el brindis desde la cocina de casa. ¿Y lo mejor? El aroma que queda después: ese que siempre anuncia que lo mejor del año está por empezar.

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Sociedad

Cayó un helicóptero en una cancha de tenis en Palermo

Un helicóptero se precipitó este jueves a la noche sobre las canchas de tenis del Parque Manuel Belgrano (ex KDT), ubicado en el barrio porteño de Patermo y los tres ocupantes resultaron heridos.

Fuentes policiales revelaron a Noticias Argentinas que se trata de dos hombres y una mujer, que están “fuera de la aeronave, conscientes y con vida”, al tiempo que “son asistidos por personal de Bomberos y del SAME”.

De acuerdo a lo informado por los voceros policiales en el lugar, el helicóptero se precipitó “a raíz de un desperfecto técnico sobre las canchas de tenis del ex circuito KDT”, ubicado en Avenida Salguero al 3700.

Los ocupantes de la aeronave, dos hombres y una mujer, fueron asistidos y trasladados por el personal de Bomberos de la Ciudad y del SAME para luego ser trasladados al Hospital Fernández.

“Los ocupantes salieron de la aeronave por sus propios medios y la situación se encontraba controlada”, precisaron las fuentes consultadas.

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Sociedad

POR LA INCLUSIÓN

Cada 3 de diciembre, el mundo conmemora el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, una jornada que invita a reflexionar y a reafirmar el compromiso con la dignidad, los derechos y el bienestar de todas las personas. Para la Obra Don Orione, presente en 34 países en el mundo, esta conmemoración es un motivo central, ya que el trabajo con las personas con discapacidad ha sido, desde siempre, la esencia de su carisma, su identidad y su día a día.

Los Pequeños Cottolengos materializan el deseo y el apostolado de San Luis Orione, quien los concibió como un auténtico proyecto de inclusión social, con la profunda convicción de que no podía haber personas desechables, ni vidas sobrantes. Tal como lo anhelaba el Apóstol de la Caridad, cada Pequeño Cottolengo aspira ser un “faro de civilización”, luz testimonial en la construcción de un mundo más justo e incluyente.

Este año en que celebramos los 90 años del inicio de la creación de Pequeños Cottolengos en Argentina, Paraguay y Uruguay, la Familia Orionita continúa trabajando incansablemente para brindar, siempre en un espíritu de familia, las mejores posibilidades de promoción y desarrollo para cada uno de sus residentes.

Para estar a la cabeza de los tiempos: Del asistencialismo a los derechos.

Históricamente, el modelo asistencial fue el que más se desarrolló en el trabajo con las personas con discapacidad. Este enfoque de protección parte de la base de que el otro requiere ayuda constante, sin necesariamente preguntarle cómo, dónde o de qué manera desea recibirla.

Sin embargo, en 2006, la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas (suscripta por Argentina en 2007 y refrendada por la Ley 23.678 en 2008) marcó un cambio de enfoque fundamental: pasar de la protección y la asistencia al reconocimiento de los derechos plenos de las personas con discapacidad. Este nuevo paradigma plantea que, en lugar de asistencia, se deben brindar apoyos, y que estos deben ser definidos por las propias personas con discapacidad. Es el salto definitivo hacia un modelo inclusivo.

En este pasaje del modelo asistencial-protectivo al modelo de inclusión social, la Obra Don Orione viene dando pasos significativos para transformar su trabajo institucional:

  • Readecuación edilicia y de equipamiento: Una tarea costosa, pero necesaria para garantizar la accesibilidad.
  • Conformación de equipos profesionales: Necesarios para aplicar el nuevo enfoque.
  • Reformulación de la tarea cotidiana: Cambiando formas de hacer y pensar arraigadas en una larga historia.

Hace tiempo se inició un largo proceso para estar “a la cabeza de los tiempos”, tal como decía Don Orione. Este camino implicó la categorización de las tareas, la elaboración de programas integrados y la puesta en marcha de una migración ardua: del asistencialismo a un modelo orientado a la rehabilitación, la inserción social y la promoción humana de los residentes.

Un camino de caridad, respeto e inclusión

Estos cambios se tradujeron en una mejor calidad de vida para los residentes. Un ejemplo claro es que cada persona pasó a tener una o varias ocupaciones. A través de estas actividades, estimuladas por los orientadores, no solo se fomenta el desarrollo individual, sino que se reduce la cantidad de problemas de diversa índole. La profesionalización de la tarea y el trabajo conjunto en los Equipos de Conducción han enriquecido la toma de decisiones, poniendo los talentos personales al servicio del residente.

Un acento especial se ha puesto en la inclusión y la integración social, promoviendo talleres, programas y salidas que -en la medida de lo posible- hagan que los residentes de los Cottolengos se integren en actividades y grupos con la comunidad en la que se encuentran.

“Socialmente existe un impacto muy favorable -destaca una de las terapístas de Don Orione- porque mucha gente tiene la idea que los Cottolengos son sitios aislados, oscuros, feos. Cuando ven a nuestros residentes participando activamente, a la gente le cambia la mirada y ve que las personas que viven en el Cottolengo son su prójimo, que se puede integrar y participar.”

La Familia Orionita celebra el camino emprendido y mira hacia el futuro, donde los próximos pasos incluyen:

  • Consolidar los Equipos de Conducción y el trabajo profesional.
  • Transitar hacia una reformulación de los servicios, a la luz de los nuevos paradigmas.
  • Conformar hogares para personas de alta dependencia, lo que permitirá trabajar diferencialmente con quienes pueden desarrollar mayor autonomía.
  • Desarrollar modelos de “viviendas asistidas” para que las personas con mayores posibilidades de promoción e inclusión puedan, alguna vez, egresar del Cottolengo.

Es un trabajo que ya ha comenzado y que requerirá esfuerzo, pero así también el Pequeño Cottolengo soñado por Don Orione seguirá siendo un “faro de civilización”.

Principios Clave de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad

La Obra Don Orione se guía por los principios de la Convención, entre los que se destacan:

  • El respeto de la dignidad inherente y la autonomía individual.
  • La no discriminación.
  • La participación e inclusión plenas y efectivas en la sociedad.
  • El respeto por la diferencia y la aceptación de las personas con discapacidad como parte de la diversidad humana.
  • La igualdad de oportunidades y la accesibilidad.

“La Puerta del Pequeño Cottolengo Argentino 
no preguntará a quien la cruce si tiene un nombre, 
sino solamente si tiene un dolor” 
San Luis Orione

Prensa Don Orione

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